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José María Castellano: de sueños y un mal despertar

Fue un ejecutivo de máxima relevancia

Su carrera se vio espoleada por su gran desempeño en Inditex, pero manchada con las cajas

José María Castellano durante la comparecencia en la comisión parlamentaria de investigación para analizar y evaluar la fusión de las cajas

José María Castellano durante la comparecencia en la comisión parlamentaria de investigación para analizar y evaluar la fusión de las cajas / Óscar Corral

El economista y empresario gallego José María Castellano falleció la pasada madrugada en Madrid. Nacido en A Coruña en 1947, atesoraba una larga trayectoria como ejecutivo al frente de grandes corporaciones entre las que destaca su etapa como lugarteniente de Amancio Ortega en el gigante textil Inditex.

Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Economía Financiera y Contabilidad en la Universidad de A Coruña, fue miembro de la Academia de Ciencias Económicas y Financieras y de distintos consejos de administración de destacadas empresas como Greenalia, de la que era presidente.

Castellano ha destacado por su discreción en el desempeño de sus labores como empresario y ejecutivo. Fue mano derecha de Ortega durante 20 años y jugó un papel clave en la creación del imperio de la moda. Con él la multinacional logró su expansión internacional y sumó nuevas cadenas como Pull & Bear, Bershka y Oysho.

José María Castellano y Amancio Ortega, en una imagen de archivo.

José María Castellano y Amancio Ortega, en una imagen de archivo. / Víctor Echave

También fue conocido por ostentar la presidencia de la entidad surgida de la fusión de Caixanova y Caixa Galicia, las dos cajas gallegas que se convirtieron primero en Novacaixagalicia y luego en Novagalicia Banco. Castellano dirigió esta última hasta 2014, cuando fue vendida por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria al grupo venezolano Banesco. El sueño de la gran caja —la Audiencia Nacional ratificó que la fusión fue «obligada» y que la entidad coruñesa era «inviable»— remataba, por tanto, en una pesadilla de números rojos y la pérdida del músculo financiero gallego.

Su nombramiento como presidente ejecutivo del nuevo banco fue impulsado por el entonces presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en un momento crítico para la entidad y para el sistema financiero gallego. La idea era contar con un gestor de prestigio y experiencia internacional que liderase la recapitalización privada del banco y redujese la exposición del dinero público.

Mandato complejo

Durante su mandato de dos años y medio, una de las piedras angulares fue su promesa de recaudar entre 500 y 700 millones de euros de inversión privada antes del 31 de diciembre de 2011 para recapitalizar la entidad y limitar la necesidad de intervención estatal. Sin embargo, lo que finalmente logró fueron solo 150 millones garantizados, muy por debajo de los objetivos iniciales.

La imposibilidad de cumplir la promesa privada hizo que el Estado tuviera que intervenir a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), con una inyección de cerca de 8.000 millones de euros para salvar la entidad antes de su venta. Finalmente, en enero de 2014, NCG Banco fue adquirida por el grupo venezolano Banesco, propiedad de Juan Carlos Escotet, por aproximadamente 1.000 millones de euros, cerrando la etapa nacionalizada y generando pérdidas significativas para las arcas públicas.

Castellano afrontó un entorno extremadamente complicado: la crisis bancaria española estaba en pleno apogeo, la desconfianza internacional hacia los bancos españoles era generalizada, y la normativa europea de capital se endurecía. Su plan incluía primero atraer inversores internacionales, luego empresarios gallegos y residentes en el extranjero, y finalmente la participación local; pero ni esta estrategia, ni el acompañamiento institucional, ni las condiciones de mercado le permitieron lograr más que una parte mínima de lo prometido, que al final no fue suficiente.

Ortega: «Todos en Inditex admiramos a ‘Caste’»

Amancio Ortega, fundador de Inditex, rompió este miércoles su habitual silencio público para despedir a José María Castellano, fallecido a los 76 años. Ortega subrayó el papel esencial que Castellano tuvo en la historia de la multinacional textil y destacó su calidad humana.

«Lamento profundamente el fallecimiento de José María Castellano, una figura esencial en la historia de Inditex y, por encima de todo, una gran persona, como sabemos todos los que tuvimos la suerte de conocerle y de contar con su colaboración», señaló el empresario, que destacó a Castellano «por su brillantez, profesionalidad y compromiso personal». «Todos en Inditex admiramos a Caste, y siempre ocupará un lugar muy especial en el corazón de la compañía», remarcó Amancio Ortega.

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