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El acelerón de precios neutraliza ya las alzas salariales pactadas por convenio

El incremento del IPC, que cerrará el año en el 2,7%, se come los incrementos de buena parte de los pactos

Solo las cláusulas de garantía salarial sostienen el poder de compra

Imagen de archivo de un empleado en Metalships.

Imagen de archivo de un empleado en Metalships. / Marta G. Brea

Lara Graña

Lara Graña

Vigo

La evolución de la inflación en el mes de octubre —el último del que se disponen datos cerrados, con un avance del 0,7%— superó las previsiones en todos los grandes componentes a excepción de los productos energéticos. Algo «no habitual», a juicio de los analistas de Funcas, y que «podría evidenciar un cambio de tendencia al alza» en los precios. El índice de precios al consumo (IPC) cerrará el año con un avance del 2,7% y no aflojará de cara al próximo ejercicio, para cuando se estima un 3% anual. Así las cosas, pese a que los convenios colectivos han sido bastante generosos últimamente en cuanto a las revalorizaciones de salarios, este arreón en los precios está neutralizando esas mejoras en las nóminas; lo comido por lo servido. Porque los acuerdos de empresa —los más numerosos— promediaron incrementos del 2,9% el año pasado y rondan en lo que va de 2025 el 2,85%, por ejemplo. No basta para mantener el poder adquisitivo, sobre todo en los alimentos: Funcas estima que su precio habrá medrado un 6% anual y hará lo propio en otro 4,4% el ejercicio que viene.

Ejemplos concretos en convenios colectivos

Basta con echar un vistazo a convenios específicos depositados en el Registro de Convenios Colectivos (Regcon). Entre los últimos consta el del sector de hospitalización e internamiento, con más de 2.400 trabajadores en la provincia de Pontevedra. Para este año recoge una revalorización de las nóminas del 2,4%, y de otro 2,8% para el que viene; por debajo, en cualquier caso, de las previsiones de inflación. No es el caso del de Metalships & Docks, con 42 trabajadores en plantilla: fija una subida acorde con el IPC, pero con un plus de hasta el 1% «en función de los resultados de la empresa». La subida salarial (4%) pactada en la hostelería también provincial, con 24.357 empleados adscritos, quedará en gran medida neutralizada por la nueva velocidad que están tomando los precios.

Lo mismo sucede con el convenio colectivo de Citic Censa, con un 3% de mejora salarial para 2025 y de aplicación sobre 178 trabajadores, idéntico porcentaje a aplicar para las 233 personas que trabajan en Copo Ibérica; o Asientos de Galicia, con sueldos vinculados al IPC pero sin clásula de revisión salarial para una plantilla de 289 personas. Por debajo del nivel actual de inflación están los convenios de Trèves (2,22% este año y 2,21% el próximo) o Gestamp Vigo1% para este año y 2,5% en 2026).

Trabajadores de Asientos de Galicia.

Trabajadores de Asientos de Galicia. / Jose Lores

La salvaguarda: cláusulas de garantía salarial

Son las cláusulas de garantía salarial —el 75% de los convenios que se firman en España no las incluyen— la única salvaguarda que permitirá que los trabajadores, sobre todo con convenios de empresas industriales, sí puedan preservar y hasta mejorar el poder de compra. Los 200 empleados de Lear European Holding tienen asegurada una revisión de sus nóminas para equipararse al IPC real —con efectos retractivos— con un límite del 5%, por ejemplo, garantizada de igual modo para los 118 efectivos de la plantilla de Alonarti Envases o los 800 de Borgwarner. La actualización salarial también habrá de ser de aplicación para los 650 trabajadores del sector de las bebidas refrescantes: tenían garantizado por convenio el 2,5% para este año, pero con la garantía de una equiparación con el IPC hasta un tope del 1% adicional

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