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El naval de Vigo, a por el dominio oceanográfico en las Islas Británicas

Tras producir los barcos de Irlanda e Irlanda del Norte, los astilleros se preparan para las renovaciones lanzadas por Escocia y el Cefas inglés

El «Cefas Endeavour» será el próximo que reemplace la institución de Reino Unido.

El «Cefas Endeavour» será el próximo que reemplace la institución de Reino Unido. / Cefas

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

El naval de Vigo atesora una gran experiencia en diferentes tipos de buques. Tras crecer muy vinculados al sector de la pesca, los astilleros han sabido diversificar, adaptarse a nuevas tecnologías y resistir, de la mejor forma posible, los no pocos golpes del mercado y el devenir de la industria. Uno de esos nichos en los que se especializaron, quizá el de más éxito, es el de los oceanográficos: son más de 40 unidades científicas, de diferentes esloras y formas, entre nuevas construcciones y profundas reconversiones. Solo en la actualidad, entre Armón Vigo y Freire Shipyard tienen seis unidades en fabricación, tres cada uno, de los que cinco son para países o instituciones europeas, donde se ubica el principal mercado. Una de las regiones en las que las atarazanas viguesas se están haciendo un nombre es las Islas Británicas, entre Reino Unido e Irlanda, un dominio que buscan ahora extender con la ola de renovaciones en marcha en esa zona geográfica.

En los últimos años, tanto Irlanda como Irlanda del Norte aprovecharon el expertise olívico para dotarse de nuevas unidades. Primero fue el Tom Crean, encargado por el Marine Institute irlandés y entregado en 2022. El segundo será el Jocelyn Bell Burnell, botado el pasado septiembre y todavía en obras, cuyo dueño es el Agri-Food and Biosciences Institute (AFBI) de Belfast. Ambos buques fueron adjudicados a Armón Vigo y diseñados por la noruega Skipsteknisk.

El «Scotia», propiedad de Marine Scotland. |  Marine Scotland

El «Scotia», propiedad de Marine Scotland. | Marine Scotland

Antes, fue otro astillero de la ría el que produjo un barco para el archipiélago. Y no uno cualquiera. Fue el RRS Discovery, facturado en 2013 por la compañía que dirigen los hermanos Marcos y Guillermo Freire. Una embarcación de casi 100 metros de eslora, la más grande de este tipo fabricada en la ría, y cuyo propietario es el National Oceanography Centre (NOC, por sus siglas en inglés).

Licitaciones

Ahora, el naval está atento a la renovación de los principales oceanográficos de las islas. Uno será el que ya tramita el Centro para el Medio Ambiente, la Pesca y la Acuicultura (Cefas, siglas en inglés), que ha lanzado una consulta para reemplazar al Cefas Endeavour. En su estrategia a 2030, la institución se comprometía a buscar un buque con «nuevas tecnologías verdes y sistemas autónomos de recopilación de datos» para disponer así de «una plataforma operativa más sostenible» que reduzca su «huella de carbono».

En un aviso previo a la licitación final, el Cefas explica que busca un astillero para diseñar y construir el nuevo oceanográfico, que será de 85 metros como máximo, tendrá menos de 5.000 GT (gross tonnage o arqueo bruto) y deberá adaptarse a los requerimientos del armador, siendo «capaz de actualizarse tecnológicamente durante una vida útil mínima de 30 años». El actual Cefas Endeavour tiene 22 años tras ser construido por la esocesa Ferguson Shipbuilders en 2003.

Del mismo origen, aunque con cinco años más, es el Scotia, el buque de investigación del Marine Scotland Science (MSS). Tiene 68 metros, fue facturado en el mismo astillero escocés en 1998 y ya se le busca reemplazo. En este caso, en un contrato que se une a la renovación de barco de protección marina, el Minna, al entender que ambos «están llegando al final de su vida útil».

El «Minna», el patrullero que también reemplazará Escocia

El «Minna», el patrullero que también reemplazará Escocia / Marine Scotland

Al igual que en el caso del Cefas, el Gobierno Escocés ha lanzado un aviso previo al mercado para informar de sus intenciones. El Scotia es el principal oceanográfico de la nación y las autoridades detectan que «se está acercando al final de su vida útil». «Hay un proyecto en marcha para sustituirlo por un nuevo buque, para lo cual hemos elaborado unas especificaciones técnicas que mejorarán su capacidad. Tenemos la intención de preparar la adquisición en 2025», decían el pasado agosto.

Con este panorama, al naval de Vigo solo se faltaría adentrarse en los barcos de investigación de Gales. Aunque estará difícil: allí los principales están gestionados por las universidades y el más grande —con 35 metros— es el Prince Madog, de la Bangor University, para el que se acaba de encargar una importante renovación.

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