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El motor gallego pide repetir las ayudas de la Xunta, que trabaja ya en nuevas líneas

Lorenzana llama a diversificar y reclama Bruselas que flexibilice sus planes para esta industria | Valver, TBSI o Unimate comparten las dificultades del sector y avisan de la competencia china y marroquí

Desde la izquierda: Manuel Canitrot, Cástor González, Marta Díaz, María Jesús Lorenzana, Sandra Baquero y José Carneiro

Desde la izquierda: Manuel Canitrot, Cástor González, Marta Díaz, María Jesús Lorenzana, Sandra Baquero y José Carneiro / Marta G. Brea

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La automoción española y europea vive un momento crucial en su historia. Quizá el más importante. La acelerada electrificación, con el objetivo de 2035 para el veto a los motores de la combustión, se ha dado de bruces con la realidad, azotada por la guerra comercial, la invasión del vehículo chino y las dificultades para adaptarse. En este contexto, fabricantes y proveedores buscan sobrevivir, siendo la innovación su principal baza ante los bajos costes de sus competidores asiáticos o del norte de África. Dar el paso al coche eléctrico es necesario, una obligación, y toca hacerlo de la forma más eficiente posible. Por eso, ayudas casi de emergencia como las lanzadas el año pasado por la Xunta se vuelven indispensables. En una nueva edición de Diálogos con FARO, empresas del área como Valver, TBSI y Unimate recordaron la importancia de seguir contando con estos apoyos. Un guante recogido por la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana Somoza, que insistió en proteger e incentivar a la industria. «Hay un punto donde puede convivir la protección de los territorios con una industria próspera y viable. Ese punto Europa lo tiene que encontrar y exige cambios normativos rápidos», señaló.

En un foro dirigido por el subdirector del decano de la prensa española José Carneiro, empresas y administración gallega se dieron la mano para exponer los retos del sector. Para Lorenzana, las firmas «sufren las consecuencias» de una Unión Europa «desligada de la realidad». «Creemos que ante los retos que tiene la UE hay que desacelerar las medidas que se adoptaron en su momento para adaptarse a la realidad económica y social que hay en Europa», dijo sobre los objetivos de descarbonización, ahora en revisión. «Hay que flexibilizar los requisitos y extender el cumplimiento total al menos hasta 2045. Y eso no supone ir para atrás, ni una política menos verde ni hablar de que no queremos descarbonizar», recalcó.

La parte empresarial compartió esta idea. «Debería haber una flexibilización porque estamos en una tormenta perfecta», ilustró la directora financiera de Valver, Marta Díaz, que puso también el énfasis en que a ello se suma el «momento complicado con China y EE UU».

María Jesús Lorenzana, conselleira de Economía e Industria

María Jesús Lorenzana, conselleira de Economía e Industria / Marta G. Brea

Manuel Canitrot, director de la planta TB Spain Injection, situada en O Porriño, suma también a esa ecuación Marruecos, el país del norte de África donde están Renault, Stellantis y un buen puñado de proveedores. «Empieza a crecer y allí no se respeta el medio ambiente ni las condiciones laborales. Es una competencia desleal», señaló.

«Tenemos que cambiar el modelo de movilidad, flexibilizar la normativa que llega desde Europa, porque la competencia es tan grande con China, que tiene un nivel de automatización muy grande, que lo que ofrecen es casi la mitad de precio que nosotros tenemos. Es imposible competir», aportó Cástor González, CEO de Unimate Robótica, la firma que creó junto a su socio Sergio Steinbrüggen y que está especializada en la automatización de procesos con robots industriales. «La competencia es brutal», insistió, «sobrevivimos mejorando procesos internos, apretándonos el cinturón…».

«Las empresas lo que no tienen es tiempo, porque China y Marruecos no descansan», recordó la conselleira, que puso sobre la mesa la necesidad de garantizar ayudas y que estas puedan «proteger e incentivar» la industria local y europea. En este sentido, aseguró que los apoyos extraordinarios del pasado curso, tan celebrados por parte del clúster Ceaga y sus miembros, no solo se repetirán, sino que se irán moldeando según la necesidad de los proveedores. «Esto va a continuar y estamos trabajando ya en las próximas ayudas del año que viene», informó.

«Hay que potenciar los apoyos del año pasado», insistió Canitrot, que ahondó en que aquella partida tenía «cosas muy buenas», como el hecho de que eran de carácter retroactivo. Lo mismo opina Díaz, de Valver: «Que pudiésemos acceder a ayudas para inversiones fue muy importante». Y si para estos dos proveedores fue vital, en el caso de Unimate coincidió con su gran salto a las nuevas instalaciones de Peinador.

