Con 17 arrestados y 39 regisros

La primera operación de la Fiscalía Europea contra una trama que defraudó 25 millones en el IVA alcanza a Galicia

Entre los registros enmarcados en el operativo figura la provincia de Pontevedra. La organización criminal eludía el pago del impuesto mediante facturas falsas y solicitaba su reembolso

Operativo policial "Marengo-Rosso"

Operativo policial "Marengo-Rosso" / Guardia Civil

Ángeles Vázquez

La Fiscalía Europea detuvo este martes a 17 personas durante una amplia operación, coordinada desde su oficina de Madrid y desarrollada simultáneamente en ocho países, contra una organización presuntamente delictiva que desde España habría orquestado un fraude masivo del IVA de 25 millones de euros a través de la venta de teléfonos móviles y otros equipos electrónicos.

Se trata de la primera vez que se produce arrestos por el ministerio público europeo en España. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial en la Audiencia Nacional. Como juez de garantías actúa el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4, José Luis Calama, informaron a EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, del grupo Prensa Ibérica, fuentes jurídicas. Uno de los principales sospechosos de la investigación había sido detenido en Milán (Italia), en el marco de otra investigación también de la Fiscalía Europea.

Durante la operación 'Marengo-Rosso' se han llevado a cabo 39 registros y 17 personas fueron detenidas en varios países, en una dispositivo desarrollado simultáneamente en Chequia, Hungría, Italia, Luxemburgo, Portugal, Polonia, Eslovaquia y España bajo coordinación madrileña.

El operativo en nuestro país, que ha alcanzado a Galicia, se ha detenido a 9 personas y llevado a cabo 20 registros en diferentes domicilios y sedes sociales de las provincias de Pontevedra, Madrid, Barcelona, Castellón, Valencia, Valladolid, Alicante, Murcia y Málaga. Además, se investiga a cuatro personas.

Equipos electrónicos

Se les acusa de un presunto fraude carrusel del IVA, que habrían cometido aprovechándose de las normas de la UE sobre las transacciones transfronterizas entre sus Estados miembros, al estar exentas del Impuesto sobre el Valor Añadido. Para cometerlo utilizaban sociedades ficticias en diferentes países con las que aparentemente comercializarían teléfonos, tabletas, ordenadores y otros equipos electrónicos, con facturas ficticias para eludir el pago del IVA.

La cadena de sociedades ficticias también habría permitido reclamar a las autoridades tributarias nacionales reembolsos del IVA a los que no tendrían derecho, generando así también beneficios presuntamente ilícitos de enormes proporciones.

Los productos se vendieron a precios muy competitivos a través de mercados en línea en varios países, y los beneficios habrían sido blanqueados y reinvertidos en bienes inmuebles de alto valor en diferentes países, entre ellos Chequia, Italia y Portugal, según las diligencias practicadas.