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La venta de la acuícola Avramar entra en un laberinto legal para la canadiense Cooke

La banca ha cerrado un acuerdo con Aqua Bridge, de Emiratos, para la cesión de la deuda de las filiales helenas, aunque orgánicamente dependen de la matriz española

Empleados de Cooke en una de sus jaulas de cría

Empleados de Cooke en una de sus jaulas de cría / Cooke Inc.

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Un lío. Es en lo que se ha convertido la operación para la venta de Avramar, la acuícola española con una potente filial en Grecia por la que Cooke ha ofrecido 210 millones de euros y que convertiría a la multinacional canadiense en líder en el cultivo de pescado en el Mediterráneo. Porque, pese a que la compañía que dirige Glenn Cooke había notificado a los acreedores que había llegado a un acuerdo para tomar el control de las granjas helenas, finalmente la banca —había pignorado los títulos por impago de deudas— selló en las últimas horas un acuerdo con otro grupo en discordia, el emiratí Aqua Bridge.

Es en Grecia donde está el verdadero pulmón de esta compañía, que está en manos del fondo de inversión Amerra. Pero la matriz, y por tanto propietaria de esas granjas, está en Valencia. Según han divulgado medios griegos como Kathimeriní o Liberal, Cooke se decidió a pactar la compra de la matriz, de nombre Avramar Seafood, precisamente para presionar a la banca en su favor y para que eligieran su oferta, de esos 210 millones pagados al contado. Pero este giro ha provocado que los préstamos de Avramar Grecia, con todos los derechos que conllevan, sean para los árabes, que pusieron encima de la mesa 230 millones de euros.

Los mismos medios dan por hecho que Cooke Seafood emprenderá acciones legales, aunque de inicio está condenada a entenderse con Aqua. La producción de las granjas españolas de Avramar, ubicadas en varios puntos del Levante español y en Canarias, rondan las 20.000 toneladas, frente a las en torno a 50.000 toneladas de los polígonos de Grecia; equivale a la mitad de toda la producción del país. De acuerdo a la prensa local, la filial helena facturó unos 320 millones de euros el pasado ejercicio.

Además de una operación de calado para el conjunto de la industria, esta transacción es muy relevante para la viguesa Grupo Profand, que en 2022 tomó el control de la acuícola Kefalonia Fisheries, especializada también en la producción de dorada, lubina y pargo. El cultivo de dorada o lubina son la columna vertebral, de igual modo, de las instalaciones de Profand en Cambre.

Esta de Avramar, en toda su extensión, iba a ser la primera gran operación de Cooke Seafood en España y Europa desde la compra no consumada de Nueva Pescanova. Las negociaciones se rompieron en julio de 2025 por desavenencias entre el equipo auditor de los canadienses y la dirección de la pesquera de Chapela, como desveló FARO.

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