Los consumidores urgen a la banca una remuneración “justa” del ahorro tras el alza de tipos

Piden que el aumento del precio del dinero, en el 3%, se traslade en igual proporción a los depósitos | La patronal defiende que ya están subiendo y que cada entidad decide su política comercial

Una mujer operando en un cajero automático. |   // M. Á. MONTERO

Una mujer operando en un cajero automático. | // M. Á. MONTERO / roi rodríguez

Roi Rodríguez

La subida de tipos de interés impulsada por el Banco Central Europeo (BCE) desde julio del año pasado para combatir la elevada inflación está poniendo contra las cuerdas a millones de familias con hipoteca variable. Los bancos son raudos al repercutir el repunte en los recibos. Por el contrario, no van a la misma velocidad a la hora de hacer lo mismo con los depósitos de sus clientes.

Desde mediados de 2022, el regulador del euro aprobó sucesivas subidas del precio del dinero, que escaló del 0% hasta el 3% actual. Una evolución que se trasladó al euríbor, indicador de referencia para la mayoría de hipotecas variables, conllevando un encarecimiento medio de unos 250 al mes. Sin embargo, la retribución media en depósitos a un año en España fue del 0,42% el pasado mes de diciembre, por debajo de la media de la UE (1,34%), y de países como Francia o Italia, que pagan en el entorno del 2%.

La reclamación

Tal situación “urge” una corrección hacia una remuneración “justa”, según trasladan desde las organizaciones Adicae, Asufin y Ucgal. Todas ellas coinciden en que el aumento de los tipos de interés debería incidir en la misma medida en la remuneración de los depósitos.

Frente a esta versión, la Asociación Española de Banca (AEB) defiende que los tipos de interés de los depósitos ya están subiendo. “La vuelta a la normalidad de la política monetaria también conlleva una vuelta a la normalidad en la remuneración del ahorro”. A mayores, apuntan que “no es fácil” realizar una comparación internacional ya que los diferentes sistemas bancarios en Europa presentan características propias y diferentes al resto. “Tampoco se puede generalizar puesto que en un entorno de elevada competencia cada entidad toma su decisión en función de su política comercial en cada momento”, zanja la AEB.

¿Por qué motivo no pagan más? Las grandes entidades consideran que tienen una posición fuerte en cuanto a solvencia y disfrutan de una liquidez abundante, tanto por las inyecciones del BCE como por el ahorro generado durante la pandemia y, por ahora, no necesitan dinero. Aunque es probable que en un futuro tengan que retribuir más a los ahorradores porque los tipos continúen aumentando, no se prevén por el momento altos rendimientos.

Condicionado por los tipos

“No tienen incentivos para hacerlo. Es la razón por la que no existe una guerra por el pasivo”, razona Patricia Suárez, presidenta de Asufin. “Consideramos que es la progresiva eliminación de los estímulos de BCE lo que hará que la liquidez se vaya reduciendo a lo largo del año y los depósitos vuelvan a cobrar cierto protagonismo. Todo está condicionado por los tipos, porque también prevemos que entren en una cierta estabilidad, cuando no bajada, lo que seguirá haciendo improbable una guerra por el pasivo”, añade.

Christine Lagarde, presidenta del BCE, tras la reunión de revisión de tipos de esta semana.

Christine Lagarde, presidenta del BCE, tras la reunión de revisión de tipos de esta semana. / Arne Dedert

Sí ven más movimiento desde Asufin en la banca pequeña, “con menos facilidad para acceder al pasivo del BCE, ofrece productos más atractivos al minorista”, indica Suárez. “Encontramos movimiento, sobre todo, a la hora de captar nuevo cliente, por medio de cuentas nómina, que empiezan a aparecer de nuevo”.

En Adicae, por su parte, critican que los grandes bancos españoles muestran una “resistencia espartana” para dotar de una remuneración “mínimamente digna” los ahorros. Un comportamiento, inciden, que contrasta con la rapidez con la que las subidas de tipo se trasladaron a la financiación de la vivienda u otros productos de consumo. Las hipotecas a más de 10 años, recuerdan, sufrieron una variación del 0,72% en solo cuatro meses y el acceso a otros créditos se encareció un 1,29%.

Ahorro en récord

Los depósitos de las familias están en niveles récord y superaron por primera vez en diciembre el billón de euros, según los últimos datos publicados por el Banco de España. En Galicia, el ahorro en depósitos bancarios ascendió a 77.648 millones al cierre del tercer trimestre de 2022 tras un incremento de casi 10.400 millones desde el estallido de la pandemia. A pesar de estas cifras, Adicae insiste en que muchos ciudadanos “se ven abocados” por las entidades a destinar sus inversiones a otros productos más allá de las cuentas, como fondos de inversión.

El modelo de negocio bancario “no puede vivir de espaldas a los consumidores”, opinan, reclamando su “normalización” para poder garantizar la futura estabilidad del sector y de las altas tasas de inflación a corto plazo. Con este telón de fondo, la asociación insta a los reguladores a “tomar medidas” para que los consumidores también puedan beneficiarse del encarecimiento del precio del dinero, ante, se temen, “un posible pacto de no agresión” en el sector.

Captación de clientes

Los bancos están en la línea de captar clientes e intentar que se vinculen lo máximo posible, pero “no con el argumento de ofrecer mayor rentabilidad de sus depósitos, sino intentando ofrecer otro tipo de productos”, analiza el secretario general de la Unión de Consumidores de Galicia (Ucgal), Miguel López. “Les interesa captar las nóminas, pero no tanto por la necesidad de dinero sino para tener a quien venderle la diversidad de productos y servicios” que tienen en cartera.

Admite que sí se detectó algún repunte en la remuneración de las cuentas, pero “no es una reacción consecuente” con la evolución de los tipos de interés, sino más bien “justo lo contrario”. Opina que los bancos están “haciendo caja” por el precio ponen a cualquier tipo de financiación, no sólo en las hipotecas sino en el crédito al consumo. “En compra de vehículos, sobre todo en el mercado de usados, encontrar operaciones por debajo del 12% en las financieras es casi imposible. La media está entre el 12 y el 14%, lo cual es una barbaridad”, concluye.