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Los sindicatos del metal de Pontevedra piden una subida salarial del IPC y un 5% más en el próximo convenio

Las patronales insisten en un convenio de cinco años, mientras que los representantes de los trabajadores lo restringen a tres

Concentración de trabajadores y sindicatos por el convenio del comercio del metal, que causó la paralización del acuerdo general.

Concentración de trabajadores y sindicatos por el convenio del comercio del metal, que causó la paralización del acuerdo general. / Marta G. Brea

Vigo

Tras las complicaciones surgidas en las citas anteriores, este miércoles las patronales Asime, Atra e Instalectra se sentaron con los tres sindicatos (CC OO, UGT y CIG) con el fin de negociar el convenio del metal de la provincia de Pontevedra, que afecta a unos 28.000 trabajadores del sector. Esta vez, la reunión se desarrolló de manera telemática para evitar las manifestaciones en protesta del convenio del comercio del metal —un acuerdo diferente, pero en el que está involucrada Atra, una de las patronales— que supusieron la cancelación de las mesas anteriores.

Enrique Mallón, portavoz de Asime declara que ha ido "todo bien" y que ambas partes volverán a reunirse el lunes 2 y el viernes 6 de marzo. "Hemos analizado la mitad de propuestas sindicales", confiesa.

Sin embargo, Xulio Fernández, secretario comarcal de CIG-Industria de Vigo, expresa que la videollamada de este miércoles "no fue muy productiva". Argumenta que "la patronal está muy inmovilista" y que "no está dando ninguna oferta ni está poniendo en la mesa una posición económica".

La reunión estuvo marcada por la presentación de una plataforma común por parte de las tres centrales sindicales. En ella se agruparon las peticiones "para tener una mayor fuerza en la propia mesa" a la hora de reivindicar las condiciones laborales de los trabajadores del sector, tal y como indica Santiago García, portavoz de CC OO Industria Vigo.

La subida salarial en función al IPC más un 5%, la reducción de la jornada laboral a 1.712 horas, la subrogación de las empresas privadas o que al menos el 70% de las plantillas estén conformadas por personal fijo, así como la negociación de los coeficientes reductores y la jubilación anticipada son algunas de las peticiones de los representantes de los trabajadores.

"La parte empresarial hemos insistido en un convenio a cinco años, en la necesidad de mantener la jornada establecida de 1.760 horas y acordar en las próximas reuniones el incremento salarial para esos 5 años", detalla Mallón. Los sindicatos, por su parte, se niegan a un acuerdo de duración tan extensa y valoran una vigencia de uno a tres años. "Esperamos que la patronal actúe en consecuencia y que se aceleren las negociaciones. Necesitamos mejoras ya, sustantivas y cuantitativas", concluye Santiago García.

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