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Galp planea extender la solución de carga ultrarrápida de la viguesa Little Electric Energy a más puntos de España

La electrolinera para coches eléctricos ya está en funcionamiento en un aparcamiento en Bouzas

«La idea es poder replicar el modelo en nuestra red de infraestructuras», señaló el Manager Expansión Mobility en España, Daniel Martínez

Corte de cinta para el estreno de la electrolinera de Little Energy y Galp

Alba Villar

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La Green Charge Flex (GCF), la electrolinera portátil configurada con baterías de segunda vida para carga ultrarrápida de coches eléctricos, ya está en funcionamiento en Bouzas. El aparcamiento situado al lado del pabellón Pablo Beiro acogió la puesta en marcha del proyecto liderado por la viguesa Little Electric Energy (spin-out de Little Electric Cars). Una iniciativa que, como ya publicó este medio, ha llamado la atención de Galp, cuyo Manager Expansión Mobility en España, Daniel Martínez, avanzó la intención de extender a otros puntos del país esta solución. «La idea es poder replicar el modelo en nuestra red de infraestructuras», señaló.

Martínez participó en el acto de puesta en marcha de este sistema, concebido para «democratizar» la carga ultrarrápida. Junto a él participó también el CEO de Little Energy, Rubén Blanco, así como el presidente del Puerto de Vigo, Carlos Botana; la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, y la alcaldesa de Mos (donde se ubica Little), Nidia Arévalo.

Blanco, que agradeció la implicación de las instituciones para llevar a buen puerto el proyecto, recordó que la GCF es «una tecnología nacida en nuestra tierra», pero que lo hace con una «ambición internacional». «Es de aquí para el mundo; cambia las reglas del juego», enfatizó.

El sistema es fácil de transportar gracias a su tamaño (de 7,5 metros de largo por 2,5 de ancho), un contenedor que se convierte en una estación de carga que se nutre de potencia eléctrica de la red con rango entre 5 y 30 KW para almacenar energía (tiene una capacidad de 300 kWH). Gracias a ello, puede ofrecer carga de alta velocidad (240kW) a través de sus cuatro «mangueras». «Salió ayer mismo de la planta y en 8 horas estaba cargando coches», indicó el CEO.

Decisiones ágiles

Blanco, que también agradeció a Galp que haya «creído en la tecnología», señaló que la solución permite a los operadores «tomar decisiones de una forma más inteligente y ágil» y que «si no funciona en un sitio, lo puedes mover y prácticamente no has perdido dinero». Esto es algo que también puso en valor Martínez, que calificó la electrolinera como un «hito de innovación estratégica».

El responsable de expansión de Galp, que avanzó que a lo largo de este año seguirán «invirtiendo a través de alianzas como esta», confirmó a preguntas de FARO que el plan pasa por extender la Green Charge Flex en sus áreas de servicio. «Llevamos casi un año en conversaciones ambas empresas», comentó Martínez, que cree que esta tecnología les ayuda a «salvar las limitaciones» propias de los cargadores ultrarrápidos, vinculadas tanto a los tiempos de espera para disponer de las conexiones como las obras en sí y la puesta en servicio. «De momento vamos a testar, pero evaluamos desde ya para un mayor despliegue», insistió.

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