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Así quiere la Xunta estrenar la eólica marina en España: parques pequeños en la costa norte de Galicia y «compatibles» con la pesca

La Consellería de Economía esgrime que las zonas de Estaca de Bares y A Mariña de Lugo tienen ya conexión a la red eléctrica

Aerogeneradores del parque eólico marino de Viana do Castelo.

Aerogeneradores del parque eólico marino de Viana do Castelo. / WindFloat Atlantic

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

La Xunta ya levantó la mano en muchas ocasiones para ofrecer a Galicia como el lugar idóneo para estrenar la eólica marina en España. Cuando el Ministerio para la Transición Ecológica sacó a consulta previa la orden que regulará «el primer procedimiento de concurrencia competitiva» en el sector a principios del mes pasado, la conselleira de Economía e Industria lo reiteró. «Reclamamos que Galicia sea una de las primeras comunidades donde comiencen a desarrollarse las subastas», dijo María Jesús Lorenzana. Y las alegaciones de su departamento a la norma que impulsará la puja refrendan por enésima vez la petición, esta vez más concreta: que se haga en el norte de la comunidad y con un parque de tamaño reducido.

¿Cuál o cuáles son las mejores zonas?

«Sin perjuicio de que en el procedimiento se pudieran incluir otros territorios, la inclusión de las zonas de alto potencia eólico frente a las costas gallegas de la Demarcación Noratlántica en el primer procedimiento de concurrencia competitiva daría lugar a una primera subasta cuyos proyectos resultantes estarían conectados a la red eléctrica peninsular», señala la consellería, ante la pregunta planteada por el equipo de Sara Aagesen sobre cuál o cuáles de todas las áreas que los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) consideran aptas para la eólica offshore deberían seleccionarse en la subasta. El apunte de Economía tiene miga.

Todo apunta a que Canarias lleva ventaja porque tiene las mejores condiciones de viento y, además, el archipiélago necesita ser autosuficiente y sus costes de producción de electricidad son cuatro veces más altos. De ahí que la administración gallega no cierre la puerta a desarrollar la eólica marina en lugares diferentes, pero juegue la carta de que, en su caso, el parque sí permitiría ensayar la integración de esta nueve fuente de energía renovable en la Península. «Se considera que la primera subasta —insiste— debe priorizar las zonas POEM de la demarcación Noratlántica en Galicia»

¿Qué juega a su favor?

El Ejecutivo autonómico esgrime la existencia ya de nudos de evacuación de electricidad de alta tensión (440 kilovoltios) en «el entorno costero gallego» con capacidad para la conexión de nuevas instalaciones de generación, «así como el aprovechamiento de las infraestructuras portuarias existentes en Galicia compatibles con el desarrollo de proyectos eólicos marinos». Y matiza: el procedimiento «deberá desarrollarse desde la óptica de la coexistencia y la compatibilidad de usos del mar, al fin de dotarlo de mayor seguridad jurídica» ante la «alta intensidad pesquera» en el litoral autonómico. «Aunque —continúa— sin olvidar el alto grado de desarrollo industrial gallego en el ámbito de la eólica marina fija y las grandes posibilidades de aprovechar esa experiencia para proyectos de eólica marina flotante».

A pesar de las quejas que la consellería lanza recurrentemente por la supuesta congestión de la red eléctrica de la comunidad, como galones para traer la eólica marina aquí apela a «territorios como el gallego, que dispongan de una infraestructura eléctrica sólida y capacidad de conexión a la red eléctrica de transporte». «Lo cual es una ventaja frente a territorios extrapeninsulares», añade. Habla de «condiciones diferenciales» en Galicia, por albergar «uno de los ecosistemas industriales más completos de Europa» en eólica marina, «un recurso eólico excepcional en horas equivalentes y estabilidad» y el músculo de los puertos de A Coruña, Ferrol, San Cibrao y Vigo para el ensamblaje y logística.

¿Y cuál es la mejor opción?

Por primera vez, la Xunta identifica dos zonas. Los dos polígonos reservados más al norte porque disponen de subestación de 440 kV. El NOR-4, de 77 kilómetros cuadrados de superficie y a 22,5 kilómetros de distancia de Estaca de Bares; y el NOR-5, en A Mariña de Lugo, con 236,3 kilómetros cuadrados de espacio y ubicado a 21 kilómetros de tierra.

¿Y una competición entre zonas?

La Xunta no lo considera «lo más adecuado». «El proceso debería diseñarse de forma que se comparen proyecto análogos que permitan seleccionar el mejor proyecto, garantizando así una competencia técnica y económica en igualdad de condiciones», traslada a Transición Ecológica, pensando en «optimizar» los beneficios sociales de los proyectos. «Al tratarse del primer procedimiento, el objetivo prioritario debe ser garantizar la ejecución efectiva de los proyectos seleccionados», explica.

¿Qué tamaño deberán tener los parques?

No propone ninguna potencia específica, a diferencia del propio sector, que apunta a alrededor de 200 megavatios (MW). La consellería capitaneada por Lorenzana defiende la importancia de «ponderar los factores de economía de escala», pero sí apela a dejar fuera en un primer momento «un parque eólico marino de mucha potencia» y arrancar por instalaciones «más pequeñas, que ayuden a avanzar en el desarrollo tecnológico». Lo mejor en su opinión es fijar «una horquilla de potencias que asegure la viabilidad financiera, al tiempo que se prioriza su calidad tecnológica».

¿Con qué criterios deben seleccionarse?

La Xunta quiere que el principal sea la compatibilidad del parque con otros usos del mar. El resto, por este orden de importancia, son: minimizar el impacto ambiental, aprovechar la oportunidad industrial, el apoyo del proyecto por parte de la ciudadanía, administraciones y resto de entidades, la innovación y, por último, un precio económico de la energía. En cualquier caso, reclama requisitos «rigurosos» para «evitar comportamientos especulativos» que acaben el proyectos sin desarrollar.

Considera «un aspecto crítico» la minimización del impacto ambiental —de hecho, recomienda sistemas de monitorización meteocenánica y ambiental el tiempo real— y reclama que los promotores trabajen «ampliamente» en establecer sinergias con otros sectores, incluidas posibles «compensaciones». La consellería trae a colación su ley de beneficios sociales por la explotación de recursos autóctonos de Galicia y respalda la opción de abrir el capital de los parques eólicos marinos a los vecinos: «una herramienta idónea». Ya avisa: su norma «será de aplicación a estos proyectos».

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