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Bodegas y denominaciones de origen de Galicia se suben a la ola de los vinos 0,0%

Ribeiro crea una comisión con cinco enólogos que trabaja en varios tipos de elaboraciones sin alcohol

Martín Códax, Paco & Lola o Viña Costeira ya han lanzado al mercado sus propias versiones

Vendimia en Rías Baixas.

Vendimia en Rías Baixas. / Iñaki Abella Dieguez

Vigo

No son pocas las bodegas de Galicia que están apostando por crear sus propios vinos sin alcohol para adaptarse a las nuevas tendencias que impone el mercado. Los hábitos de vida saludables pesan cada vez más en el día a día de los consumidores, especialmente entre las generaciones más jóvenes —millennials y Gen Z—. De ahí que el segmento 0,0% sea una opción que cada vez más compañías y Denominacións de Orixe (D.O.) contemplan no solo para diversificar en producto y llegar a un público mayor, sino también para demostrar a los amantes del vino —y también a sí mismas— que un buen caldo no necesariamente tiene que llevar siempre alcohol.

Técnicas como la desalcoholización por ósmosis inversa, la evaporación a baja temperatura o la destilación al vacío pueden ser el futuro de este novedoso nicho que emerge para el sector vitivinícola gallego; en el que ya se comienza a sumergir, pero con muchísimo potencial pendiente de ser explotado. La ola de las bebidas sin graduación que desde hace décadas surfea la cerveza y a la que se han sumado numerosos destilados de grandes marcas de ron, ginebra o whisky en los últimos años llama ahora la puerta del gremio de la uva, que ya encuentra entre sus primeros exponentes a Martín Códax (con Marieta), Paco & Lola (con Nº 0) o Viña Costeira (con Costeira 0,0).

En respuesta a esta expansión, la Unión Europea dio este lunes su visto bueno a un acuerdo que, entre otras novedades, permitirá etiquetar como vinos «sin alcohol» todos aquellos caldos con menos de un 0,5% de graduación; y como vinos «0,0%» aquellos cuyo contenido alcohólico es inferior al 0,05%. Además, podrán comercializarse bajo la etiqueta de «reducido en alcohol» aquellos vinos con más de un 0,5%, pero al menos un 30% menos del alcohol que el estándar de su categoría.

Si bien es cierto que a nivel autonómico hay Denominacións de Orixe que por ahora no prevén introducirse en este mercado, también cabe destacar que hay otras que ya están analizando todas las posibilidades de la mano de expertos y dentro de sus propios consellos reguladores, ya sea para producir vinos 0,0%, sin alcohol o reducidos en alcohol. Así ocurre, por ejemplo, con la D.O. Ribeiro. Conforme expone su secretario, Luis Vázquez, en enero se creó una comisión compuesta por cinco enólogos de mucho prestigio que están abordando este tema. «Estamos trabajando en varios tipos de elaboraciones —indica—, pero no se ha cerrado nada todavía».

Antonio Lombardía, presidente del Consello Regulador de la D.O. Ribeira Sacra, avanza también en declaraciones a FARO que por su parte tienen la intención de «empezar a debatir la posible autorización de vinos con un grado alcohólico inferior a los autorizados hoy en día por el pliego de condiciones», siempre dentro del marco legal actual. Aunque «está en una fase muy inicial», podría suponer el primer paso de cara a hacer «análisis más profundos» sobre «las posibles potencialidades de este tipo de vino», explica.

No valoran por ahora los vinos 0,0% ni la D.O. Monterrei ni la D.O. Valdeorras, argumentando que el producto que tienen «se está vendiendo bien» y el proceso de desalcoholización es «costoso». Aun así, no dan la espalda a esta nueva tendencia, a la que no descartan abrir sus puertas a medio y largo plazo.

Desde Paco & Lola, que el pasado verano presentó su primer vino sin alcohol, afirman que la nueva botella que han incorporado a su catálogo llega para tener una alternativa 0,0% para sus consumidores, más que para exportarla a terceros países. «Estuvimos trabajando tres años en el proyecto hasta que lo lanzamos», comenta su enóloga, Nuria de la Torre, asegurando que dieron «con la tecla» que más les gustaba y en su primera edición produjeron cerca de 20.000 ejemplares.

La previsión de la cooperativa gallega para este año es repetir más o menos el mismo número de unidades, al mismo tiempo que sigue desarrollando nuevas elaboraciones que permitan a su bodega continuar creciendo en este nicho.

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