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Citic Censa entra en la hidráulica y baraja el acceso a pedidos con otras plantas del grupo

Entregará desde marzo piezas por 10 millones para una central angoleña

Una visita de alto nivel de la firma analizará el proyecto de “colaboración” con las factorías de China

Trabajadores de Citic Censa, en plena faena.

Trabajadores de Citic Censa, en plena faena. / RICARDO GROBAS

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

El sector de la minería mundial tenía en Porriño a uno de los principales puntales de apoyo. La calderera Citic HIC Gándara Censa, especializada en la producción de grandes piezas de acero, venía acumulando pedidos de molinos para moler las rocas en excavaciones de medio mundo de las que se extraen, por ejemplo, cobre u oro. Sin embargo, el encarecimiento de los precios tras la pandemia de COVID y, sobre todo, el estallido de la guerra en Ucrania supusieron un varapalo para la firma. Solo Rusia, país para el que firmó el mayor pedido de su historia, representaba un 70% de su facturación. Ante este panorama, la empresa dirigida por Juan José Agulla se vio ante la difícil tarea de buscar otros mercados y nichos para lograr proyectos con los que mantener una planta que se vio abocada a aplicar un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo) de seis meses. Fruto de este trabajo, Citic Censa logró adentrarse en uno de los negocios a los que le había echado el ojo, el de la hidráulica, con un proyecto de casi 10 millones de euros para Angola. Una gran noticia que, de momento, no es suficiente. De hecho, el grupo chino estudia la posibilidad de que planta gallega participe en proyectos de forma conjunta con las grandes factorías de la compañía en Asia.

Desde la adquisición por parte de Citic Heavy Industries Co. (HIC) en el año 2011, que vino acompañada de una buena inversión para la mejora de las instalaciones, la firma situada en el polígono de A Granxa fue acumulando pedidos que iban del sector de la minería al de la eólica marina, cementera o papelera. Tras la rúbrica del contrato de 17 millones para una mina rusa, y los demás asociados a otras instalaciones de todo el mundo, la situación iba viento en popa y la apuesta era la de ampliar plantilla, diversificar e incluso subcontratar parte de la carga de trabajo. El COVID primero y la guerra después truncaron los planes.

El bajón en los contratos se agudizó y la dirección se vio forzada a aplicar el ERTE desde el pasado 1 de mayo y hasta el 1 de noviembre. Mientras, desde el grupo chino se intentó echar un cable con un desembarco en Galicia para apoyar a los dirigentes locales y ver las “posibilidades de negocio”. Ahora, este proceso se intensificará con una nueva visita de alto nivel prevista para el próximo mes, en la que entre otras cuestiones se estudiará la posibilidad de que la planta porriñesa asuma parte de la producción de las otras grandes factorías asiáticas de la compañía y puedan así compartir pedidos y carga de trabajo.

La idea es que la visita sirva para “estimular la cooperación con el grupo en China” y comenzar el reparto de proyectos a partir de 2025, ya que este tipo de encargos se realizan con mucho tiempo de antelación. ¿Y hasta entonces? Según fuentes de la firma, con los proyectos que tienen en la actualidad tienen hasta el primer semestre del próximo año cubierto, pero necesitan firmar algo más en estas semanas para no tener que recurrir a medidas como un nuevo ERTE que, en estos momentos, afecta a una media de 40 trabajadores por semana de los 180 que tiene la empresa.

Carga de trabajo

Ahora mismo, la calderera está fabricando molinos para minas de cobre y oro de países como Omán, Chile, Estados Unidos y Australia. Sin embargo, el pedido más relevante es el que logró en otro continente, el africano. Allí, Citic Censa consiguió el ansiado salto a la industria hidráulica, uno de los sectores hacia los que apuntaban en su intento de diversificación. La planta se encargará de la fabricación de tres grandes piezas para una instalación hidráulica de Angola por cerca de 10 millones de euros.

En concreto, Citic Censa fabricará y entregará tres “caracolas”, el nombre que tienen las piezas de acero circulares de gran tonelaje (cada una pesa 50 toneladas) por las que pasa el agua. “Tenemos perspectivas buenas en ese sector, no en España, pero si en el resto del mundo”, apuntan las mismas fuentes, que revelan que la primera entrega está prevista para marzo del próximo año y que las demás serán aproximadamente cada dos meses.

En cuanto a la importancia de estos pedidos, suponen una menor facturación frente a lo que reporta la industria minera, pero superior respecto al offshore, sector para el que producen “martillos”, grandes piezas que sirven para la instalación de los molinos en el mar.

Proyecto

  1. Nuevo desembarco del grupo Citic

    El grupo chino Citic, dueño de la planta de Porriño, desembarcó hace un año en Galicia para estudiar vías de negocio para la fábrica. El próximo mes regresan con una delegación de alto nivel.

  2. Colaboración a partir de 2025

    Sobre la mesa estará la colaboración de Citic Censa con otras plantas del grupo para afrontar pedidos de forma conjunta a partir de 2025. Entre tanto, la firma tiene un ERTE hasta noviembre y la dirección local se afana en lograr nuevos pedidos tras haber logrado dar el salto a la industria hidráulica.

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