Inditex compra por 46 millones un avión propiedad de Amancio Ortega

La multinacional afirma que el fundador de la compañía “no ha obtenido un beneficio económico ni un posible trato de favor”

Inditex compra por 46 millones un avión propiedad de Amancio Ortega

Inditex compra por 46 millones un avión propiedad de Amancio Ortega

Manolo Rodríguez

Inditex ha adquirido un avión que era propiedad de Amancio Ortega por 46 millones, según se desprende de la información aportada por la multinacional para la junta general de accionistas que celebrará mañana martes.

El Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas, aprobado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores en febrero de 2015, recomienda que las compañías hagan públicas las operaciones que realizan con los accionistas significativos de la empresa.

La Comisión de Auditoría y Cumplimiento de Inditex ha informado que durante el año pasado la textil realizó tres operaciones vinculadas que requirieron la autorización del Consejo de Administración, previo informe favorable de la comisión. La más importante fue “la compra por parte de Inditex de una aeronave propiedad de una sociedad perteneciente al grupo de sociedades del accionista de control de Inditex”, es decir, de Amancio Ortega. Según el informe anual de cuentas de 2023 de la firma, el coste fue de 46 millones de euros.

La multinacional justifica la compra “en la oportunidad para Inditex de poder adquirir con inmediatez una aeronave que cumplía con los requisitos operativos demandados por Inditex y que ésta necesitaba para el normal desarrollo de su negocio, evitando de esta manera una espera de aproximadamente tres años, que es lo que tardaría la entrega de un avión nuevo, de haberse optado por esta opción”.

Por otro lado, la Comisión de Auditoría y Cumplimiento explica que la compra de una aeronave “de segunda mano, y en perfecto estado técnico y de mantenimiento, también resultaba más económica para Inditex, por cuanto su precio era notoriamente inferior al de una aeronave nueva”.

Antes de realizar la transacción, pidió sendas tasaciones realizadas por dos consultores independientes, “de reconocido prestigio internacional en el sector”. Además, “se comprobó que el precio de compra era inferior al valor neto contable del citado bien en libros”. Por todo ello, concluye que, “con la venta de la aeronave, la parte vendedora, como sociedad vinculada al accionista de control de Inditex (Amancio Ortega), no estaba obteniendo un beneficio económico ni un posible trato de favor”.

La segunda transacción entre el fundador de la multinacional y la compañía consistió en la venta de una parte de un sótano, propiedad de una filial del grupo, a una sociedad perteneciente a Amancio Ortega, que ya era titular de la propiedad del resto del espacio del local comercial donde se encuentra ubicado el sótano.

En este caso, para la valoración de si era adecuada la transacción a las condiciones de mercado, la comisión tomó en consideración las conclusiones de un informe elaborado “por una consultora inmobiliaria de prestigio internacional”.

La empresa justifica la transacción “en la oportunidad comercial de arrendar el local comercial completo a un tercer operador que había mostrado su interés en alquilarlo”. Así, a través de esta operación de compraventa, Amancio Ortega, que era ya propietario del resto de la superficie, se convirtió en el único titular de la propiedad de todo el local, “lo que facilitaba su ulterior arrendamiento”.