«Lo que decidimos fue automatizar la fábrica; hicimos los deberes»

Manuel Canitrot, director de planta en TB Spain Injection

Manuel Canitrot, director de planta en TB Spain Injection / Marta G. Brea

TB Spain Injection, o TBSI, produce piezas plásticas por inyección y su principal cliente en el área es Stellantis Vigo. La planta la dirige Manuel Canitrot, que recordó que en su momento esquivaron la petición del propio grupo TBI, de origen francés, de tener que expandirse a Portugal por la necesidad crecer. ¿Cómo lo hicieron? «Pues en el covid no hicimos ERTE, nos endeudamos en un millón de euros de préstamos con los bancos (que acabamos de pasar el pasado octubre) y lo que hicimos fue automatizar la fábrica», resaltó. Así, pasaron de tener una nave de 1.600 metros cuadrados con ocho prensas a llegar a disponer del doble en el mismo espacio. «Nosotros hicimos lo deberes», indicó.La fábrica porriñesa cuenta con 30 trabajadores directos y destaca por su eficiencia. A ello también contribuyen ayudas como las lanzadas el año pasado por la Xunta. A juicio de Canitrot, el que tuvieran ese carácter retroactivo «fue genial, porque anticipar la ayuda supone que no hay que ir al banco» antes para lanzar el proyecto.

«Debemos diversificar; tenemos que tener un plan B y un plan C»

Marta Díaz, CFO de Valver

Marta Díaz, CFO de Valver / Marta G. Brea

Valver es de los pocos proveedores gallegos de la automoción que quedan en el área. La empresa especializada en tecnologías de decoración industrial está en plena expansión y tras implantarse en Portugal y Sudamérica, la empresa con sede en Tui anunció este año la creación de una joint venture con la compañía JRG Automotive Industries para llegar a la India. Su directora financiera (CFO) es Marta Díaz, que cree que es importante diversificar «con este entorno tan cambiante y que se mueve tan rápido». «Todas tenemos que tener un plan B y un plan C y nosotros lo estamos haciendo», explicó.Díaz estima que las empresas deben adaptarse «para poder seguir siendo competitivas» y que toca «ingeniárselas para avanzar». En ese sentido, valoró muy positivamente las ayudas lanzadas por la Xunta, ya que entre proyecto y proyecto «hay que invertir». «El hecho de poder adquirir maquinaria mejor, más eficiente energéticamente, con mayor productividad y con carácter retroactivo, fue de gran ayuda», recalcó.

«Intentamos entrar en un nicho más amplio en el automóvil»

Sandra Baquero, directora técnica y comercial de Valver

Sandra Baquero, Directora Técnica y Comercial de Valver. / Marta G. Brea

La directora Técnica y Comercial de Valver, Sandra Baquero, aprovechó la celebración del foro para hablar de un nuevo proyecto en el que se está trabajando en el seno del proveedor con sede Tui y que les permitirá «entrar en un nicho más amplio en el automóvil». Gracias al apoyo de una firma finlandesa, están desarrollando un circuito impreso por serigrafía que tiene componentes led y que puede ir termoconformado e inyectado. «Es una tecnología nueva», explicó, «y se trata de reducir no solo costes, también peso en el coche».Como ejemplo, Baquero citó las múltiples luces que ahora tienen los vehículos en su interior, que podrían ser reemplazadas gracias a este nuevo producto en el que trabajan y que requerirá una inversión importante. «Al ir de la mano de un equipo como el de Finlandia, lo que ha permitido es reducir tiempo de estudio de I+D. La situación actual es que podemos empezar a suministrar en serie en cuanto tengamos el proyecto», avanzó.

«Hoy el 80% u 85% es auto, pero estamos intentando darle la vuelta»

Cástor Gozález, CEO & VRO en Unimate Robótica

Cástor Gozález, CEO & VRO en Unimate Robótica / MArta G. Brea

Unimate Robótica tiene doce años de vida y, en palabras de su CEO, es todavía «una empresa joven». El año pasado, como publicó FARO, logró ampliar instalaciones «a consecuencia de la solicitud de clientes», en concreto, al calor de un importante proyecto para la planta de Burgos del proveedor Benteler. «Hemos duplicado plantilla y facturación porque nos lo van pidiendo», señaló Cástor González, que apuntó que la estrategia de la firma es «ir poco a poco» y «seguir apostando por la tecnología, participando en proyectos de automatización, robótica, o IA» con «un crecimiento sostenible».Unimate se dedica a diseñar líneas de producción completas y entre sus proyectos está la participación en la plataforma STLA Small de Stellantis. «Tiene pinta de que podremos seguir creciendo en este sector y en este momento complicados», indicó González, que también cree necesario apostar por sectores como el farmacéutico o la alimentación. «Hoy el 80% u 85% es auto, pero estamos intentando darle la vuelta», ilustró.

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