Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tavares urge a los proveedores a seguir su receta de recortes para competir con China

Pide mejoras en costes para hacer frente al coche eléctrico chino, al tiempo que propone imitar su cadena de suministro | Da por solventada la crisis logística y de los microchips

Vista de la factoría de Stellantis Vigo.

Vista de la factoría de Stellantis Vigo. / MARTA G. BREA

Adrián Amoedo

Adrián Amoedo

VIGO

El CEO de Stellantis, Carlos Tavares, es bien conocido por su mano de hierro para hacer frente a los costes. Su objetivo es exprimir al máximo la competitividad de sus plantas, recortar allí donde se pueda y asegurar que los resultados estén siempre en verde. Los del último semestre así lo reflejan, con 10.918 millones de beneficios, récord representando un 37% más respecto a los mismos seis primeros meses del pasado año. Pero el luso cree que los números todavía pueden ser mejores y pide más a sus proveedores, a los que urge que imiten su modelo de contención pese a esos más que buenos resultados. Según dice, será clave para mantener los beneficios y también para hacer frente a la amenaza que supone para las marcas tradicionales el desembarco de los duros competidores chinos como BYD y de otras marcas como Tesla en la carrera por el vehículo eléctrico.

El portugués habló así tras la presentación de los resultados del grupo hasta junio. El objetivo que persigue, según señaló, es el de ofrecer vehículos más asequibles, menos contaminantes y de alta calidad, lo que se complica por el incremento de costes que supone fabricar un coche eléctrico. Su primera piedra es el nuevo Citroën ë-C3 eléctrico, que venderá el próximo año por menos de 25.000 euros.

“Tenemos que utilizar nuestros propios costes para asegurarnos de que seguimos obteniendo beneficios con precios asequibles para nuestras clases medias”, afirmó.

Competencia asiática “extremadamente brutal”

Según el medio especializado Automotive News, Tavares considera que la competencia con los fabricantes asiáticos será “extremadamente brutal”, dado que tienen una estructura de costes un 25% mejor que la de Stellantis. “Tenemos que luchar”, insistió.

Para alcanzar estos objetivos y que Stellantis salga victoriosa en la batalla contra estos productores, la estructura de costes tiene que reducirse, lo que afecta de lleno a los proveedores. A su juicio, los fabricantes de componentes deberían echar un ojo al trabajo de Stellantis en sus propias instalaciones, como saben bien en plantas como la de Vigo. Esta enésima llamada a apretarse el cinturón está generando malestar en el panel de fabricantes de componentes gallego, ya que Stellantis no ha trasladado en los precios que abona por las piezas la brutal subida de costes de estos últimos años, lo que ha reducido a la mínima expresión la rentabilidad de estas empresas. Es decir, se han reducido los márgenes de los proveedores mientras Stellantis bate récords de rentabilidad.

No obstante, el CEO del grupo avisa de que buscarán nuevos acuerdos para crear una cadena de suministro tanto en baterías, como tienen los fabricantes chinos, como de otros componentes, al tiempo que pide apretarse el cinturón al resto. “Hay que tener una estructura de costes muy competitiva, una estructura de costes basada en el coste del ciclo de vida”, apuntó ante los medios.

Crisis

Por otro lado, Tavares valoró la situación actual de las crisis que lastraron la producción el año pasado y que pusieron en aprietos a las plantas, como sucedió en Balaídos. Por un lado, la logística, cuyo nudo en Europa ya se ha ido desenredando. Por otro, la escasez de microchips, cuyo alivio ha supuesto muchas menos jornadas de parada en las fábricas y, por consiguiente, se dio un aumento de las unidades producidas. Solo en Vigo se rozaron las 300.000 unidades.

Según Tavares, el problema de escasez de los semiconductores se ha solventado “en un 95%”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents