El naval vigués, a por el buque de apoyo a buceadores de la Armada por 23 millones
Astilleros de la ciudad pujarán en la licitación para fabricar un barco de 30 metros — Defensa comprará otro multipropósito como el “Carnota”, remozado en Metalships

Vista de los astilleros de la ría de Vigo / Marta G. Brea

El pasado febrero, Armón Vigo logró irrumpir en un nicho en el que, hasta la fecha, no figuraba. Las Fuerzas Armadas de Suecia (Försvarsmakten) asignaron al astillero la construcción de dos buques multipropósito a entregar los años 2027 y 2028. Aquel pedido, adelantado por FARO, supuso un nuevo hito para la factoría olívica del grupo asturiano con la entrada de lleno en el mercado de buques militares. Un segmento de la construcción naval que ahora quiere ampliar, como el resto del sector en Vigo, con el contrato lanzado por la Armada española para reforzar la formación de buceadores con una unidad de 30 metros de eslora por 23 millones de euros.
Aunque el anuncio previo de la Dirección de Gestión Económica de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada fue lanzado en abril, el pliego se dio a conocer el martes de la semana pasada, abriendo un plazo para la presentación de ofertas hasta el día 24 de este mes, es decir, el martes de la semana que viene.
Se trata de una Embarcación de Apoyo a Buceadores (EAB), en la que la Armada trabajó codo con codo con la oficina de ingeniería madrileña Seaplace, que en sus redes sociales aseguró que “en los próximos meses comenzará su construcción”. El nuevo buque, “cuidadosamente diseñado”, corresponde al diseño SEA1566 y responde a una eslora de 30 metros y una manga de 9 metros. Contará con “una cubierta multifuncional que permitirá el embarque de módulos de intervención subacuática adaptados a cada misión” y estará “equipad con avanzadas tecnologías”, según Seaplace, que menciona el sistema de posicionamiento dinámico DP2, muy empleado por los buques oceanográficos.
A mayores, el pliego refleja que el buque deberá poder cargar y desplegar vehículos autónomos u operados en remoto o capacidad para cargar y lanzar al agua dos lanchas. El barco tendrá espacio para 30 tripulantes y una autonomía de 500 millas.
Según el portal especializado Infodefensa, entre los candidatos para la construcción estaría, como no puede ser de otra forma, la empresa estatal Navantia, pero también otras atarazanas privadas como Armón, Freire Shipyard o la asturiana Gondán Shipyard.
Junto a este encargo, y el mismo día que se daba a conocer el pliego para el barco de buceadores, el Consejo de Ministros daba el visto bueno a la adquisición de otro buque multipropósito similar al Carnota, embarcación comprada como Ocean Osprey que fue puesta a punto en Metalships&Docks antes de su entrada en servicio.
El contrato “se enmarca en el proceso de relevo de los obsoletos buques auxiliares de la Armada” y viene a suponer la adquisición de un buque muy similar de lo que han llamado clase Carnota. El valor asciende a 24 millones de euros. Ahora está por ver si la firma encargada de proveer este barco es la misma que en la anterior ocasión: la compañía Navaleva, cuyo administrador único es el exCEO de Metalships, Jesús Villacañas.
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