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BorgWarner ata su futuro “a largo plazo” a Vigo tras enchufarse al coche eléctrico

El proveedor, de los principales por empleo, avanza “una apuesta clara y decidida por la región”

Pilota desde Nigrán una división de producto para el vehículo cero emisiones

Instalaciones de la empresa BorgWarner en Zamáns

Instalaciones de la empresa BorgWarner en Zamáns / Ricardo Grobas

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Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

Vigo

La historia de BorgWarner Vigo se remonta a 1967, una década después del desembarco en la ciudad de Citroën Hispania, hoy conocida como Stellantis. Desde la entonces conocida como Ensa (Estampaciones Noroeste), la fábrica ha vivido intensos cambios, tanto a nivel de propiedad, con los distintos dueños que fue teniendo, como a nivel de trabajo, afectada por las crisis que también ponían en jaque la actividad de las principales marcas. Ya bajo el paraguas del gigante norteamericano, el proveedor de origen vigués tuvo que lidiar, como el resto del sector, con uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado el mundo del automóvil: el salto al coche eléctrico. Sin embargo, como avanzó FARO, la planta de Zamáns y el centro de investigación del grupo asentado en la comarca lograron dar con la tecla y, como explica el vicepresidente de Ingeniería de la división Emissions, Thermal y Turbo Systems, hoy existe “una apuesta clara y decidida por la región”. “Es a largo plazo. Nada se puede asegurar en este sector, pero desde luego estamos poniendo condiciones para generar nuestro propio futuro”, señala Carlos Castaño.

Con más de 800 trabajadores en el área, la supervivencia de BorgWarner Vigo, como sucede con otros proveedores, era obligatoria. La realidad ahora es que no solo continuará la actividad aquí, sino que a ello se ha sumado la nueva planta recién inaugurada en Porriño (en régimen de alquiler) y la fuerte inversión de 20 millones de euros para levantar su Centro de Investigación Avanzada eMobility en Porto do Molle.

Precisamente ahí, en Nigrán, la compañía originada en 1928 en EE UU ha decidido situar uno de los cerebros que pilotan y pilotarán su crecimiento para el coche cero emisiones. El grupo tiene 19 de estos centros técnicos, pero Vigo lidera la rama de gestión térmica (thermal management), una de las cinco grandes áreas en las que se está especializando BorgWarner para su nuevo portfolio de productos.

Hasta ahora, en Vigo se venían realizando módulos EGR, que reducen las emisiones contaminantes (los NOx) de los coches con motores térmicos, y el centro de investigación se especializó en el control de esas emisiones, en los sistemas de recirculación de gases de escape.

Aunque Castaño reconoce que son productos que “aún van a perdurar” –como el megapedido para BMW actualente en vigor–, explica también que era necesario apostar “por la nueva movilidad” y las piezas asociadas. “Fuimos y somos líderes mundiales en el control de emisiones, una tecnología desarrollada desde Vigo”, recuerda el vicepresidente de Ingeniería, que apunta que ahora la comarca “está jugando un papel fundamental” en lo que se refiere al coche eléctrico.

De hecho, este trabajo realizado en los últimos años ha dado ya sus frutos y Zamáns sumará a partir de 2025 –oficialmente– la producción de dos nuevos productos: las placas de refrigeración de la batería (battery cool plates) y los refrigeradores para electrónica de potencia (power electronics coolers).

Según explica este noiés que lleva vinculado al sector de la automoción toda su carrera, el plan de la firma es el de “utilizar muchas de las competencias desarrolladas en los EGR para productos nuevos”. Así, de los cuatro productos vinculados a la unidad de negocio de la que forma parte, Vigo “está muy involucrado” en tres, ya que además de los dos productos asignados a Zamáns, colidera el desarrollo de los calentadores de alta tensión (high voltaje heaters), que sirven para controlar las temperaturas de las baterías y el habitáculo, y que en este caso no se fabrican en Vigo debido a “la estrategia de fabricación y las capacidades de cada planta”.

El próximo paso para BorgWarner en la comarca será la construcción y puesta en marcha de esa nueva base de ingeniería en Porto do Molle. Estará lista en 2025 y podrá albergar a 150 investigadores. “Será un centro de ingeniería global que trabajará para desarrollar productos que se puedan producir aquí o en cualquier planta del grupo a nivel mundial”, presume Carlos Castaño.

“Vigo y Viana son complementarias y para nada son una competencia”

Carlos Castaño - Vicepresidente de Ingeniería BorgWarner Emissions, Thermal y Turbo Systems

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–En Nigrán construyen un nuevo centro de desarrollo, ¿qué papel jugará dentro del grupo?

–En esta transición hacia la e-movilidad vemos la oportunidad de ejecutar nuestra visión, que ya fuimos haciendo con algunas acciones como desarrollar el grupo de electrónica de potencia que tenemos en Porto do Molle, otro en Zamáns… Con este crecimiento necesitábamos reagrupar y poner a todo este talento junto y el centro va orientado a la investigación de las tecnologías y la evolución de estos productos. Hacía falta espacio para unir las competencias técnicas que tenemos, maximizar interacción, ideas y desarrollo. Pero queda muchísimo por hacer y necesitamos disponer de medios de ensayo, validación, prototipado…

–Junto a esta inversión, acaban de inaugurar planta en Porriño, ¿aumentarán plantilla?

–Aquí hay dos realidades, una relacionada con la planta de producción y otra con el centro técnico. La evolución de los recursos necesarios está vinculados al número de proyectos que la planta sea capaz de captar. Es una relación directa, si hay proyectos necesitas personal y gente. En 2024 el plan es que sea parecido al de 2023 en cuanto a resultados y en los años que vienen algunos de los proyectos que tenemos ahora acabarán y, como en todos los ciclos, hay que reemplazarlos por otros. Hay algunos que pueden ser de EGR, porque aún queda y es importante, pero también intentar introducir nuevos productos para vehículos eléctricos. Para esto último ya van a empezar en 2025.

“Tenemos que atraer más proyectos para mantener el nivel de plantilla”

–¿Es suficiente para compensar todos los proyectos que en los siguientes años se van a acabar?

–No, pero tenemos que seguir trabajando para ser competitivos y atraer más carga de trabajo para mantener ese nivel. Dependiendo de que llegue o no ese éxito, se verá si hace falta hacer algún ajuste.

–¿Y en la parte técnica?

–En el grupo de ingeniería, la previsión era que con el centro de desarrollo se creciera con 30 personas más. Vamos por encima de los planificado y hay posibilidad de aumentar algo más.

–Han invertido mucho también en Portugal, ¿sinergia o amenaza para Vigo y su área?

–Total colaboración. BorgWarner es una multinacional con presencia en muchos países y en la península ibérica, en lo que se refiere a nuestra unidad de negocio, hay dos, una en Vigo y otra en Viana, que se complementan, colaboran. Cada centro tiene su propia estrategia, basado en los puntos fuertes. Buscamos la manera de servir a nuestros clientes, siendo lo mejor en servicio, calidad y competitividad, y se tiene que seleccionar a la mejor planta para conseguirlo. Vigo y Viana son totalmente complementarias y para nada son una competencia.

Recreación del futuro centro del “eMobility Advanced Research Center” de BorgWarner.

Recreación del futuro centro del “eMobility Advanced Research Center” de BorgWarner. / FDV

La chispa que necesita la industria

El de BorgWarner es el objetivo que persiguen una treintena de firmas que fabrican componentes para motores de combustión

Galicia cuenta con una treintena de empresas de su tejido de la automoción cuyos procesos y productos están orientados a los motores combustión. Fabrican módulos de refrigeración del motor, bocas de carga para los depósitos, sistemas de escape de gases, depósitos de urea para reducción de emisiones... Sin embargo, el veto a la comercialización de estos vehículos en 2035 y el consiguiente proceso de electrificación que vive la industria amenaza la viabilidad de un núcleo importante para el Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga) que suma una fuerza laboral de más de 4.000 trabajadores. La planta viguesa BorgWarner, situada en Zamáns, es una de estas empresas que, sin embargo, sí ha logrado dar el paso tras adjudicarse las primeras piezas para coches eléctricos.

El grupo norteamericano estuvo focalizado en la producción de componentes de motor y de transmisión, por lo que entrar en este nuevo nicho requería de una fuerte estrategia de inversión y de reorientación de la compañía. Sin dejar de vista lo que son sus productos tradicionales, BorgWarner activó en 2021 el Charging Forward, una iniciativa enfocada a crear un nuevo portfolio.

A través de crecimiento orgánico y también con la adquisición de empresas, la compañía buscó apoyos clave para dar el necesario salto. Ejemplos de esto son la compra de Delphi Technologies, Akasol, Santroll, Drivetek, Rhombus o SEE, todo en los últimos tres años con la idea de sumar tanto tecnologías como nuevas competencias que no existían en la firma.

Fruto de aquella estrategia, que ya ha sido reformulada tras alcanzar parte de los de objetivos, BorgWarner creó cinco áreas para sumar nuevos productos para coches cero emisiones: una centrada en los cargadores que usan los vehículos; otra sobre los módulos de propulsión eléctrica, comercializando sus partes de forma integrada o por partes; la de energy storage and management, relacionado con temas de baterías; una de power electronics, de electrónica de potencia auxiliares, y la de gestión térmica (thermal management), que lidera Vigo.

Gracias a las competencias adquiridas en todos estos años, al buen saber hacer de la plantilla y a la cercanía y vinculación con el centro técnico olívico, la planta de Zamáns ha incorporado los dos nuevos productos para coches eléctricos, las placas de refrigeración de la batería y los refrigeradores para electrónica de potencia.

El caso de BorgWarner es el mismo por el que tienen que pasar ahora proveedores afincados en Galicia como CIE Galfor, Autoneum, Faurecia Sistemas de Escape, GKN Driveline, Trèves, Megatech Industries, Hispaplasti (Grupo Indea), Componentes de Vehículos (Grupo Copo), Akwell, Maier Ferroplast, Denso, TI Fluid Systems o Plastic Omnium Auto Inergy (ahora de Grupo Segura).

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