Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La falta de personal se ceba con los talleres de coches y aboca a cierres: «Tuve que ir a concurso»

El sector adelgaza en más de un centenar de establecimientos cada año pese a tener «más trabajo que nunca»

La patronal cifra en hasta 15.000 las vacantes por cubrir en toda España

El «robo» de empleados entre empresas, al día

Concesionarios y talleres de coches en Vigo

Concesionarios y talleres de coches en Vigo / Marta G. Brea

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

«Se traspasa taller de chapa y pintura en pleno funcionamiento en Vigo». «Traspaso o vendo taller mecánico por jubilación». «Se traspasa por jubilación taller de electromecánica». Los anuncios se cuentan por decenas en todo tipo de portales de internet, ya sea en los oficiales del propio sector —como el de la Asociación Autónoma de Empresarios de Talleres de Reparaciones de Vehículos de Pontevedra (ATRA)—, de traspasos entre particulares o de empresas inmobiliarias. «Esta es una profesión con carga de trabajo, un oficio bien pagado. Pero no hay relevo», apunta el portavoz de la patronal española de talleres Cetraa, Alejandro Galindo. La cifra de negocios de venta y reparación de vehículos de motor en Galicia ha descendido a menos de 5.000, con 400 menos en la última década, de acuerdo a los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). Solo desde el año precovid ha perdido más de 630 establecimientos. Y la clave principal está en el déficit de personal.

El problema trasciende a los casos de negocios que cierran por jubilación y está provocando cierres de empresas, vía concursal, que no pueden asumir ni la carga de trabajo comprometida con aseguradoras ni con usuarios que entren por la puerta. «Se me fue jubilando el personal. Repuse a ocho personas pero eso no me sirve para mantener mis instalaciones. Es triste pero es así. Tuve que pedir concurso, nos vimos abocados a eso». Quien habla era propietario de un taller arraigado en la provincia de Pontevedra pero que bajó la persiana hace escasas semanas. «Tratamos de buscar soluciones porque teníamos más trabajo que nunca», con decenas de vehículos peritados por los seguros para su reparación. Pero sin manos para atenderlos. Bajaron los ingresos, incurrió en impagos, llegó el cierre. «Es triste pero es así».

Muchos talleres retrasan trabajos o renuncian a otros porque, sencillamente, no hay manos suficientes

Antonio Atiénzar

— Miembro del comité ejecutivo de Cetraa

Batería de medidas

«Es un problema a escala nacional», constata Galindo. Aún con toda la revolución que enfrenta la industria de la automoción —electrificación del parque, nuevas formas de movilidad, irrupción de marcas chinas, normativa de bajas emisiones, digitalización—, el de la falta de personal es el asunto que más tiempo ocupa a la confederación que preside el asturiano Miguel Pérez Carballo. Según sus propios cálculos, los talleres españoles necesitan «entre 10.000 y 15.000 profesionales cualificados» a día de hoy. «Llevamos años hablando de esto —prosigue el empresario pontevedrés que ha tenido que cerrar su negocio—, pero todas las iniciativas en las que se ha trabajado o no funcionaron o van demasiado despacio. Nosotros ya no llegamos».

Cetraa formuló en octubre un programa con 20 medidas para hacer frente a esta encrucijada, con iniciativas como «impulsar la formación profesional desde la etapa primaria», la «ampliación del número de plazas en la FP» y su adecuación a la «realidad del taller» o la subvención de los contratos de alternancia. «Un camión parado no es solo un vehículo inmovilizado, es una empresa que no produce. Y aun así, muchos talleres retrasan trabajos o renuncian a otros porque, sencillamente, no hay manos suficientes», ha explicado este mes el miembro del comité ejecutivo de Cetraa Antonio Atiénzar en una tribuna para la revista Posventa de Automoción.

«Llegan muy pocos chavales, hay que cambiar el sistema de módulos formativos», complementa un empresario de la asociación provincial ATRA. Según un estudio que han realizado a nivel interno, el 30% del personal se jubilará en el próximo lustro, y hasta seis de cada diez trabajadores lo hará en una década. Los talleres, al igual que actividades como la construcción o el naval, trataron de paliar este déficit de mano de obra con la importación de profesionales de otros países. «De Guatemala, por ejemplo. Pero al final nada, con los trámites tardas dos años en tener todo y preparar a la gente. Es imposible». Así que, con esta pertinaz sequía, lo que se está avivando es el «robo» de mecánicos entre empresas. «Nos los quitamos unas a otras». El portavoz de Cetraa también constata que esta movilidad laboral extraordinaria se está registrando en todo el país.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents