Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La economía gallega acumula ya cuatro años creciendo por debajo de España por el menor músculo del consumo y la inversión

El PIB autonómico avanzó el 2,4% en el último trimestre de 2025 y deja un alza en el conjunto del año del 2,6%, frente al 2,8% del conjunto del país

Gente comprando en el mercado de Teis, en Vigo.

Gente comprando en el mercado de Teis, en Vigo. / Alba Villar

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

La Xunta lo ha reconocido en las radiografías de la economía gallega que cada año incorpora al proyecto de presupuestos. Hay un impacto directo del "invierno demográfico" en la capacidad de la comunidad para crecer. ¿Por qué? Entre otras razones, porque la población de más edad tiene menores necesidades de gasto. Además, históricamente, la inflación aquí ha alcanzado valores superiores al del muchas otras partes del país, por lo que cualquier terremoto en los precios acaba pasando una factura mayor en los hábitos de compra de los ciudadanos. En esa misma línea va la reciente advertencia del Foro Económico de Galicia: es necesarios llegar a los tres millones de habitantes —actualmente son 2,7 millones— "para garantizar un relevo generacional suficiente que mantenga la actividad, el consumo y la competitividad".

Por cuarto ejercicio consecutivo, el Producto Interior Bruto (PIB) regional creció en 2025 por debajo del país. Un 2,6% frente al 2,8% del total estatal, según el balance publicado este viernes por el Instituto Galego de Estatística. En precios corrientes, el valor de los productos y servicios made in Galicia superaron por primera vez en la historia los 86.000 millones de euros.

La brecha

La comunidad pudo amortiguar el zarpazo del COVID-19 por su menor exposición al turismo internacional, el relevante peso de la industria agroalimentaria y el inesperado buen comportamiento del sector automovilístico. Su desplome en 2020, del 8,4%, contrasta con el 10,9% de la caída nacional; y en 2021 rebotó el 8,4%, mientras que el PIB estatal lo hizo el 6,7% Desde entonces, la tendencia se dio la vuelta, como suele ocurrir en las etapas de expansión. La economía gallega se elevó el 4,7% en 2022 y el 6,4% la de España; un 2,4% y el 2,5%, respectivamente, en 2024; el 2,8% y el 3,5% en 2024; y 2025 arroja una brecha de dos décimas. En el caso concreto del cuarto trimestre, la economía gallega repuntó el 2,4%, dos décimas más que en el trimestre anterior.

¿Dónde está la clave? En la llamada demanda interna. El consumo final en España se elevó el 3%, muy por encima del 2,1% de Galicia el pasado año. El gasto de los hogares aumentó el 3,4% y el 4,9% las instituciones sin ánimo de lucro. El indicador, que en Galicia se mide junto, alcanzó una tasa de solo el 2%. Sí subió más en la comunidad el desembolso de las administraciones públicas: 2,3% (1,8% en la media nacional). Aunque la diferencia más profunda esta vez viene de la formación bruta de capital. Recoge la inversión de las empresas en activos y maquinaria para ampliar su capacidad productiva. De ahí que sea un buen termómetro de la situación económica de un territorio. En Galicia engordó el 4,2%. El total del país se disparó hasta el 6,4%.

A menudo el comercio exterior de Galicia, una economía muy abierta por el tirón de las exportaciones, ayuda a contrarrestar la flojera del consumo interno. Y sí, la aportación de la demanda externa al PIB autonómico en 2025 fue positiva, pero únicamente el 0,2% por el freno de las ventas a otros países.

Por sectores

Todos los sectores pusieron su grano de arena para empujar a la economía. Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca dejan un alza del 1,3%; el 2,2% la industria en general y el 3,2% las actividades manufactureras; un 2,1% avanzaron el comercio, el transporte y la hostelería; el 3,4% actividades financieras y seguros; el 3,9% las inmobiliarias; el 4,3% las actividades profesionales; el 1,7% la administración pública, sanidad y educación; y el 1,6% las actividades artísticas, recreativas y el resto de servicios. Pero hay uno que destaca muy por encima de los demás: la contribución de la construcción al PIB gallego creció el 7,3%.

Tanto las horas trabajadas como los puestos de trabajo a tiempo completo aumentaron el 1%. En total, se crearon 10.665 empleos, de los que 1.900 están en la industria; unos 4.000 en comercio, transporte y hostelería; y cerca de 2.500 en el sector público, educación y sanidad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents