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Galicia bate por fin récord de empleo por las mujeres, educación y sanidad

Los ocupados alcanzaron los 1,085 millones en abril, superando el anterior máximo de 2008

La otra cara: 155.000 jóvenes menos y una sangría incesante del sector primario

Pescaderas en un puesto en el Mercado de O Berbés, en Vigo.

Pescaderas en un puesto en el Mercado de O Berbés, en Vigo. / Pablo Hernández Gamarra

Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

El mercado laboral refleja la resiliencia de la economía española frente al tsunami de incertidumbre que se resiste a amainar. Es uno de los puntos fuertes que resaltan los análisis del FMI, la OCDE, la Comisión Europea y el resto de organismos internacionales cuando hablan del país como la gran excepción al enfriamiento generalizado de la actividad.

En los últimos cinco años, el país lidió con una pandemia que obligó a dejar en pausa todo sector no esencial durante semanas; el desequilibrio de las cadenas de suministro mundiales por la rápida recuperación posterior a la crisis sanitaria; la invasión de Rusia a Ucrania y sus efectos colaterales, desde el vacío en materias primas básicas (especialmente los cereales) a la sacudida de los precios de la energía que desencadenó el peor episodio inflacionario en más de tres décadas; y ahora otra guerra con el comercio como campo de batalla y la reconfiguración del tablero geopolítico de telón de fondo.

Y, aún así, el empleo no dejó de batir récord tras récord en este tiempo, sin que se hayan cumplido los malos augurios sobre el posible golpe por las sucesivas mejoras del salario mínimo interprofesional (SMI) o la expansión de los contratos indefinidos tras la entrada en vigor de la reforma laboral en 2022.

Récord histórico de afiliaciones en abril

En abril hubo de media 21.588.638 afiliaciones a la Seguridad Social, cifra sin precedentes en el cuarto mes del año. Con el tirón de la Semana Santa, se ganaron unos 231.000 ocupados respecto a marzo y van 487.100 altas en comparación con abril de 2024. Fue un periodo muy bueno en Galicia, donde los cotizantes crecieron por encima de los 8.000. El total de personas de alta laboral en la comunidad se situó en 1,087 millones a lo largo del mes y en 1,085 millones el último día. En ambos casos, se trata del mayor número de afiliaciones de la historia en un mes de abril, batiendo por fin —era una de las pocas autonomías que todavía no lo había hecho— el techo registrado en 2008, durante los últimos coletazos de la bonanza del ladrillo.

Mujeres y envejecimiento: la nueva realidad laboral gallega

En los 17 años transcurridos desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, los profundos cambios de la economía y la sociedad se han contagiado al mercado de trabajo regional. Todo el incremento en la ocupación viene de las mujeres. Su presencia en la ocupación creció el 13%, con cerca de 62.000 nuevas afiliaciones. Rozan la mitad del total de trabajadores en Galicia (49,2%). Los hombres de alta en el sistema se redujeron el 8,6%, en 52.000.

Instalaciones de Inditex en Arteixo.

Instalaciones de Inditex en Arteixo. / FdV

La otra cara de la expansión laboral de Galicia está en el envejecimiento. Como sucede en la pirámide demográfica, las edades más elevadas son las que más aumentan. Los mayores de 55 años se incrementaron un 67%, hasta los 257.700. Representan prácticamente uno de cada cuatro cotizantes ahora mismo en la comunidad. Mientras, se perdieron 155.300 menores de 35 años. Quedan 226.500 trabajadores por debajo de ese umbral, un auténtico problema de falta de relevo generacional.

Caída de autónomos y sectores tradicionales

Cada vez hay más asalariados y menos autónomos. Los trabajadores por cuenta propia rondan los 204.000 después de un recorte del 14% (33.400) desde abril de 2008. Hay otra intensa caída también en el régimen del Mar, que integra, entre otros profesionales, a los marineros y pescadores. El descenso alcanza el 29,7%, con 7.630 afiliaciones menos que entonces.

Comercio y hostelería: líderes en empleo

El comercio minorista se mantiene a la cabeza del empleo en Galicia. Es la única actividad que salta la barrera de los 100.000 trabajadores. En abril tenía 105.7004.000 por debajo del mismo mes de 2008. En aquel momento la construcción especializada (demolición de terrenos, fontanería, electricidad, acabados de edificios...) figuraba en el segundo lugar en el balance de afiliaciones. Pero es uno de los negocios que mayor sangría arrastra: 33% de retroceso y 25.600 trabajadores menos. Su lugar lo ostenta ahora la hostelería. Rebasa los 71.000 cotizantes, lo que supone un alza del 23,8% en estos años.

Educación y sanidad: los sectores que más crecen

Educación y sanidad, dos sectores básicos del estado de bienestar, lideran de largo el ensanchamiento del mercado laboral de Galicia. El primero duplicó el volumen de trabajadores, pasando de 30.900 a 65.500 (una diferencia de 34.500); la atención a la salud engordó el 33%, con 17.600 nuevos profesionales en las plantilla. En programación, consultoría e informática se dispararon el 225% (11.539); un 120% (9.910) en servicios sociales sin alojamiento; el 150% (9.233) en actividades administrativas y auxiliares de otras empresas; y el 136% (9.141) en asistencia social en residencias.

Una profesora en clase.

Una profesora en clase. / Marta G. Brea

Los sectores con mayores pérdidas

Además de la construcción especializada, la rama de edificación lidera las caídas de ocupación en Galicia desde el fin de la fiebre inmobiliaria: casi 31.200 trabajadores menos, un desplome del 55%. El sector primario no abandona los números rojos. Pesca y acuicultura destruyeron más de un tercio de sus afiliaciones (8.500) y el 43% (23.600) la agricultura y la ganadería.

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