Faro de Vigo

Innovación y compromiso para llevar a  Galicia a todos los rincones del mundo

LARA GRAÑA

PRENSA IBÉRICA GALICIA entrega en el Pazo de los Escudos de Vigo los Premios Empresa del Año, que valoran los mejores proyectos de la comunidad en 2023. Los galardones ponen en valor la contribución del sector empresarial para lograr una sociedad más justa, próspera, avanzada y capaz de afrontar los desafíos globales.

El mundo se despertó el 1 de enero de 2023 con la digestión del impacto de la invasión de Ucrania sin hacer. Y lo remató dando forma a un trienio de circunstancias, de contratiempos: de la pandemia global al (re) arranque de las economías, del posCOVID a la andanada bélica de Vladímir Putin, pasando por un tsunami inflacionario que echó levadura al precio del dinero en todos los bancos centrales, sin olvidar el atasco comercial con rupturas constantes en las cadenas de suministro u otra guerra en la otra orilla de Europa. No pudo haber más eventos porque no habrían cabido en un calendario. Pese a todos ellos, y no sin dificultades –la inmunidad plena no existe–, la industria gallega mostró un notable comportamiento. FARO DE VIGO, LA OPINIÓN A CORUÑA y EL CORREO GALLEGO, las cabeceras de Editorial Prensa Ibérica en Galicia, en colaboración con Banco Sabadell, entrega los Premios Empresa del Año, con los que pone en valor el esfuerzo del tejido industrial de la comunidad y su contribución al progreso. Con señas de identidad compartidas como el compromiso, diversificación, la voluntad de crecimiento, innovación y un carácter pionero en productos o desarrollos.

A pesar de las incertidumbres generadas por las guerras en Ucrania y Gaza, el endurecimiento del acceso a la financiación y la desaceleración económica en Europa –con Alemania, su principal impulsor, experimentando una contracción del 0,3%–, el PIB de Galicia aumentó el 1,8% en 2023, según los datos definitivos del Instituto Galego de Estatística (IGE), siete décimas por debajo del avance de conjunto de España, que a su vez fue el país con mejor comportamiento entre las grandes economías europeas. La economía gallega, de hecho, registró un avance cuatro décimas superior a la de la Unión.

El empuje que han demostrado las empresas se ha traducido en creación de empleo. Galicia terminó el año con 1,136 millones de ocupados al sumar 31.100 nuevas incorporaciones al mercado laboral, más de dos veces la suma de nuevos ocupados registradas a cierre del ejercicio anterior, según refleja la Encuesta de Población Activa (EPA). La captación de inversión extranjera alcanzó también una cota más que destacable, con un total de 416,25 millones de euros, de acuerdo a los datos de la Secretaría de Estado de Comercio, el triple que la media de los tres ejercicios anteriores.

Panorámica  del polígono  industrial de Balaídos, en Vigo, con las islas Cíes al fondo / Marta G. Brea

Panorámica del polígono industrial de Balaídos, en Vigo, con las islas Cíes al fondo / Marta G. Brea

Pese al aumento de los costes financieros y la coyuntura internacional, el sector industrial en Catalunya creció el 2,5%, por encima de la media, demostrando una vez más su gran resiliencia. En conjunto, y con el aporte de las actividades energéticas, el peso del segundo sector en el PIB ascendió al 16,2%. Las empresas premiadas ejemplifican cómo la industria gallega, ante las dificultades, actúa con previsión, reduciendo riesgos, diversificando mercados y buscando y aprovechando oportunidades. Muestra de ello es que en 2023 las exportaciones marcaron un nuevo récord, más de 30.000 millones de euros. Un alza del 2,1% que contrasta con la caída del 1,4% en España y del 3,3% en la zona euro.

Este panorama se desarrolla en un momento en que la industria encara grandes retos. De ella se espera que sea no el problema, sino parte importante de la solución ante la gran emergencia climática. Para la descarbonización de la economía, proceso que requiere de una gran transformación, se exige innovación, puesta en marcha de nuevas soluciones y digitalización. Las empresas premiadas y todas aquellas que ya lo están haciendo reclaman el apoyo de las administraciones, los mecanismos financieros y una normativa que las acompañe en el esfuerzo y la inversión. Una tarea que ha de equilibrar también el coste social de este proceso, y evitar que se consume una reconversión que aparte a la ciudadanía del necesario camino hacia la descarbonización.

Siete empresas con sede en Galicia y un empresario ejemplifican esta labor y destacan por su marcada contribución al bienestar y progreso de la sociedad gallega, mediante la generación de riqueza, de empleo, aportando innovación, contribuyendo a la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático, cuidando de las personas y actuando con responsabilidad y liderazgo. Así lo ha decidido el jurado, presidido por la conselleira de Economía e Industria de la Xunta, María Jesús Lorenzana, y formado por profesionales de reconocida trayectoria y prestigio en sus respectivos campos.

Los miembros del jurado

María Jesús Lorenzana

Conselleira de Economía e Industria de la Xunta y presidenta del Jurado

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Pablo Junceda

Director general adjunto de Banco Sabadell y director general del Sabadell Gallego

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Juan Carlos da Silva

Director general de Editorial Prensa Ibérica en Galicia

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Rogelio Garrido

Director de Faro de Vigo

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Carlos Botana

Presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo

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Venancio Salcines

Presidente de Centro de Estudios Superiores Universitarios de Galicia (Cesuga)

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Susana Lama

Responsable del departamento Ardán del Consorcio Zona Franca de Vigo

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María Borrás

Vicepresidenta del Círculo de Empresarios de Galicia

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Jacobo Regojo

Responsable de Construcción y Explotación de Naturgy Nuevas Energías

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Charles de Bonnecorse

Director general de clientes de World2Meet

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Lara Graña

Redactora jefe de Faro de Vigo

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Julio Pérez

Jefe de Economía de Faro de Vigo

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Los premiados

Hijos de Rivera recibe el Premio Empresa del Año por su trayectoria consolidada, su crecimiento sostenido, su constante innovación y compromiso social. Francisco Puga, presidente de Delta Vigo, es el Empresario del Año por liderar la transformación de la compañía, fundada a finales de los años cuarenta del pasado siglo, hasta erigirla en una referencia en la industria aeronáutica global. El galardón de Empresa Sostenible es para Magallanes Renovables, por aportar una solución disruptiva en la generación de energía verde, con un modelo innovador por el que ha apostado frente a las dificultades iniciales. El Empresa Familiar recae en Adolfo Domínguez, por su ejemplar transición hacia un liderazgo, el de Adriana Domínguez, que ha dado continuidad a la iniciativa del genial creador textil ante las adversidades. Grupo Aluman merece el galardón a Empresa Internacional por su gran expansión y éxito de un modelo de gestión capaz de complementar proyectos en más de 30 países. Beta Implants es destacada con el Premio Empresa Innovadora por sus soluciones en biomecánica e implantes para animales. La centenaria Grupo Davila recibe el galardón de Empresa Logística, por su constante búsqueda y aportaciones de soluciones a los clientes en todos los rincones del globo. La joven UARX Space, que el 9 de julio participará en el lanzamiento del cohete más potente europeo hasta la fecha con un dispensador de nanosatélites, es la Mejor Startup. Esta distinción fue el resultado de un proceso de votación entre los lectores de los periódicos de Prensa Ibérica Galicia.

  • Premio Empresa del Año Banco Sabadell: Hijos de Rivera
  • Premio Empresario del Año Banco Sabadell: Francisco Puga
  • Premio Empresa Sostenible: Magallanes Renovables
  • Premio Empresa Logística: Grupo Davila
  • Premio Empresa Familiar: Adolfo Domínguez
  • Premio Empresa Internacional: Grupo Aluman
  • Premio Startup: UARX Space

Vista panorámica de Vigo con el Halo en primer término / Marta G. Brea

La economía gallega crece gracias a las pymes y Sabadell Gallego es clave para su financiación

PABLO JUNCEDA

La confianza depositada por las compañías a lo largo de nuestros más de 140 años de historia ha sido fundamental para construir una relación sólida, duradera y fructífera, basada en la cercanía, la transparencia y en el apoyo continuado. Conocedores de que cada empresa tiene su propia historia, retos y metas, nuestra función en el Grupo Sabadell y en Sabadell Gallego no es otra que ayudarles a desarrollarse en un entorno cada vez más competitivo y en constante transformación.

Esta vocación de apoyo la interiorizamos e impulsamos de forma especial con la financiación de las compañías, especialmente a pymes y autónomos. Pero todas las empresas y empresarios que nos conocen y a quien conocemos saben que nos gusta siempre hablar con datos en la mano: el pasado ejercicio concedimos 2.007 millones de euros en créditos a empresas en Galicia, de los cuales, más de la mitad, un 63%, fueron destinados a pymes, lo que se traduce en 1.269 millones de euros. Este sólido respaldo financiero es una muestra más de nuestra dedicación firme en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, segmento que aglutina el 99,8% del tejido empresarial, contribuyendo con más del 60% al PIB nacional y que genera cerca del 70% del empleo en el país. Una de cada dos pymes en nuestro país y también en Galicia confía en nosotros para cubrir sus necesidades financieras y alcanzar sus objetivos comerciales.

Conscientes de la labor desarrollada por los empresarios gallegos, enfrentando desafíos diarios con resiliencia y determinación, en Sabadell Gallego hemos organizado, en asociación con Prensa Ibérica, los Premios Empresa del Año en Galicia, una iniciativa que busca destacar el arduo trabajo, la dedicación y entrega de las empresas de nuestra querida tierra. Este año, los consolidados galardones dan un paso adelante al expandir su alcance a lo largo y ancho del país y llegar por primera vez a otras ciudades como Vigo, tras su paso por Madrid, Málaga y otras ciudades importantes de la geografía nacional, marcando un hito significativo en su historia. Esta expansión geográfica refleja nuestro compromiso con la diversidad y la inclusión empresarial, así como nuestra aspiración de celebrar los hitos de nuestro tejido productivo en diferentes lugares de España.

Desde su nacimiento en 1980, la finalidad de los Premios Empresa del Año ha sido demostrar el papel fundamental que tienen las compañías en la economía, así como concebirse como un estímulo para que éstas sigan innovando y creciendo. Además de honrar la excelencia empresarial, los galardones buscan promover la colaboración, el intercambio de ideas y el desarrollo económico.

Las empresas gallegas, con su dinamismo y capacidad de innovación, juegan un papel crucial en este contexto, contribuyendo significativamente al desarrollo económico de nuestro país. De hecho, el Producto Interior Bruto (PIB) aumentó un 1,3% en el primer trimestre de este año en comparación con los tres meses anteriores y ha alcanzado un avance interanual del 2%, según los últimos datos disponibles del Instituto Galego de Estatística (IGE).

Estas cifras también son síntoma inequívoco de que Galicia se encuentra en la dirección correcta, hallándose en plena efervescencia empresarial, con un crecimiento sostenido en la creación de nuevas compañías. Solo en 2023, el número de sociedades registradas en la región aumentó un 4,6%, llegando a un total de 3.979, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En este escenario, destacan ciudades como A Coruña y especialmente Vigo y su área metropolitana como un hervidero de actividad empresarial, liderando entre los municipios gallegos con 20.985 compañías, donde las pymes, como indiscutibles representantes de la base de la economía gallega, vuelven a erigirse como las verdaderas protagonistas de la contribución a nuestro progreso.

Vigo se caracteriza por su espíritu pionero y su capacidad para transformar ideas innovadoras en proyectos concretos, la ciudad resalta como un catalizador económico esencial para Galicia. La automoción, por ejemplo, ha encontrado en esta ciudad un hub estratégico donde se desarrollan y producen soluciones avanzadas, consolidándola como un referente en el sector. Del mismo modo, la moda y la biotecnología han prosperado gracias a una combinación de creatividad e I+D, llevando productos innovadores tanto al mercado nacional como al internacional. Por su parte, el sector de la agroalimentación también desempeña un destacado papel; mientras que, en el ámbito de la construcción, las compañías viguesas han adoptado técnicas avanzadas y sostenibles, contribuyendo significativamente al desarrollo urbano y a la mejora de infraestructuras.

Con estas credenciales, no cabe duda de que el tejido productivo vigués, en particular, y gallego, en general, son una pieza fundamental en nuestra economía. Su capacidad para generar empleo y riqueza, así como su contribución a la diversificación y competitividad de la economía española es indiscutible.

Además de una enraizada presencia en la comunidad autónoma –gracias a una extensa red de oficinas y a un equipo de profesionales distribuidos por todo el territorio–, en Sabadell Gallego somos una fuente de financiación confiable para el tejido productivo. Porque nuestra capilaridad no sólo facilita el acceso a nuestros servicios, sino que también nos permite comprender mejor las necesidades y desafíos específicos de las compañías, con especial foco en las particularidades de cada una de ellas. Es decir, nos capacita para ofrecer soluciones financieras personalizadas y eficaces, adaptadas a las características de cada sector.

Un apoyo financiero que se nutre de uno de nuestros principios rectores: la cercanía. En un mundo cada vez más automatizado y digitalizado, las relaciones personales, la empatía y el compromiso humano son el valor diferencial para que una experiencia bancaria sea lo más óptima posible.

En Galicia esa banca de proximidad es fundamental, y en Sabadell Gallego nuestro objetivo es ser más que un banco; aspiramos a ser un socio estratégico que contribuya al desarrollo sostenible y al progreso económico de la comunidad autónoma, impulsando proyectos innovadores y apoyando a los emprendedores en cada una de las etapas de su desarrollo.

La expansión de los Premios Empresa del Año a Galicia y a ciudades como Vigo es un paso significativo en nuestro compromiso continuo con Galicia y en nuestro reconocimiento al decisivo papel que desempeña el empresariado gallego en el panorama económico y social.

No tengan Uds. ninguna duda: en Sabadell Gallego, seguiremos trabajando para ser el banco que Vigo y, por supuesto, Galicia, necesitan, hoy y en muchos años venideros. 

La receta del éxito está en el impacto positivo como estrategia


ANA CARRO

El 2023 fue para la Corporación Hijos de Rivera un año para enmarcar. Los números lo confirman: incremento de los beneficios y de la facturación y récord en el número de trabajadores. Un año complejo, todavía con la resaca postpandémica y teniendo que afrontar la subida de los costes, pero positivo para una cerveza, Estrella Galicia, que está presente en 73 países.

Nacida en Galicia en 1906, lleva 118 años compartiendo con el mundo su pasión cervecera. Una empresa familiar que mantiene vivas sus raíces y su independencia, pero también sus sueños: el nuevo objetivo es superar los mil millones de euros de facturación. El año pasado, la cifra fue de 829 millones, un 14,5% más que en 2022. Además, el descenso de los costes de producción, que se habían disparado en el ejercicio anterior, repercute en un incremento de los beneficios que se sitúan en los 107 millones de euros y la inversión alcanza cifras récord con 175 millones de euros, un 14,4% más que en 2022. Unos resultados que demuestran que la apuesta por la generación de un impacto positivo real en el entorno ha dado sus frutos, proporcionando a la compañía los mejores resultados de su historia. Así, Hijos de Rivera celebra su incorporación al movimiento BCorp, que requiere del cumplimiento de unos estándares muy altos en impacto positivo.

Además, la empresa reforzó en 2023 su presencia en países como Reino Unido, Alemania, USA, Portugal o Brasil, pero nunca deja de mirar a sus orígenes, a su tierra, a Galicia. En A Coruña se encuentra desde hace cinco años el Museo de Estrella Galicia (MEGA), que el año pasado recibió 50.000 visitas. Respecto a la procedencia, el porcentaje de visitantes extranjeros de MEGA ha supuesto el 10% del volumen total de visitas; entre ellos, destaca el público llegado de Reino Unido (30%), Estados Unidos (15%) y Alemania (15%), entre otros países como Portugal, Italia o Suiza. MEGA es el primer y único recinto museístico de España dedicado a la cultura de la cerveza. El espacio, situado dentro de la fábrica de Agrela, nace con el objetivo de divulgar, de forma interactiva y experiencial, la cultura e historia de la cerveza.

Superados los 500 millones de litros de cerveza vendidos

Durante el año pasado, Hijos de Rivera vendió 500 millones de litros de cerveza y 230 millones de litros de agua. Cifras de récord que no tienen límite porque ya está en camino la fábrica de Morás, en Arteixo. La previsión es que comience a funcionar en el segundo cuatrimestre del año. Hasta ahora, el producto salía de la planta de Agrela, que tiene un techo de producción de 500 millones de litros anuales. Esta marca quedará pulverizada con la entrada en funcionamiento de la fábrica de Morás, que también afectará al crecimiento de la facturación, las ganancias y la internacionalización.

Una empresa familiar con 1.809 empleados

El número de trabajadores de Hijos de Rivera alcanzó los 1.809 en 2023. Otro récord que sumar a la colección. El incremento con respecto al año anterior fue del 15%. Solo el año pasado se produjeron más de 200 contrataciones. Además, el 94% son contratos indefinidos, lo que demuestra la apuesta de l a compañía por em pleo de calidad. El objetivo es que este número siga aumentando. La inauguración de la planta de Morás va a suponer el incremento de la plantilla de Hijos de Rivera hasta superar, por primera vez, las 2.000 personas.

“Creo que no hay avión que vuele en Europa que no tenga algo nuestro”


ADRIÁN AMOEDO

Francisco Puga no tiene fecha para dejar lo suyo. A sus 70 años recién cumplidos, o “60 y 10” como dice él, el gran impulsor de Delta Vigo, compañía especializada principalmente en aeronáutica, piensa todavía en el corto, medio y largo plazo de su empresa. Aunque tiene el relevo ya asegurado dentro de la familia, planea seguir hasta que el cuerpo aguante. Le gusta su trabajo, y una breve charla con él basta para dejarlo patente. El grupo que preside cuenta con 75 años de historia, una facturación de 50 millones de euros y una plantilla altamente cualificada. Algunos dentro de la firma le llaman “visionario”, pero él rechaza cualquier tipo de alabanza.

Debe estar ya muy acostumbrados a los reconocimientos.

Tengo que decir que soy incapaz de recoger un premio a título personal. No puedo, porque el equipo que yo tengo es el que propicia cualquier reconocimiento. Esto es así. Las veces que los he recogido siempre he descargado el agradecimiento en quién lo merece. Además, yo soy un tío muy mediocre (ríe); tengo gente aquí mucho más válida que yo.

Francisco Puga Presidente de Grupo Delta Vigo

Francisco Puga, presidente de Grupo Delta Vigo / Marta G. Brea

Saber rodearse de gente capaz es también de ser un buen líder, ¿no?

Sí, pero al final el que recibe el premio soy yo.

Sea como sea, son 75 años de supervivencia y éxito empresarial. No es algo muy habitual.

Evidentemente. Yo soy segunda generación y el destino me tenía preparado esto. Las cosas se han hecho bien, pero cuando llegué a Delta era una empresa muy pequeñita. Los valores que recogí de mi padre sí que me han valido. Trabajé 13 años de manera continuada e intensa con él y, aunque hoy tengo la oportunidad de dirigir una gran empresa, también pasé por los tres estadios dimensionales: micro, pequeña y mediana. Eso va dejando un aprendizaje y como siempre digo, el modelo de Delta los he apoyado en dos pilares inseparables: valores humanos y conocimiento. Si eso lo logras, y eres capaz de mantenerlo, eres capaz de tener una empresa con tantos años y el orgullo de dirigirla, porque nada puede ser mejor.

Crecieron mucho, pero de forma lenta y sostenida. ¿Ha sido ese el secreto?

Yo redacté el modelo de Delta hace 45 años. Está apoyado en eso y no ha variado. ¿Qué ha cambiado? En la parte estructural hemos tenido que crecer y seguiremos teniendo que crecer, pero siempre con ese control que requiere una empresa muy tecnológica. Es jugar a gran empresa y no empresa grande.

¿Y qué vaticina que será de Delta en los próximos 75 años?

De momento tenemos la hoja de ruta marcada hasta 2047. Y no es una entelequia. Yo mismo, con los 12 directivos que tengo, tenemos dos parámetros que no van a cambiar: Delta va a seguir siendo una empresa gallega, vamos a tener un crecimiento orgánico que nos va a permitir mantener la galleguidad de Delta, y en 2047, Delta, evidentemente sin mí, deberá celebrar el centenario. Ese es el compromiso que yo tengo de los 12 directivos que van a coger el relevo, la tercera generación, que son tres familiares y nueve directivos del conocimiento. Los familiares hacen una media de 21 años conmigo y la parte del conocimiento, los directivos con responsabilidad en diversas áreas, hacen una media de 17 años. Los pilares están asentados.

Con planes a tan largo plazo, ¿cómo encajar una crisis cuando se trata de una empresa familiar?

Las crisis van a seguir existiendo y ya hemos vivido algunas. Yo le tengo miedo principalmente a las crisis sociales. Por ejemplo, el momento actual de Europa no me gusta, y desde un punto de vista económico y empresarial veo una Europa que tiene que volver a levantar el vuelo. Está bien que sigamos pretendiendo ser un referente en bienestar social, objetivo a perseguir, pero veo una Europa cada vez menos desindustrializada. Hay actores que están llamando a la puerta y lo están haciendo muy bien. Y si Europa preocupa, España no menos.

En toda esta historia, ¿cuál fue el gran punto de inflexión para Delta?

Hubo dos. El primero fue que a los tres años de llegar ya no teníamos ninguna relación con el naval o el sector conservero. Ahí varié el rumbo, fabricamos 3.000 referencias para motores Deutz, cambiando un poco todo, pasando de reparar de todo para el sector naval a fabricar nosotros nuestras propias piezas. Hice unas inversiones fuertes, bastante más arriesgadas que las que puedo hacer hoy. El segundo hito es cuando Airbus nos vino a buscar cuando empezamos a tener un nombre en el sector del automóvil. Llegó el avión A380. Es decir, pasamos de un porcentaje muy alto de automoción a uno muy alto de la aeronáutica. Delta hoy tiene cuatro plantas, dos son de proceso, las dos más pequeñitas, y las otras son producto. Todo sale de 84 ingenieros que están detrás de implantar procesos.

Aquel era un avión Airbus, ¿hoy para cuántos fabricantes trabajan?

En Europa creo que no hay ningún avión que vuele que no tenga algo nuestro. Trabajamos con Boeing, Airbus, Bombardier, Embraer, Comac o Dassault.

Y todo ello con menos de 250 trabajadores. Lo dijo muchas veces, no tienen problema para encontrar gente.

Porque seguimos el mismo modelo de siempre: de la universidad y de los centros de formación para aquí. Mientras pueda mantener una baja rotación de plantilla, que cada vez es más complicado, va a ser así. Se escucha: “Es que no hay personal cualificado”. Y yo me pregunto: ¿los formamos? Si desde las empresas no los formamos y solo los pedimos…

En Delta Vigo la formación es cosa de años…

Un ingeniero pueden ser unos 9 años, para que pueda ejercer de jefe de proyecto, con un conocimiento muy amplio en conceptos de procesos, diseño mecánico, automatización industrial, robótica, neumática, hidráulica… Es a lo que jugamos. Al final, cuando un chico llega le digo: Delta tiene un modelo que no es ni mejor ni peor, solo hay una cosa que nos siga diferenciando, que es que el respeto aquí es absoluto. Somos personas educadas, rigurosos, prudentes… y somos una familia, pero siempre conocimiento, conocimiento y conocimiento. Yo les pido que si no les gusta la ingeniería me lo digan cuanto antes.

En su última entrevista, hace casi año y medio, decía que siempre se negó a vender la empresa. ¿Siguen llegando ofertas?

Desde hace unos ocho años la media es de tres ofertas al mes, y a algunos fondos los he tenido que recibir, pero Delta está donde está y no es por Paco. El año pasado entregué nueve placas a personas que hacían 25 años en la empresa. Jubilé a una persona que llevaba 45 años conmigo, que es el padre de uno de nuestros informáticos. Yo soy defensor de las empresas familiares, porque con ellas todavía puedes desarrollar proyectos de un nivel importante con los mismos parámetros que rigen en una familia. Yo me siento muy querido aquí.

¿Tiene fecha para dejar de estar al frente de Delta? ¿Cuándo será?

En principio nunca. Hay días que pesan, pero yo creo que si voy a ser capaz de aportar, voy a estar.

Medio siglo de emprendimiento e innovación a través de la construcción


ANA CARRO

Los números de 2023 del Grupo Aluman resumen a la perfección su éxito: siete filiales internacionales, presencia comercial en 35 países, 98.263 metros cuadrados de envolventes fabricados, 112 millones de euros facturados y 33 millones de euros en exportaciones temporales. Todo ello logrado en un año en el que la compañía celebraba un medio siglo de emprendimiento e innovación a través del sector de la construcción.

Lo que empezó siendo un sueño de dos emprendedores, Carmen Palleiro y Manuel Pose, es hoy una empresa internacional de carácter industrial y especializada en el desarrollo de soluciones innovadoras y sostenibles para los sectores de las envolventes energéticas de los edificios y proyectos contract a nivel global.

Su equipo es una de sus grandes fortalezas, el que le ha permitido seguir avanzando en el pasado ejercicio. Las personas están en el centro de la organización con el objetivo de construir relaciones laborales sólidas basadas en la confianza y el respeto. Aluman cerró el año 2023 con una media de 570 profesionales y 400 colaboradores. El 90% de los contratos son indefinidos. Ha habido cambios de tareas: del 85% del personal que en 2010 se dedicaba a tareas de fábrica y un 15% a actividades técnicas, se ha pasado a un 40% en trabajos en la planta y el 60% con responsabilidades técnicas. También se le da prioridad a la formación: a lo largo de 2023 se impartieron más de 36.000 horas lectivas en diferentes departamentos y disciplinas de la compañía.

Con el esfuerzo de todas estas personas, el Grupo Aluman se ha posicionado como un referente en la industria 4.0., liderando la vanguardia de esta revolución con un sinfín de soluciones innovadoras y sostenibles. Así, el año pasado se realizaron inversiones en materia de innovación por valor de 738.000 euros. La actualización también es clave en este proceso. La empresa aportó más de un millón de euros en las instalaciones productivas, de los que 800.000 euros corresponden a la compra de nuevos equipos y maquinaria. Todo ello permite tener procesos más modernos y eficaces. En 2024, el Grupo Aluman continuará con su esfuerzo inversor para seguir mejorando la operatividad de la fábrica, situada en Arteixo, y facilitar la elaboración de las piezas y módulos que demanda cada proyecto.

En todo momento la compañía se guía por una visión corporativa centrada en el crecimiento sostenible a largo plazo, con un modelo de negocio que busca contribuir positivamente a los entornos en los que el Grupo Aluman está presente. Se prioriza el diálogo constante con los grupos de interés para comprender y abordar las diferentes necesidades que existen, desde una perspectiva ética y socialmente responsable.

Áreas de negocio

El Grupo Aluman se organiza en torno a cuatro áreas de negocio que se enmarcan en dos grandes bloques: Envolventes Arquitectónicas, que incluyen las áreas de Proyectos, Living y Retail, e Interiores, que engloba el área Contract. Todas ellas se definen por la capacidad de desarrollar proyectos de gran complejidad técnica, con elevado aporte de ingeniería e innovación, comprometidos con la sostenibilidad y la eficiencia energética, con una estrategia de cercanía con el propietario del inmueble. Esto hace que la compañía sea líder en España y los mercados en los que opera realizando envolventes. En el bloque Envolventes Arquitectónicas, se llegó en 2023 a casi 99,5 millones de euros de facturación. En el caso de Contract, la facturación ha sido de casi 12 millones de euros. Aunque el Grupo Aluman tiene siete filiales internacionales, su sede y centro de producción están en Arteixo, un espacio de 40.000 metros cuadrados de superficie productiva. Desde este lugar se gestiona la expansión geográfica del Grupo, que el año pasado estuvo presente en 35 países.

Obras destacadas

Algunas de las obras más destacadas de 2023 son las Málaga Towers, el proyecto contract para el hotel AC Cuzco en Madrid o el museo Île Seguin en París. El sello de Aluman también se encontrará en el número 66 de la calle de la Castellana o en las Torres Colón, ambos en Madrid, y en el edificio corporativo de Inditex, en Arteixo, que destaca por su sencillez, amplitud, eficiencia energética y sostenibilidad. El de las Torres Colón, que ha diseñado el arquitecto Luis Vidal, será el primer edificio de oficinas en altura de España considerado Edificio de Consumo Casi Nulo (ECCN). 

Compromiso fiel con el medio ambiente

En el Grupo Aluman, la innovación va de la mano de la responsabilidad en la gestión ambiental. Así, desde la concepción de los productos hasta su instalación final, la compañía se esfuerza por integrar prácticas sostenibles en cada paso de la cadena de valor. A lo largo de los años, se han ido incorporando soluciones innovadoras que no solo cumplen con estándares ambientales exigentes, sino que también promueven activamente la responsabilidad hacia el planeta. La estrategia de gestión ambiental está diseñada con el propósito de alcanzar las metas a través de cuatro ejes: diseño y elección de materias primas, fabricación y eficiencia energética, gestión de residuos y economía circular. En todos sus proyectos, la empresa se compromete a contribuir a la eficiencia energética de los edificios mediante la implementación de sistemas innovadores y tecnológicamente avanzados. 

La estrella de Nigrán, hasta el infinito y más allá


JORGE GARNELO

Pixar Animation Studios lanzó su primer largometraje a la gran pantalla en 1995. “Hasta el infinito y más allá”, rezaba el mensaje que tantas generaciones de jóvenes escucharon de la mano de Toy Story, esa fantasiosa historia en la que los juguetes cobran vida e inspiran a los pequeños a soñar, a creer que pueden lograr aquello que para otros –e incluso para ellos mismos– se torna inalcanzable. ¿Quién diría que una empresa asentada en Nigrán llegaría algún día al espacio? El lanzamiento más importante de UARX Space será el mes que viene y a bordo de juguete un poco más grande, el cohete Ariane 6 de la Agencia Espacial Europea (European Space Agency, ESA). Los sueños de la ficción están para cumplirse en la vida real.

Y esas infatigables ganas de comerse este mundo y los que toquen, de innovar y hacerlo a pasos agigantados, marcando un camino nunca antes explorado por una compañía gallega, han inclinado la balanza en favor del proyecto impulsado por Yanina Hallak y Andrés Villa, que se coronan como la mejor startup de los Premios Empresa del Año Banco Sabadell, organizados por Faro de Vigo, La Opinión de A Coruña y El Correo Gallego. En este caso fue el voto popular, de las lectoras y los lectores, el que determinó un galardón al que también optaban como finalistas Hack a Boss y ODS Protein.

Especializada en proporcionar servicios de transporte a destinos no tradicionales, “desde órbitas bajas de la Tierra hasta la Luna y el espacio profundo”, UARX Space vio la luz en 2020, en medio de una pandemia que no impidió que despegara. La empresa made in Nigrán ha elevado la logística al siguiente escalón, a cientos de kilómetros de altura, ofreciendo viajes compartidos y servicios de lanzamiento satelitales.

Lo hace con proveedores de vehículos líderes de la industria que pueden acomodar diferentes cargas útiles, ya sea un CubeSat, un PocketQube, un Small Satellite o simplemente un experimento que hay que hacer volar. Como si se tratara de la película animada de Pixar, los sistemas que emplean tienen nombre propio; Tom (To Orbit Mission), Ossie (Orbit Solutions to Simplify Injection and Exploration), Lucas (Lunar Cargo Services)… Y, por supuesto, Rami (Reliable and Advanced Mission Injector). 

Además de ser el primer dispensador de pequeños satélites de España, Rami también es el nombre del pequeño de Yanina y Andrés, dos argentinos que cruzaron el charco hasta Galicia para levantar una compañía que emplea a 15 profesionales y cuenta con múltiples pedidos en cartera. Entre ellos el Rami que viajará en el Ariane 6 de la ESA hasta el espacio, una vez parta el próximo 9 de julio desde la localidad de Kourou, en la Guayana Francesa.

El objetivo del dispositivo de UARX Space es dispensar en el firmamento dos CubeSats creados por el Centro Espacial Universitario de Montpellier (bautizado como Robusta-3A) y la compañía Orbital Matter (misión Replicator). El primero ascenderá a una altura de 580 kilómetros para ayudar a cuantificar la acumulación de vapor de agua sobre el mar Mediterráneo y mejorar así la previsión de lluvias intensas que provocan inundaciones; el segundo buscará probar un sistema de impresión en 3D directamente en órbita. “Si lo primero que hacíamos era lanzarnos al espacio, teníamos que ponerle el nombre de nuestro hijo”, dice la pareja. En 2026, fecha en la que se espera el lanzamiento de Toy Story 5, Rami también podrá decir que su legado llegará “hasta el infinito y más allá”.

Motor de un consorcio que revolucionará el espacio

El consorcio de empresas liderado por la startup Pangea Aerospace, dedicada al desarrollo de motores de propulsión para la navegación espacial, ganó hace poco más de un año la licitación del Perte Aeroespacial para el desarrollo de un lanzador de pequeños satélites por valor de 42 millones de euros. En el grupo bautizado como “Equipo Nacional” participa, entre otras, la gallega UARX Space. Además de UARX Space y Pangea, en el equipo están también ITP Aero, empresa de motores y componentes aeronáuticos; GMV, especializada en sistemas de aviónica y guiado, navegación y control (GNC); y Aenium, que aporta ingeniería de materiales y procesos, además de fabricación aditiva.

La arruga es más bella que nunca


JULIO PÉREZ

Adolfo Domínguez desnuda la edad de tópicos y prejuicios. “Buscamos viejos”, proclama el equipo de Talento y Cultura en los anuncios de vacantes de empleo de la emblemática compañía textil, para la que el peso de los años es realmente solo una cuestión “de mentalidad”. “Ser viejo es adoptar la amabilidad, la creatividad y la excelencia como valores propios. Como una hoja de ruta”, enfatiza. Es entender que las modas pasan y que cambiar las cosas incumbe a todos. “Que el legado de nuestro trabajo es nuestra huella en la Tierra”, apela la firma, reivindicando “la belleza de la imperfección”, como hace cuatro décadas defendió ya la belleza de la arruga.

Fue un eslogan revolucionario. Más que eso. Un golpe en la línea de flotación del encorsetado estilo de un país todavía aletargado por la pesadilla de la dictadura y con sueños de modernidad. Criado entre las costuras del pequeño taller familiar de sastrería El Faro, su fundador cambió la visión del sector en España mezclando la estética con la ética para resaltar la belleza intrínseca de cada persona. “Moda y personalidad”, rezaba la portada del número especial que le dedicó la versión masculina de la revista Vogue en 1985.

Adriana Domínguez, la empresaria que viste con propósito

Adriana Domínguez, la empresaria que viste con propósito

Ya en aquel momento, la popularidad de Adolfo Domínguez cruzaba fronteras. Los productores de Corrupción en Miami lo ficharon para vestir a los dos protagonistas de una serie que rompió los convencionalismos de la narrativa audiovisual y convirtió en icónicas aquellas chaquetas de lino y colores pastel confeccionadas en la otra punta del mundo. Su éxito dio alas al grupo Galicia Moda, con el que Adolfo Domínguez y un nutrido grupo de creadores de la comunidad –Gene Cabaleiro, Florentino o Caramelo, entre otros– construyeron un fenómeno sin precedentes en la industria regional, una identidad cultural y pusieron la semilla de la globalidad del made in Galicia en la confección. 

Tras la consolidación del negocio en casa y la expansión de la red internacional, Adolfo Domínguez decidió salir a Bolsa en 1997. Nunca antes una enseña de ropa había saltado al parqué español. “El hecho de ser cotizada nos ha obligado desde el principio a unos estándares de transparencia y procesos muy claros. El ser empresa familiar mantiene nuestra mirada en la preservación del legado a largo plazo. Aparte de habitar el presente, tenemos un juego más infinito”, analiza, casi treinta años después, su actual presidenta, Adriana Domínguez, sobre esa dualidad en la operativa interna, uno de los secretos de su resiliencia frente a la extinción de la mayoría de las grandes marcas textiles de su época.

El camino hasta aquí no fue fácil. Un incendio se llevó por delante la fábrica de San Cibrao das Viñas el 27 de junio de 1991. Devoró maquinaria, telas, vestidos... y parte de la memoria por la destrucción de los diseños y los patrones. En marzo de 2001 llegó por sorpresa la fracasada OPA hostil de Cortefiel. Luego la recesión financiera de 2008, una crisis interna con vaivenes en puestos directivos y ocho ejercicios consecutivos en números rojos con otro golpe fortísimo por el medio por el shock del coronavirus.

La pandemia pilló al grupo en pleno relevo generacional. Adriana Domínguez asumió la presidencia ejecutiva en mayo de 2020 para acelerar su apuesta por la vuelta a los orígenes. Por “inventar e innovar” sin tregua, sin vivir del legado familiar. “Es un honor y una responsabilidad”, admite a FARO. “Somos una empresa que estamos a punto de cumplir 50 años, pero conservamos el alma de startup que tiene en su esencia cualquier negocio en sus principios, como lo fue la sastrería de mi abuelo, o la marca de moda que creó mi padre –añade–. Cada generación tenemos la oportunidad de volver a empezar, de conectar con nuestro momento”.

Adolfo Domínguez luce su sello de “moda de autor”. Premium y contemporánea. Una marca que marcó tendencia con el ecologismo mucho antes del bum de la sostenibilidad. Tras una profunda reestructuración y el reposicionamiento comercial, van por fin dos ejercicios completos de beneficios. En el último, cerrado el pasado 28 febrero, ganó 700.000 euros. La facturación rozó los 127 millones de euros, un 10,9% más.

Gestiona 360 puntos de venta en 28 países y la plantilla supera los 1.000 trabajadores. Los acuerdos con Chalhoub Group y Palacio del Hierro garantizan otro paso de gigante en los próximos años en Oriente Medio y México, dos de sus zonas de crecimiento prioritarias. “Nos exigimos mucho y queremos llegar mucho más lejos, pero estamos muy contentos de esta trayectoria –admitía la primera ejecutiva en la comparecencia para la presentación del últimos balance–. Cogimos la empresa en un momento crítico y hemos sido capaces, como mucho esfuerzo, pero ya con certidumbre, de regenerarla, recuperarla y convertirla en una empresa moderna”.

Inteligencia Artificial, “live shopping” y alquiler para una clientela rejuvenecida 

La mayoría de clientes de Adolfo Domínguez son mujeres y su target principal va de los 35 a los 55 años, aunque la franja de edad que más crece en el último año es la de los 18 a los 34. Por dentro, la firma también rejuvenece con “un nuevo hub de servicios interactivos” que incluye el alquiler de prendas y complementos, asistente personal de compras con apoyo de la inteligencia artificial y el cada vez más popular “live shopping” que permite conocer y comprar la colección en tiempo real de la mano de influencers y estilistas. 

El engranaje infalible de los 107 años


LARA GRAÑA

En el área de Vigo pervive una buena selección de empresas creadas hace más de cien años. Como FARO DE VIGO, Factorías Cardama, Hijos de Carlos Albo, Construcciones Navales Paulino Freire, Sociedad Anónima Eduardo Vieira, Conservas Antonio Alonso o Valcárcel. Y una logística: Grupo Davila. Superviviente en el tiempo pero también en las circunstancias, porque presta servicio a las mayores navieras del mundo y retiene la gestión de la ventana al mundo para el comercio internacional de Galicia, el puerto de contenedores de Guixar, un negocio tentado –y adquirido a lo largo y ancho del globo– por los grandes holdings de capital extranjero. El equipo que comanda Eduardo Davila prescribe una receta para aspirantes a su cosecha de éxitos: “trabajo duro, adaptación, orgullo del trabajo bien hecho, espíritu de equipo, arrojo para tomar decisiones en tiempos complicados e innovación”.

Hasta la enumeración resulta extenuante. Pero es lo que ha llevado a esta compañía, fundada en 1917, a alcanzar la cuarta generación en la dirección familiar y a continuar ofreciendo todo tipo de servicios marítimos, de estiba multipropósito, cargas especiales, carga aérea, fletamentos, tránsitos, servicios portuarios integrales, transporte ferroviario, logística de frío o brokerage chárter con management de megayates. Con novedades, porque Grupo Davila continúa medrando. Acaba de poner en marcha una compañía que se encarga de todos los embalajes, retractilados y trincaje de mercancías en el transporte marítimo, sea cual sea la carga y el volumen, incluso con soldadura a buque y con embalajes de alta calidad en madera. Y en las próximas semanas incorporará a la terminal de contenedores de su filial Termavi una nueva grúa Super Post Panamax STS, que permitirá la operativa de los buques de mayor porte del mundo.

Defiende Davila que cada inicio de cada empresa es un hito para el grupo “desde su misma creación, hasta con el paso de los años la adaptabilidad a un entorno cambiante, y la supervivencia a veces en entornos que no es que cambien, es que varían de una forma rápida y extraordinaria”. Lo acontecido en los últimos cuatro años, solo por reducir la dimensión de esta fotografía, dan buena cuenta de hasta qué punto una compañía así ha de ser ahormarse al segundo, con precisión quirúrgica. Prejuicios fuera: Davila lo hace con más de 107 años de historia. “Los cambios pueden ser extremos y rozando la inmediatez, y esa capacidad de cambio, anticipación y evolución es uno de nuestros valores”. ¿Otra muestra? Con la economía con el estómago revuelto, el grupo vigués puso en marcha, y era plena pandemia, instalaciones en el puerto para el tráfico mundial de la fruta.

Grupo Davila tiene actualmente 530 personas en plantilla con una facturación consolidada superior a los 350 millones de euros, con presencia y operativa en España, Portugal, el continente sudamericano y Estados Unidos. En su nómina de clientes para transporte logístico marítimo están las principales navieras del mundo: MSC (Mediterranean Shipping Company), CMA CGM Group, Hapag Lloyd, Ocean Network Express (ONE), WEC, MACS o Evergreen; la filial Altius, de logística integral, hace lo propio con Del Monte, Power Electronic, Cobra, Indra, Técnicas Reunidas, Naturgy o las armadoras Inpesca y Calvo.

Los desafíos geopolíticos, la ciberseguridad, inteligencia artificial, flexibilidad a las disrupciones, logística 4.0 o la sostenibilidad son, para Grupo Davila, los retos de una actividad, la logística, que lleva cualquier rincón del mundo a la puerta de casa.

El “pit-stop” para megayates en la gran costa atlántica

Grupo Davila eleva a la categoría de hito histórico la puesta en marcha de cada una de sus empresas, por eso el arranque de Marina Davila lo es también. Es el “pit-stop” para los megayates en la costa atlántica, y con esa idea fue concebida esta dársena en 2006. Su ubicación no solo permite el acceso directo a mar abierto, sino también la curiosa –y gratuita– observación de las mejores y más lujosas embarcaciones de recreo. 

El cambio “verde” que mueven las mareas


ADRIÁN AMOEDO

La expansión de la energía fotovoltaica y la eólica no estará sola a la hora de dotar de energía verde a las economías de medio mundo. Y entre el ramillete de opciones alternativas que crecen y se desarrollaron a lo largo de los últimos años figura la mareomotriz, tecnología que busca generar energía a partir de la fuerza de las corrientes marinas. Aunque todavía es muy incipiente y no existen en el mundo parques como tal que exploten este recurso de la naturaleza, son varias las iniciativas que buscan hacerse un hueco. Una de ellas es Magallanes Renovables, la empresa de Redondela que parte del Grupo Sagres y que se ha erigido como punta de lanza del sector. Tras unos 25 millones de euros invertidos en investigación y pruebas a escala real, la firma se prepara para dar el salto a la fase comercial de su proyecto y este año está previsto que comience la construcción de su segunda plataforma, la primera que se incorporará a un parque mareomotriz, lo que supondrá la culminación a más de 15 años de desarrollos.

El fundador de Magallanes Renovables, Alejandro Marques de Magallanes, suele decir que la idea que propició su zambullida en esta tecnología surgió un día mientras buceaba. La fuerza del agua le arrastró y pensó que, de una forma u otra, esa fuerza tenía que poder aprovecharse para la generación de energía. Junto con un equipo especializado, ideó una especie de batea de la que sale un mástil que se hunde en el agua y que cuenta con aspas que rotan con la fuerza de las corrientes.

Tras construir y testar con éxito un pequeño prototipo, la firma se lanzó a la construcción de una plataforma a escala real. El ensamblaje del aparato, bautizado como Atir, tuvo lugar en el puerto de Vigo, con grandes piezas de calderería, unidas como un puzle a través del uso de grúas de gran tonelaje que acapararon durante días las miradas de lo más curiosos. A partir de ahí, tras unos test con arrastre en la propia ría, la plataforma se desplazó al norte de Escocia.

En el Centro Europeo de Energía Marina (EMEC), la Atir demostró todo su potencial generando energía y vertiéndola a la red eléctrica de Reino Unido. Allí, Magallanes Renovables perfeccionó su tecnología, apuntaló aquellos aspectos que necesitaban ser pulidos, comprobó aspectos como el fondeo o la resistencia a las imponentes corrientes de las islas Orcadas. La Atir pasó el examen con nota y atrajo la mirada del incipiente sector mareomotriz. Incluso se planteaba, ya en 2019, la posibilidad de crear en un futuro próximo un primer parque de plataformas en el país.

La empresa, que para entonces tenía oficinas en Redondela y Escocia, empezó a cristalizar esas aspiraciones en el verano de 2022. En julio de aquel año, dio un salto de gigante cuando aprovechó con éxito la subasta lanzada por Reino Unido y se adjudicó una tarifa fija. Aquel año fueron 5,62 MW (megavatios) con un precio de 178,54 libras MW/hora (207,8 euros al cambio de entonces); al año siguiente, 2023, repitió éxito en otra subasta en la que se hizo con 4,5 MW y por 198 libras MW/hora (230 euros).

Con aquello, y el desarrollo en paralelo de la primera plataforma comercial, la Atir 2.0, Magallanes Renovables logró cristalizar al final todo el trabajo realizado, apuntando a instalar una primera plataforma en aguas de Escocia y seis más en Gales, en el marco del proyecto Morlais. La idea de la empresa que ahora dirige como CEO Alex Marques de Magallanes, hijo del fundador, es que la primera unidad comience a construirse este mismo año y esté lista en 2025. Si nada se tuerce, y como ya sucedió en el pasado, de ello se encargará el naval vigués.

La “Atir 2.0”, diseño de 55 metros para desplegar toda su potencia

Imagen del "Atir 2.0"

Imagen del "Atir 2.0"

La empresa santiaguesa Redondo Design (D3 Applied Technologies) colaboró con Magallanes Renovables en el diseño de la primera plataforma comercial, la Atir 2.0. Con 55 metros de eslora, está certificada por Bureau Veritas y nace orientada a que tenga un impacto medioambiental y visual “muy pequeño”, con mejor rendimiento, seguridad y potencia. Está por ver qué empresa o empresas se encargan de su construcción, pero la empresa de Redondela sigue su hoja de ruta para iniciar antes de final de año la fabricación. 

Una revolución en la salud animal 


JULIO PÉREZ

Los voluntarios de la asociación felina Todo por ellos de la localidad valenciana de Albal encontraron a Sansa en medio de una camada de gatos abandonados en un descampado en el verano de 2017. Tenía mes y medio de vida, era ciega de nacimiento y por un agujero abierto en la cabeza salía un tercio de la masa cerebral. El animal sufría meningoencefalitis y convulsiones epilépticas. Cualquier golpe podría ser letal. El equipo de veterinarios que le atendió aconsejó una cirugía de reconstrucción craneal. Hubo que esperar unos meses más, hasta que cumplió los ocho y finalizó el periodo de crecimiento óseo. Y llegó el milagro. Sansa fue sometida a una intervención pionera en el mundo que le salvó la vida gracias a la colocación de una prótesis de impresión 3D hecha a medida por Beta Implants, la empresa gallega que está revolucionando la salud animal.

La historia de la firma fundada por Bibiana Rodiño y Antón Rodríguez es casi tan épica como la de Sansa. Empezaron a trabajar en un garaje con ayuda de la familia y una máquina de casi un cuarto de siglo de antigüedad que actualizaron para afinar la precisión. Rodiño compatibilizó su etapa de becaria en la Escuela de Ingeniería Industria de la Universidad de Vigo con la colaboración en un proyecto de I+D en una clínica veterinaria para el diseño de implantes a medida para animales. Se sorprendió de que todos los profesionales utilizasen catálogos de prótesis estándar y decidió aprovechar el trabajo de fin de carrera para lanzar uno con productos a la carta.

Hoy Beta Implants colabora con 340 clínicas de 15 países. Es capaz de fabricar una pieza en 24 horas y enviarla a México, Colombia, Costa Rica, Kuwait o Qatar. La red comercial se tejió puerta a puerta primero, visitando a los veterinarios, y con la participación después en los grandes congresos del sector para afianzar el meteórico crecimiento.

La empresa BETA Implants ha desarrollado la tecnología más avanzada del mundo para mascotas amputadas

La empresa BETA Implants ha desarrollado la tecnología más avanzada del mundo para mascotas amputadas

Estamos en plena expansión internacional y esto ya es exponencial. En España estamos bastante consolidados y a nivel de mercado nos conocen todos los clientes, aunque la capacidad de crecimiento a nivel internacional es ya algo inmenso”, explicaba la directora general de la empresa en una reciente entrevista a FARO con motivo de la inauguración de su planta en Mos. El músculo productivo se multiplica por cuatro en las nuevas instalaciones. El área de fabricación suma 500 metros cuadrados y cuenta con tecnología de última generación. Pasará de elaborar unos 600 implantes al mes a rondar los 2.500, en la antesala al otro gran proyecto de ampliación previsto por la compañía con una factoría en la Plataforma Loxística de Salvaterra-As Neves, la Plisán, donde Beta Implants se hizo con un derecho de suelo de casi 6.000 metros cuadrados.

“Una de las mayores plantas de producción de implantes de Europa”, confirma Rodiño. La inversión rondará los 2,5 millones de euros y abrirá el camino también a la diversificación con una división de implantes para humanos. Después de menos de una década en el mercado, el futuro de la líder española de la ortopedia animal y una de las grandes referentes de la I+D de Galicia es prometedor. En 2022 facturó 1,2 millones de euros y el plan de crecimiento prevé duplicar la cifra de ventas y ampliar la cartera de clientes hasta los 600 –el 40% fuera de España– en 2025.

Una app para planificar la operación de forma virtual

Beta Implants desarrolla guías específicas, diseñadas e impresas en 3D, para cada paciente para la corrección de deformaciones, a partir de un TAC o RM, que se ajustan de manera inequívoca al hueso, con localización precisa y orientación de ubicación, rotación y osteotomía. Pero el servicio no se queda ahí. El equipo multidisciplinar integrado por cerca de 49 profesionales especializados asesoran directamente a los veterinarios para seleccionar el implante más adecuado e, incluso, planificar la operación. De ahí nació el lanzamiento de Beta app, una herramienta propia para planificación quirúrgica virtual de procedimientos de traumatología o ortopedia con implantes de la empresa.

Parque eólico de Monte do Seixo, localizado entre A Lama, Forcarei y Cotobade

Descarbonización, el futuro inaplazable de la economía gallega


JORGE GARNELO

El reto de descarbonizar una economía no es tarea sencilla. Los fósiles llevan décadas dando fuelle al motor que alimenta el crecimiento de la sociedad, pese a que crisis como la propiciada por la guerra de Ucrania hayan puesto de manifiesto que los carburantes son solo un remedio temporal que, si no se sustituye más pronto que tarde, nos conducirá a la enfermedad. Galicia es consciente de que el futuro urge una apuesta contundente para caminar hacia la huella neutra. Un futuro inmediato en el que los principales sectores clave de la comunidad –automoción, eólica, naval o pesca– quieren jugar sus propias cartas y ganar.

Y esto nos lleva a tener que poner algún ejemplo, porque hay muchos, y entre ellos está Stellantis Vigo. La planta más productiva del grupo a nivel mundial, la de Balaídos, esboza una hoja de ruta que pasa sí o sí por la sostenibilidad, con la plataforma STLA Small que traerá consigo a los modelos del proyecto SP1 y el tan ansiado paso al vehículo eléctrico. Es un momento “de profunda transformación, casi de reconversión”, dijo el nuevo director de la factoría, José Luis Alonso Mosquera, en su primera intervención tras tomar las riendas del centro olívico. Su transición energética, de la mano de la muy alta tensión, se hace extensible a toda la industria auxiliar que se nutre de sus sinergias, que deberá acelerar en la misma dirección.

Pero la automoción no es el único sector que sopla en este sentido, la eólica gallega lleva años diseñando parques que buscan hacerse un hueco en la comunidad, aunque la parálisis judicial en la que se han visto envueltos sus promotores esté echando por tierra los esfuerzos por avanzar en la generación de energía limpia. Para hacerse una idea, hay 7.000 megavatios (MW) con enchufe autorizado y otros 2.700 MW tramitando el enganche, según Red Eléctrica de España, si bien actualmente Galicia solo cuenta con 3.800 MW repartidos en unos 180 parques. En los últimos cuatro años, de hecho, únicamente se estrenaron 60 MW, y la Asociación Eólica de Galicia (EGA) solo prevé 50 MW para 2024.

Habrá que seguir remando para conseguir dejar atrás las fuentes convencionales; los combustibles que evidencian el poder de quien atesora el petróleo y su desastroso efecto cuando se tensa el mercado, que hace más necesario que nunca que Galicia garantice su propia soberanía energética. En esa tarea también se encuentra inmerso el naval gallego, capaz de dibujar una ingeniería pionera en sistemas de propulsión alternativos. Dos de las muestras más recientes son el Cap de Barbaria de Armón Vigo, construido ya y que se erige como el primer ferri eléctrico español de pasaje y carga con cero emisiones en puerto; o el nuevo velero ecológico de Greenpeace en manos de Freire Shipyard, que usará el viento y el sol para navegar.

Se pueden citar más ejemplos, como el proyecto del superclúster Atlantic Wind del que forma parte la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia (Asime), que aprovechará la generación de energía eólica marina para abastecer de gas renovable a ecobarcos. La Asociación Asociación Clúster Naval Gallego (Aclunaga), por su parte, apoya la innovación de los astilleros, que en 2023 lograron 9 millones en ayudas públicas para potenciar su I+D+i. Y el Clúster de Automoción y Movilidad de Galicia (Ceaga) también ha hecho lo propio con cinco nuevos proyectos junto a 22 empresas y cuatro entidades del ecosistema de la movilidad y la automoción, que en su caso movilizarán otros 3 millones.

En lo que respecta a la pesca, la descarbonización se ha producido a marchas forzadas, pretendida por el sector pero sin respetar los tiempos desde Bruselas. La pérdida de flota derivada de las restricciones europeas a lo largo de las últimas legislaturas se ha traducido en un descenso significativo de las emisiones de los barcos europeos, un 52% menos desde 1990. Frente a la imposición de la UE de que las embarcaciones sean cero emisiones para 2050, la pesca es clara y concisa: es necesario reconfigurar la capacidad de los barcos –para computar solo la capacidad de la bodega, donde se guardan las capturas, y así no limitar el espacio que se dedique a la instalación de las nuevas fuentes de energía, que ocuparán más–; hace falta que la industria desarrolle modelos verdes aptos y también instalaciones de suministro en los puertos; y, sobre todo, es fundamental apoyar la renovación con fondos. Si no se hace de esta forma, “estaremos descarbonizados porque no habrá barcos”, advirtió el director xeral de Pesca de la Xunta, Antonio Basanta, en Navalia.

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