Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El grupo alemán ZF explora la venta de sus fábricas de Vigo, Porriño y Portugal

La multinacional de componentes contrata a Citigroup para buscar compradores para su división de sistemas de seguridad pasiva | Una firma china, entre las interesadas

La planta que el grupo ZF tiene en Ponte de Lima, en Portugal.

La planta que el grupo ZF tiene en Ponte de Lima, en Portugal.

J.C.

VIGO

Una de las mayores empresas de automoción del área de Vigo estaría a punto de cambiar de manos por tercera vez en dieciocho años. El grupo alemán ZF (ZF Friedrichshafen AG) explora la venta de su división de sistemas de seguridad pasiva, a la que están adscritas las dos fábricas que tiene en Vigo (airbags) y Porriño (insertos de magnesio) y el centro de ingeniería de O Caramuxo (diseño de volantes y airbags), así como la mayor parte de su dispositivo industrial en Portugal (Ponte de Lima y Vila Nova de Cerveira, principalmente), para centrarse en la línea de negocio de los vehículos autónomos y eléctricos, en la que la multinacional quiere ser líder a nivel mundial. La operación todavía no se ha cerrado y en la terna de posibles interesados por hacerse con la totalidad o parte de esta división estaría un grupo de capital chino, según fuentes del sector consultadas por este periódico. ZF emplea en el área de Vigo a más de 550 trabajadores y factura 385 millones de euros (último dato recogido por el informe Ardán).

El consorcio alemán, que ocupa el tercer puesto en el ranking mundial de fabricantes de componentes de automoción, ha contratado al banco estadounidense Citigroup como asesor en la búsqueda de posibles inversores. El valor de esta división rondaría los 3.000 millones de euros (esta línea de negocio generó 3.800 millones en ingresos en 2021, con una cuota de mercado de alrededor del 25% de las ventas globales de equipos de seguridad pasiva) y el objetivo es rearmarse desde el punto de vista del capital para pelear por el liderazgo mundial en componentes para los vehículos eléctricos y autónomos. ZF estaría estudiando todas las posibilidades, desde la venta total de esta división a la toma de una participación por parte de un inversor.

De consumarse la operación, sería la tercera vez que las plantas y el centro de ingeniería de la antigua Dalphi Metal cambian de manos en apenas dieciocho años. La compañía española se incorporó primero al grupo estadounidense TRW Automotive en 2005, y más recientemente, en 2015, al grupo germano ZF. La empresa fabrica airbags en Vigo e insertos de magnesio en Porriño (principalmente, para volantes), en una planta que había sufrido un voraz incendio en 2001 que obligó a una fuerte inversión entonces por parte de Dalphi Metal. A mayores, en O Caramuxo también cuenta con un potente centro de ingeniería de volantes y todo tipo de airbags (tiene otros en Valladolid y Portugal). En la Península, el grupo concentra el grueso de la producción en el norte luso, con una fuerte implantación industrial en Ponte de Lima y Vila Nova de Cerveira. Da la casualidad que la nueva presidenta del Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga), Patricia Moreira, es la directora de las plantas de ZF de Porriño y Cerveira.

Las operaciones corporativas en el sector del automóvil se han acelerado en los últimos años en Galicia. Solo en el último lustro son al menos once fabricantes de componentes y auxiliares de Stellantis han cambiado total o parcialmente de propietarios.

El último en dar el paso, aunque todavía no se ha consumado y depende del resultado de una due diligence, ha sido el grupo vigués Drogas Vigo (Drovi), que explora su incorporación al consorcio portugués RNM. Básicamente solo quedan tres grandes proveedoras en la zona con capital mayoritariamente gallego: Copo, Marsan y Aludec.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents