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La reina Máxima de Holanda bautizará el oceanográfico construido en Armón Vigo «Anna Weber-van Bosse»

La ceremonia está fijada para el 12 de marzo en el puerto neerlandés de Texel

El buque, que será el nuevo baluarte de la investigación marina de Países Bajos, honra a la primera científica del país en participar en una misión oceanográfica

Vista frontal del oceanográfico «Anna Weber-van Bosse»

Vista frontal del oceanográfico «Anna Weber-van Bosse» / Armón

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

El buque oceanográfico Anna Weber-van Bosse, construido por Armón Vigo para la Royal Netherlands Institute for Sea Research (NIOZ), tendrá un bautizo real. Será la reina Máxima de Holanda la encargada de presidir la ceremonia, como ha informado la propia Casa Real de Países Bajos (Koninklijk Huis) y ha divulgado la NIOZ. El acto será en la dársena que la institución científica tiene en el puerto de Texel —se ubica en la principal de las islas Frisias— la tarde del próximo 12 de marzo.

La monarca recorrerá la embarcación y conocerá los laboratorios, además de saludar a tripulación y científicos. Máxima de Holanda coge el testigo como madrina de la reina Beatriz, quien había desempeñado el mismo rol con el oceanográfico Pelagia en el año 2001. «El buque —ha apuntado el equipo de comunicación de la Casa Real holandesa— permitirá a los oceanógrafos realizar investigaciones desde la superficie hasta las profundidades marinas y desde los polos hasta los trópicos».

Weber-van Bosse, la única mujer a bordo del «Siboga», entre los demás científicos

Weber-van Bosse, la única mujer a bordo del «Siboga», entre los demás científicos / Wikimedia commons

Esta unidad científica honra la figura de Anna Antoinette Weber-van Bosse, nacida en en Ámsterdam el 27 de marzo de 1852, quien se convertiría en una virtuosa en el campo de la biología, especialmente en el mundo de las algaa; a las puertas del siglo XX, se convirtió en la primera mujer en participar de una gran expedición oceanográfica.

Con casi 80 metros de eslora, este pedido fue adjudicado a finales de 2022 con un presupuesto superior a los 70 millones de euros. Está equipado con un paquete de baterías para permitir el funcionamiento híbrido, pero es que además está preparado para utilizar metanol como combustible neutro en carbono en el futuro. Otras de las peculiaridades es que el buque contará con paneles solares.

Nada que ver con el buque en el que Weber-van Bosse se embarcó el de marzo de 1899, el Siboga, de poco más de 50 metros de eslora que había sido remozado para trabajos de dragado.

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