"Sacrificio patrimonial"

El administrador concursal de Madera Fiber pedirá al juzgado que anule la venta de su solar

Los terrenos se traspasaron por 2,4 millones en 2022, un año antes del concurso, pero la tasación más baja duplica su valor

Planta de la antigua filial de Faurecia (O Porriño).

Planta de la antigua filial de Faurecia (O Porriño). / Marta G. Brea

Las instalaciones que la multinacional francesa Faurecia explotaba en O Porriño perdieron cualquier atisbo de esperanza tras su traspaso a Callista Private Equity, y posteriormente a RW Future Tech Srl. El grupo galo envió la unidad productiva al matadero, como siempre han sostenido sus extrabajadores, con el objetivo de eludir la abultada indemnización que debía abonar en caso de poner fin a su actividad en el concello pontevedrés; el fondo buitre alemán le puso la soga al cuello, deshaciéndose de sus activos fácilmente liquidables; y fue finalmente la sociedad rumana propiedad de Rüdiger Wisser quien se encargó de enterrar los restos, solicitando un concurso de acreedores para una fábrica cuasi vacía que ha dejado en la estacada a más de 100 profesionales.

Así lo ha denunciado repetidas veces la plantilla de la ahora denominada Madera Fiber Technologies, diseñada para materializar las dos transferencias que acabaron por descapitalizar una compañía asentada durante lustros en el sector de la automoción. El punto más polémico aquí fue la venta de sus terrenos a una firma de reciente creación llamada Freilouro Investments, en julio de 2022, por cerca de 2,4 millones de euros. Una operación, fraguada un año antes de que la empresa trasladase su situación de insolvencia al Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pontevedra, que podría terminar siendo anulada.

El administrador concursal de la antigua filial de Faurecia en O Porriño, el despacho Lener, solicitará a la Justicia que revoque la transacción del solar. Lo avanzan fuentes de toda solvencia en declaraciones a FARO, asegurando que “será pronto”, y el propio bufete ratifica dicha intención al reconocer a este periódico –vía telefónica– que se está estudiando al detalle como argumentar que fue “un sacrificio patrimonial injustificado”.

“En estos momentos estamos esperando el resultado de la última tasación realizada”, apunta Javier González, director de la oficina que la entidad posee en Vigo. De las estimaciones efectuadas hasta la fecha, expone, la más baja duplica el valor por el que fue vendido el perímetro de la planta, especializada en paneles, insertos y guarnecidos de puertas y paneles traseros de asientos para coches. Otro aspecto vital, añade por su parte el comité de empresa, es que hay sobre la mesa una segunda y mejor oferta.

Lener, el mismo gabinete que está gestionando el concurso de acreedores de Hiperxel, ha reclamado ya al Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pontevedra que retire todos los poderes a Rüdiger Wisser, a quien la plantilla de Madera Fiber Technologies acusa de ser “el hombre paja de Callista Private Equity encargado de hundir la empresa”. De igual manera, el despacho ha pedido que se implante un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afecte a la totalidad del personal “para tener tiempo para poder valorar la situación de la sociedad, saber qué ocurrirá en el procedimiento laboral, estudiar la posibilidad de reanudar la actividad en función de la carga de trabajo... Y de cara a la venta de la unidad productiva a un posible inversor serio”.

A corto plazo, todas las miradas están depositadas en el pleito que se celebrará este viernes en la ciudad olívica. Se trata del juicio que determinará si, como constató Inspección de Trabajo en unas visitas programadas este verano, se produjo una cesión ilegal de trabajadores en O Porriño con los dos traspasos: primero de Faurecia al fondo alemán y después, tras llevar a cabo la desinversión, de éste a la sociedad rumana RW Future Tech Srl.

“Del relato de los hechos se advierte que las nuevas propietarias de la planta de O Porriño no han puesto en juego una verdadera organización empresarial para el desarrollo de una actividad productiva con existencia autónoma e independiente de Faurecia, operando con los medios humanos y materiales de la misma, sin asumir una propia dirección y gestión, y conteniéndose el riesgo empresarial al que se ve asumido Madera Fiber Technologies por el respaldo económico de Faurecia”, plasmó en su informe la funcionaria que se personó en la fábrica y tuvo varios careos con sus profesionales, como recogió FARO.

A las puertas del Juzgado de lo Social número 7 de Vigo, mañana, está previsto que se concentre en una nueva protesta la mayor parte del personal. Y la semana que viene, ya el lunes, la Consellería de Economía, Industria e Innovación mantendrá un primer encuentro con la multinacional francesa. En la reunión, conforme comunicó hace unos días el departamento que lidera María Jesús Lorenzana, está previsto que se inste al grupo galo a recomprar su antigua filial o, en su defecto, a recolocar a sus extrabajadores en otros centros operativos.

Suscríbete para seguir leyendo