Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pescanova hará una operación acordeón para limpiar balance y allanar su futuro como líder del sector

Reducirá el valor de las acciones y ampliará capital, que será suscrito por Abanca casi en su totalidad Firma ventas de 970 millones

Instalaciones del centro industrial de Nueva Pescanova en O Porriño.

Instalaciones del centro industrial de Nueva Pescanova en O Porriño. / MARTA G. BREA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lara Graña

Lara Graña

Vigo

Dos son los planes estratégicos que, desde su lanzamiento en el año 2015, ha puesto en marcha Nueva Pescanova. El reto que afrontaba cada uno de ellos era titánico, porque el primero –bautizado como Todos a una 2016-2020– debía sacudirse nada menos que el magma concursal de la antigua matriz (Pescanova SA), mientras que el segundo –Rumbo al valor 2020-2024– tenía que hacer que su enorme perímetro de activos reportase al fin rentabilidad. Más allá de los resultados contables, proyectos como el de la renovación parcial de flota, la profunda reorganización interna, el rebranding o la unificación de los sistemas de gestión marcaron un buen camino, pero inconcluso hacia el clímax de la recuperación. Que es el que está volviendo a pisar ahora, como interpretan fuentes de la compañía, convencidas de que ha despejado un futuro de viabilidad. Y con la vista puesta en el cuatrienio 2024-2028, en el que reposará tercer plan estratégico.

Aunque toca sanear balance y de manera profunda, si bien con la garantía y tranquilidad que aporta el dominio de una entidad financiera, Abanca (casi el 98%), en el capital social. Nueva Pescanova se someterá a una operación acordeón para digerir pérdidas pasadas y realizar esa limpieza: procederá a una reducción nominal de las acciones, por valor total de 223 millones de euros, y una ampliación de capital posterior por otros 72,6 millones. La entidad que preside Juan Carlos Escotet suscribirá casi su totalidad, con 71. No habrá, por tanto, una reducción a cero del capital, aunque supondrá la desaparición de facto del mapa de lo que son los escombros de la vieja Pescanova, que tiene hoy el 0,34% de los títulos. Este baldeo total en las cuentas es indispensable para dejar atrás números rojos mayúsculos, de 184 millones de euros en los dos últimos ejercicios (131 millones en pérdidas en 2023-2024).

Esta, la del saneamiento, es la palanca; el dique que impedía su rumbo hacia la rentabilidad, de acuerdo al comunicado remitido por la compañía, se ha derribado ya. ¿Las cifras? La pesquera cerró el pasado ejercicio fiscal –entre abril de 2023 y marzo de 2024– con un volumen de negocio de 970 millones de euros, penalizada por la caída de la demanda o la baja cotización de especies como el langostino. Con todo, aunque por poco, todavía mantiene el liderazgo en facturación del sector en España, seguida de cerca por Grupo Profand (930 millones). Que logre retener el número uno a futuro dependerá de que cristalicen las medidas ya adoptadas que, incide, son las que la han dejado “preparada para encarar posibles ciclos negativos futuros”.

Anotó pérdidas de 131 millones de euros; confía en sumar 37,5 millones de Ebitda hasta diciembre

Sobre lo que ha puesto el foco la dirección operativa de Nueva Pescanova, en manos de Jorge Escudero (CEO), es el Ebitda. “Las eficiencias operativas implantadas han motivado un incremento de los márgenes, lo que ha generado un beneficio operativo de 18,1 millones, que supone casi duplicar (185%) el de todo el ejercicio anterior (9,8 millones)”, refiere la misma comunicación oficial. En línea con la mejora en las ventas que ha apreciado el grueso de la industria, como ayer analizó FARO, la facturación de la multinacional se ha incrementado en un 2% entre abril y agosto, en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. Nueva Pescanova estima que podrá alcanzar un Ebitda de 37,5 millones en el actual ejercicio fiscal.

Planes

“Con la ampliación de capital, las financiaciones locales y la optimización de la gestión del capital circulante, el grupo ha conseguido restaurar la liquidez y la solvencia y asegurar los fondos de su plan de negocio 24/28”, completa el comunicado. No ha desvelado todavía si retomará los planes de inversión en inversiones de bienes de capital (capital expenditures o capex) –barajó la renovación de sus dos pesqueros congeladores más antiguos con los que opera en Namibia, el Ribadavia (1974) y Mar del Cabo (1966)– o si replicará la estrategia de la competencia de crecer en origen con más capacidad instalada y volúmenes, que también requeriría de fuertes inversiones. La última gran operación que analizó Nueva Pescanova, todavía con Ignacio González como CEO, fue la compra de la flota de la argentina Pesquera Veraz. La andanada inflacionaria argentina dio al traste con aquel proyecto. Entretanto, compañías del top 10 de España han medrado en capacidad instalada en Marruecos, Estados Unidos, Argentina, Paraguay o Sudáfrica.

La junta general de accionistas, en la que se dirimirá quién acompaña a Abanca en la ampliación de capital, aprobará de nuevo el cambio en el ejercicio económico, de modo que el año fiscal de Nueva Pescanova volverá a abarcar el periodo enero-diciembre. Buena parte de las operadoras globales del sector –no así las gallegas– lo fijan entre abril y marzo por el gran peso de la campaña navideña. El grupo figura en las cuentas de la entidad bancaria como un activo disponible para la venta. Las negociaciones con la canadiense Cooke Inc. para que ésta tomara una mayoría en el capital se cancelaron el pasado verano por las notables diferencias económicas sobre el coste final de la transacción.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents