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La Xunta inicia con el Paxareiras II de Tasga la retramitación de parques eólicos ya autorizados y bloqueados por el TSXG y el Supremo

Medio Ambiente da el visto bueno ambiental de nuevo al proyecto, junto a otra instalación del mismo promotor y con la incorporación de beneficios sociales para las zonas afectadas

Aerogeneradores de un parque eólico en Galicia.

Aerogeneradores de un parque eólico en Galicia. / Carlos Castro - Europa Press

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

El Paxareiras II es uno de los muchos parques ya validados por la Xunta que por el momento se quedan en el aire. Ubicado en el concello coruñés de Dumbría, el complejo suma una potencia de 26,4 megavatios (MW) distribuidos en dos aerogeneradores de 5 MW y otros dos de 5,7 MW. El presupuesto supera los 21 millones de euros, incluyendo los 1,6 millones que cuesta la línea de evacuación. La entonces Dirección Xeral de Calidade Ambiental, Sostibilidade e Cambio Climático dio el visto bueno al informe de impacto en el entorno en octubre de 2021 y cinco meses más tarde llegaron las autorizaciones previa y de construcción. Como en decenas de proyectos más, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) lo paralizó cautelarmente en febrero de 2023. Tasga, promotora de las instalaciones, y la propia patronal eólica de Galicia, EGA, llevaron la suspensión al Tribunal Supremo, que respaldó la medida impuesta por los magistrados gallegos de la Sala de lo Contencioso-administrativo: el caso carecía de interés casacional y no quedó acreditada una lesión grave de los intereses generales.

A la espera de que el tribunal gallego entre al fondo de la cuestión, si levanta el bloqueo o anula definitivamente los permisos concedidos, el Paxareiras II se convierte en el primer parque que busca un camino alternativo para esquivar el frente judicial. La enésima modificación del Ejecutivo autonómico en la norma que regula el aprovechamiento eólico en Galicia a finales de 2024 abrió la puerta a retramitar parques. Una opción voluntaria a cambio de incluir beneficios sociales y económicos, siguiendo la ley de aprovechamiento de los recursos naturales autóctonos con la que la Xunta aspira a revertir en el territorio parte del beneficio de la eólica, la hidroeléctrica o las minas. Tasga, a través de su filial Volantis Renovables, solicitó pasar por el procedimiento de nuevo. El parque acaba de recibir otra vez el dictamen favorable al examen medioambiental. Ahora va de la mano de otros dos parques próximos, el Codesos (con dos molinos de 5,8 MW) y el Sembra (dos aerogeneradores de 6 MW), que utilizarán la misma infraestructura para engancharse y volcar su producción a la red eléctrica. La inversión al completo asciende a 43,3 millones de euros.

Los primeros

«Estos parques no solo son los primeros cuya declaración de impacto ambiental se realiza conforme a la ley de promoción de beneficios sociales y económicos de los proyectos que utilizan los recursos naturales de Galicia, que permite esa retramitación, sino que además serán los primeros cuyo proyecto recoge expresamente que la empresa promotora se compromete a revertir a los vecinos del concello donde se instala beneficios ambientales, económicos y sociales», confirma la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático. El departamento liderado por Ángeles Vázquez destaca entre ellos «cuestiones referidas a la vegetación, la mejora de la calidad paisajística o la reducción de la huella de carbono», además de «otras medidas que contribuyen de forma directa e indirecta a la conservación, mantenimiento o mejora del entorno natural».

Sin mencionar su situación judicial, recuerda que el Paxareiras II disponía de los permisos y que la empresa decidió «voluntariamente» volver a tramitarlo con otros dos parques «haciendo un nuevo esfuerzo de evaluación ambiental de forma conjunta y ofrecer beneficios al entorno». «Estamos ante un nuevo procedimiento, como si comenzase de cero la tramitación del proyecto», enfatiza la consellería.

Proyecto y beneficios

La declaración de impacto recuerda que el despliegue de la energía eólica está considerada por la UE como una actividad de «interés público superior». «La zona de actuación del proyecto no está comprendida dentro de los límites de ningún área protegida por instrumentos internacionales ni áreas prioritarias para avifauna amenazada o zonas de protección contra líneas eléctricas de alta tensión», señala la resolución, que menciona la cercanía de los parques —a entre 510 metros y 1 kilómetro— con el paso del Camino de Santiago. Entre los bienes de interés cultural catalogados dentro «del ámbito de aplicación» del proyecto, indica algún cruceiro, varias iglesias, la Mámoa de Pedras Rubias y la de Pedra das Canteiras. De ahí los cambios que los organismos autonómicos piden incorporar en la propuesta inicial del promotor para asegurar su compatibilidad, principalmente la inviabilidad del parque Codesos por su «incompatibilidad» con la protección y conservación del patrimonio. No se prevén «efectos sinérgicos sobre el territorio, la fauna o los espacios protegidos» de los otros dos parques.

¿Qué beneficios económicos y sociales se incluyen en la retramitación? El ahorro de emisiones de gases efecto invernadero por la inyección de energía renovable del parque; un plan de regeneración paisajística con especies autóctonas y otras medidas para reducir el impacto visual y acústico; una inversión de 100.000 euros anuales durante los primeros 20 años de vida de los parques para proyectos sociales y culturales mediante convenios con los concellos de Dumbría y Cee; la reinversión del 2,5% de los beneficios en el caso del parque Sembra; y la apertura del 20% del capital a la participación local.

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