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Akwel Vigo cifra en 100 los despidos previstos en el ERE y frena su huelga al presentar un plan industrial

La compañía traslada al comité que ha superado una auditoría de Stellantis y podrá optar a futuros proyectos

Vista general del exterior de la factoría Akwel en el polígono de O Caramuxo.

Vista general del exterior de la factoría Akwel en el polígono de O Caramuxo. / Alba Villar

El producto estrella de Akwel Vigo es el depósito AdBlue que provee a Balaídos y se integra en su línea de vehículos comerciales: las furgonetas que la planta olívica ensambla bajo el apellido K9. El peso económico del proyecto en la facturación de la firma es decisivo —supone el 60% del total—, pero un problema de calidad tensó el año pasado su futuro con Stellantis, que acabó cancelando su acuerdo de suministro con la antigua MGI Coutier. No fue una ruptura instantánea, no obstante; de hecho hubo varias renovaciones puntuales que dieron pie a cierta sensación de tranquilidad hasta hace unos días, ya a finales de junio, cuando se oficializó la pérdida del pedido para esta auxiliar del motor a partir del próximo 25 de agosto. La reacción de su comité de empresa, en alerta durante todo este tiempo, sí fue inmediata. Y convocó una jornada de huelga prevista para este jueves 10 de julio nada más confirmarse las peores noticias, que en una primera estimación de los sindicatos se traducirían en el despido de 120 de los 350 empleados actuales.

No habrá paro, al menos por ahora. Representantes de los trabajadores y la compañía se reunieron estos dos últimos viernes y la dirección de la fábrica de O Caramuxo accedió a unos «compromisos clave», informó este martes Comisiones Obreras en un comunicado.

Consultadas por FARO, fuentes sindicales aseguran que se ha presentado un «plan industrial» con la intención de mantener la producción en las instalaciones, como consecuencia de las nuevas oportunidades que se abren tras superar una auditoría que ha realizado Stellantis. Esto no influye en el pedido que se cae en poco más de un mes, que sigue igual, pero supone para la proveedora salir de la situación de new business on hold —nuevos negocios en suspenso— en la que se encontraba, pudiendo postularse a futuros proyectos de Balaídos.

El comité de empresa volverá a reunirse este viernes con la cúpula de Akwel Vigo para abordar el ERE que se cierne sobre la factoría , que según trasladó la compañía entraría en vigor en septiembre y afectaría a un máximo de 100 profesionales, una cifra que intentará rebajar la representación legal de los trabajadores.

«Pretendemos que el impacto sea el mínimo», remarcaron en esta línea las mismas fuentes sindicales, que de momento rechazan dar el número de despidos que podrían asumir por su parte.

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