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Bruselas trabaja en dar hasta 2040 para el fin efectivo de los motores a combustión

Plantea permitir los híbridos enchufables o los eléctricos de rango extendido con la condición de que funcionen con biocombustibles en el marco de las flexibilidades que se presentan la próxima semana

Instalación de un motor en una furgoneta K9 de Stellantis Vigo

Instalación de un motor en una furgoneta K9 de Stellantis Vigo / Stellantis

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

El CEO de Stellantis dijo este martes en una reunión del sector de la automoción en Italia que en Europa existen «unas regulaciones demasiado estrictas y una dependencia excesiva de cadenas de suministro no europeas». Antonio Filosa lleva semanas lanzando este tipo de mensajes sobre el veto a los motores a combustión en 2035, en especial después del cambio llevado a cabo por Donald Tump en EE UU, e insiste en reclamar medidas efectivas en el Viejo Continente.

Además de normativas específicas para los coches pequeños o eximir a las furgonetas de la rígida normativa, el patrón de la compañía con planta en Vigo desliza también la idea de que la fecha debería extenderse a 2045. Y todo apunta a que ni una cosa, ni la otra. Bruselas trabaja en dar cinco años más, hasta 2040, para el fin efectivo de los motores térmicos.

Entre comunicados, ruedas de prensa y cartas de los principales líderes comunitarios, donde existen dos bloques enfrentados sobre qué hacer con este límite y el impulso de los coches eléctricos, la Comisión Europea perfila la batería de iniciativas para dibujar la nueva estrategia de la próxima década en la industria de la automoción. Una lista de medidas que se esperaba para ayer, 10 de diciembre, y que se pospuso hasta el próximo martes.

Desde la presión ejercida durante el verano por el sector y el anuncio del adelanto al año que viene de la revisión del veto, las críticas se fueron intensificando, demandado una intervención para evitar la caída de la industria y, por tanto, los despidos, como ya anunció el propio Filosa. Unas alertas que llegaban tanto desde las patronales de fabricantes (ACEA) y proveedores (Clepa), como desde algunos países, principalmente Alemania e Italia. La UE, por su parte, fue dejando algunas píldoras sobre lo que planea, principalmente en boca del vicepresidente de la Comisión Europea para la Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné.

El plan

Ahora es el medio especializado Bloomberg el que, citando fuentes conocedoras de los trabajos en el seno comunitario, adelanta esta prórroga de cinco años de la prohibición total de los coches a combustión. Eso sí, con matices. El plan de la CE pasa por permitir el uso de estos motores, aunque solo en los híbridos enchufables y los vehículos de autonomía extendida (range-extended vehicles, que usan un pequeño motor para recargar la batería). Para ello, se basarán en que sean motores capaces de funcionar a base de biocombustibles (los denominados e-combustibles) y que, además, se utilice acero ecológico en su fabricación.

Esta idea, de confirmarse finalmente, estaría en consonancia con los recientes mensajes lanzados por el propio Séjourné y por el comisario de Transporte, Apostolos Tzitzikostas, en relación con permitir tecnologías alternativas a los vehículos 100% eléctricos más allá de 2035. Aunque, en el caso de este anuncio, todo indica que se dará a conocer la próxima semana junto al resto de las «flexibilidades» tantas veces aseguradas de la UE, según habría trasladado el responsable de Prosperidad y Estrategia Industrial a los ministros del área de los Veintisiete esta semana.

Sea como sea, el retraso en la presentación de esta nueva estrategia responde, principalmente, a las presiones ejercidas por los Estados miembro, con dos frentes muy marcados entre los principales productores de vehículos. Por un lado, España y Francia lideran la postura que quiere mantener la hoja de ruta y aplicar ciertas facilidades a la industria, como le hicieron saber a Ursula von der Leyen a través de una misiva; por otro, Alemania e Italia (junto con otros países con poderío automotriz como Polonia o Eslovaquia), que apuestan directamente por levantar el veto a la combustión.

Confirmación en Alemania

Junto a la noticia adelantada por Bloomberg, el diario alemán Bild también apuntó en una dirección similar, aunque en este caso citando al presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, que habría llegado a un acuerdo sobre la materia con la propia presidenta de la CE. «A partir de 2035, en lugar del 100%, ahora será obligatorio reducir en un 90% las emisiones de CO₂ para los objetivos de flota de los fabricantes de automóviles», explicó Weber.

Según el europarlamentario germano, «la prohibición tecnológica para los motores de combustión queda descartada». Para Weber, la noticia supone «una señal importante para todo el sector del automóvil y asegura decenas de miles de puestos de trabajo en la industria».

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