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El Gobierno adjudica a Stellantis Vigo el «enchufe» a la alta tensión que Balaídos necesitaba para su proyecto de electrificación

El gigante de la automoción es uno de los principales ganadores de las primeras subastas de Transición Ecológica de acceso a demanda que movilizarán unos 7.000 millones de inversiones industriales

Moeve, ACS o Mercedes se hacen también con nudos en el resto de España

Panorámica de las instalaciones de Stellantis en Vigo.

Panorámica de las instalaciones de Stellantis en Vigo. / Marta G. Brea

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

En su comparecencia en el Senado a finales del pasado diciembre, el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, avanzó que su departamento estaba a punto de sacar la resolución del concurso de los primeros ocho «enchufes» al esqueleto eléctrico del país para grandes consumidores repartidos mediante concurso para apoyar proyectos industriales de calado en la descarbonización de la economía. Un cambio de paradigma en la gestión de las redes. Ante el «fuerte aumento» de las peticiones de acceso de nuevas instalaciones en los últimos años, tal y como sucedió en el pasado entre las centrales de generación, el Ministerio para la Transición Ecológica decidió endurecer los criterios de conexión y evitar «lo que en última instancia podía alimentar el comportamiento especulativo de los agentes, caracterizado por un acaparamiento de la red que en algunos casos no venía justificado por el interés real o la madurez de las inversiones previstas».

No fue sencillo. De hecho, Groizard achacó el retraso en la adjudicación a los requerimientos que se tuvieron que pedir a los promotores. La experiencia con esta ronda inicial de concursos permitirá «engrasar la maquinaria y facilitar y agilizar la gestión en los siguientes», apuntó.

La carta de Stelllantis

La modificación del procedimiento pilló a Stellantis acariciando su aspirado enlace de la factoría de Balaídos a la alta tensión. Después de años y años intentándolo para aliviar las caídas de suministro que interrumpen la cadena de producción, el nudo Nuevo Vigo salió a puja. Con 128 megavatios (MW) de capacidad, el gigante de la automoción partía como favorito para quedarse con buena parte de la potencia. Tenía una carta imbatible: además de la mejora de la tensión eléctrica, la implantación en la planta de la plataforma multienergía del grupo (STLA Small) es una de las garantías de continuidad del principal productor de coches del país. Y la jugada le salió bien.

El reparto está hecho y Stellantis es uno de los ganadores. Transición Ecológica ya se lo comunicó a todos los beneficiarios, según adelantaron fuentes ministeriales a la agencia Europa Press. Además de Nuevo Vigo, la convocatoria lanzada en julio incluía la conexión Cristóbal Colón y Palos (Huelva), con 276 MW en total; Terrer (Zaragoza), con 410 MW; Brazatortas (Ciudad Real), que tiene una capacidad de 1.217 MW; Francolí (Tarragona), con 216 MW; y Arrigorriaga (Vizcaya) y Mercedes Benz (Vitoria), con 993 y 387 MW, respectivamente. Las solicitudes de conexión rozaron los 3.700 MW. En tres de ellos no fue necesario formalizar la subasta. Se retiraron varios aspirantes y toda demanda pudo ser cubierta.

Tres aspirantes

En el caso de Nuevo Vigo sí se llegó a realizar. El nombre de los candidatos nunca transcendió. Solo se supo que había tres. Uno quería 100 MW y otros dos 50 MW cada uno. Así que es posible que, además de Stellantis, el ministerio haya adjudicado espacio a otra compañía. Los detalles saldrán en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Una vez publicado, empezará el contador para que los beneficiarios hagan la solicitud formal de acceso en Red Eléctrica.

La energética Moeve y la metalúrgica Atlantic Copper se han hecho con los nudos de Cristóbal Colón y Palos; Hydnum Steel, productora de acero, con el de Brazatortas; la automovilística Mercedes y el grupo de servicios ACS con los de Vitoria y Arrigorriaga; Messer, proveedora de gases industriales, con el de Francolí; y Next Generation, con un centro de datos, se queda con el de Terrer. El total de las inversiones industriales vinculadas a los proyectos presentados rondan los 7.000 millones de euros.

Criterios

¿Qué criterios se han tenido en cuenta y se verán en las valoraciones cuando el BOE publique la resolución? El principal baremo es la reducción de emisiones de dióxido de carbono con la electrificación de los proyectos industriales, uno de los objetivos también de Stellantis Vigo en su estrategia para abandonar los combustibles fósiles con la incorporación de la fotovoltaica y el recorte a fondo del uso del gas en su mix de consumo (del 55% al 8% a finales de la década). Se tuvieron en cuenta también el volumen de inversión y el calendario a llevar a cabo tomando como referencia la fecha prevista para iniciar el consumo de electricidad.

Entre los muchos obstáculos que Stellantis Vigo se encontró por el camino de la alta tensión destaca la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que pidió aplazar la conexión —antes de que se hiciera a través de subastas— por el supuesto «reducido nivel de madurez». Pero la compañía tuvo siempre a todas las instituciones y el ecosistema del motor gallego apoyándole y el Gobierno apostó decididamente por incluir la infraestructura en la primera revisión que hizo de la actual planificación de las redes eléctricas. Nuevo Vigo costará 72 millones de euros, la mayor inversión de todas las incorporadas para acelerar la transición energética.

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