La china BYD y la gallega Pérez Rumbao aspiran a vender 1.200 coches al año en tres concesionarios

La firma gallega invertirá medio millón por cada punto de venta, el primero de ellos en Vigo

Llega a 20 marcas de vehículos: roza los 1.800 empleos y 550 millones en ventas

Instalaciones del nuevo concesionario de coches de la marca china BYD, en Vigo.

Instalaciones del nuevo concesionario de coches de la marca china BYD, en Vigo. / Marta G. Brea

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

El mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo, la empresa china BYD, desembarca en Galicia. No lo hizo con su primera fábrica en suelo europeo, como sondeó en el pasado antes de decantarse por Hungría, pero sí venderá sus coches en la comunidad. De la mano de la compañía gallega Pérez Rumbao, la conocida marca apuntala su expansión en España con su presencia en tres concesionarios, dos en Galicia, entre Vigo y A Coruña, y otro en Oviedo. Ambas empresas anunciaron ayer el acuerdo, que supone una inversión de aproximadamente medio millón de euros por punto de venta y aspira a comercializar hasta 1.200 vehículos anuales entre las tres localizaciones.

Los lazos entre BYD y Pérez Rumbao vienen de años atrás, cuando las divisiones de autobuses de ambas compañías se unieron para producir versiones eléctricas de estos vehículos de pasajeros. De hecho, fue precisamente este año cuando UNVI, la carrocera del grupo Pérez Rumbao, completó el pedido del primer autobús doble piso suburbano 100% eléctrico en Europa, montado sobre un chasis BYD.

Ahora, tras más de dos años de negociaciones, BYD y la empresa familiar gallega se unen de nuevo, pero para potenciar la “ambiciosa estrategia de expansión” del grupo chino en el país y, en especial, en la zona del noroeste de España, donde la marca no tenía concesionario propio (como sí tiene en otros puntos de España) y sus ventas eran mínimas. En todo 2023, por ejemplo, se comercializaron solo 7 coches BYD en la comunidad gallega, frente a las 875 unidades de MG.

Con esta asociación, Pérez Rumbao, que cuenta con casi 1.800 empleados y el año pasado rozó los 550 millones de euros en ventas (en concreto fueron 542 millones), eleva su oferta de marcas de coches a la veintena. Para ello, invertirá aproximadamente medio millón de euros por concesionario, siendo Vigo la primera ciudad gallega que contará con un punto de venta BYD. Estará situado en la carretera Camposancos, donde las obras ya se están realizando de cara a su inauguración durante el tercer trimestre del año. Tras este comenzará a operar el de A Coruña, cuya apertura está prevista para el último trimestre del año.

Fruto de este acuerdo, rubricado este mes, BYD también estará disponible en Lugones, cerca de Oviedo, donde se levantará “un nuevo y moderno concesionario”. Entre los tres, el objetivo es el de llegar a esas 1.200 unidades vendidas al año, un objetivo ambicioso cuya llave puede estar en la comercialización de los nuevos híbridos enchufables de BYD, un segmento que está teniendo mucho más tirón en Galicia que el de los puramente eléctricos.

Por otro lado, BYD también anunció ayer otro acuerdo para apuntalar su expansión en el país. En este caso, con la empresa Blendio, que le servirá para reforzar la presencia de la marca en Cantabria, País Vasco y Navarra al abrir las puertas de tres nuevos concesionarios este mismo año en las ciudades de Santander, Bilbao y Pamplona.

Con estas dos operaciones, la marca china contará con una red de 17 concesionarios oficiales en toda España.

Italia sanciona con 6 millones a DR por hacer pasar coches chinos por italianos

Italia se está tomando muy en serio eso de vender coches que no son “made in Italy” como si lo fueran. Tras incautar 134 coches de Stellantis (del modelo Fiat Topolino) por “engañar al consumidor” colocando una bandera italiana pese a que los minicoches son producidos en Marruecos, ahora la han tomado con DR Automobiles. La Autorita’ Garante della Concorrenza e del Mercato (Autoridad de Competencia y Mercado) anunció ayer una sanción de 6 millones de euros por hacer pasar sus coches de origen chino por italianos.

En concreto, la autoridad señala que la compañía “indicaba engañosamente Italia en lugar de China como lugar de producción de los automóviles comercializados con las marcas DR y EVO” en sus comunicaciones comerciales. La multa corresponde a “dos prácticas comerciales desleales”. “Se trata de coches producidos en China, salvo trabajos marginales de acabado y terminación”, recalca la autoridad, que recuerda que “la práctica engañosa coincidió con un periodo de fuerte aumento de las ventas de coches de las marcas DR y EVO en el mercado italiano”.

La investigación también ha constatado que junto a su filial DR Service & Parts “no han garantizado un suministro adecuado de piezas de recambio ni una correcta asistencia posventa”, algo que “puede obstaculizar el ejercicio de los derechos de los consumidores”.

La firma anunció que presentará alegaciones a la dura sanción. Mientras, la autoridad ha dado 60 días para que adopte medidas que pongan fin a los hechos señalados.

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