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La pandemia mermó un 40% el estreno de jóvenes en el mercado laboral de Galicia

Uno de cada cuatro menores de 30 años que empezó a trabajar en 2020 no pasó de 30 días | El salario medio del primer empleo fue de 1.192 euros en hombres y 926 en ellas

Varios jóvenes en un taller

Varios jóvenes en un taller / JM GRIMALDI

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Julio Pérez

Julio Pérez

Vigo

El 16 de marzo de 2020, primera jornada laborable después de la declaración del estado de alarma en España por el coronavirus, se dieron de baja 182.630 afiliaciones a la Seguridad Social. La ocupación siguió cayendo el resto del mes y empezó a estabilizarse en abril gracias al despliegue de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para minimizar el impacto del confinamiento y la hibernación de la economía. Aun así, en solo 36 días desaparecieron tantos puestos como los que se destruyeron en los tres meses y medio del arranque de la recesión financiera a finales de 2008 y principios de 2009. En Galicia fueron unos 42.600 y los menores de 30 años concentraron prácticamente un tercio del total (13.600). “La pandemia expone una serie de deficiencias en la forma en que se abordan las necesidades de los jóvenes, especialmente para los más vulnerables, los que buscan trabajo por primera vez, los que abandonan la escuela, los recién graduados con poca experiencia y aquellos que permanecen inactivos porque no tuvieron elección”, destacó Martha Newton, directora general adjunta de Políticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), durante la presentación este verano de un estudio sobre las tendencias globales del empleo en el colectivo, que “corre un riesgo especial de que sus oportunidades y sus resultados en el mercado laboral se deterioren también a largo plazo, a medida que se afianzan los efectos de cicatrización”. En todo el mundo hay 73 millones de jóvenes, seis millones más que antes del COVID-19, según la OIT, que no pueden encontrar trabajo, sobre todo mujeres.

En 2020 se estrenaron en el mercado laboral 16.100 gallegos de entre 16 y 29 años, un 40% por debajo del ejercicio anterior (25.975) y de la media de los cinco años precedentes, que coinciden con el periodo de recuperación del empleo tras la crisis financiera global. Hay una diferencia enorme entre la vertiente atlántica, con más de 6.000 incorporaciones en Pontevedra y A Coruña, y la Galicia interior: 1.850 en la provincia de Lugo y 1.550 en la de Ourense.

La inmensa mayoría (13.500) entraron en el sector servicios, según el análisis que acaba de publicar el Instituto Galego de Estatística (IGE) con la información de las vidas laborales de la Seguridad Social. El 96% estaba en plantilla de una empresa y el resto trabajó por cuenta propia, unos 700. Tan pocos, que el IGE admite que este dato “está afectado por un alto error de muestreo”.

Impacto Pandemia Empleo jovenes

Simón Espinosa

Uno de cada cuatro nuevos afiliados de menos de 30 años en la comunidad, alrededor de 4.000 jóvenes, no pasó de 30 días en alta laboral. El 15% llegó a 59 días y otro 15% rozó los tres meses. Únicamente el 17% superó los 180 días de actividad.

El salario bruto medio del primer empleo en Galicia se situó en 1.083 euros, 120 más que en 2019. ¿Cómo es posible que aumentase la retribución en un momento tan difícil para la ocupación y la economía a causa de la pandemia? Porque los sectores que mostraron mayor resiliencia, especialmente con perfiles técnicos y elevada cualificación (sanidad, educación o informática), pagan más que los negocios donde se perdió más empleo (hostelería y comercio).

La brecha de género se nota incluso en la rampa de salida al mercado laboral. Los hombres debutan en el empleo con un sueldo medio de 1.192 euros brutos al mes. Las mujeres cobran 926, es decir, 266 euros menos. El desequilibrio se agrava en las nóminas bajas. La mediana, que marca el límite de lo que ingresa la mitad de los nuevos trabajadores, se sitúa en 1.062 euros entre ellos y en 753 en ellas.

“Los jóvenes tienen una vinculación frágil con el mercado laboral: acusada reducción reciente tanto de las horas (aumento de la tasa de parcialidad no deseada), como de la duración de sus contratos”, apunta la radiografía sobre el colectivo y el golpe del COVID-19 del Banco de España, que constató un incremento de esa “vulnerabilidad”. La alta tasa de temporalidad y su presencia “relativamente elevada” en “las industrias sociales”, las más afectadas por las medidas de lucha contra la pandemia, provocaron que se beneficiaran menos de los ERTE y parte de ellos acabaron directamente en la calle o sin posibilidad de reincorporarse tras el parón.

Los jóvenes en alta todo el año cayeron un 33% y los subsidios se duplicaron

De los 163.100 gallegos de 16 a 29 años que tuvieron alguna relación con la Seguridad Social a lo largo de 2020, únicamente 36.300 trabajaron todo el año, tras un descenso anual del 31%, según el IGE. Los que desempeñaron alguna labor a lo largo del ejercicio bajaron un 33%, hasta los 57.400. Otros 58.00 llegaron a trabajar algo y el resto del tiempo cobraron una prestación o subsidio, el doble que en 2019.

Entre los que trabajaron, el 36% (56.275) lo hizo el año completo y el 8,3% (12.825) se quedó a las puertas. El 9% (14.000), en cambio, estuvo dado de alta 30 días como máximo; otro 5,6% entre 30 y 59 días; el 6,1% entre 60 y 89 días; y el 5,7% no llegó a cuatro meses. Con el freno de la actividad y las menores oportunidades de ocuparse, también disminuyeron los jóvenes que simultanearon trabajos: de 20.100 pluriempleados en 2019 a 15.000 en 2020.

La media salarial en este grupo de edad en el mercado laboral autonómico mejoró un 1,5%, hasta los 10.062 euros brutos al año (10.848 euros en los hombres y 9.155 euros en las mujeres). La mediana sí descendió. Como mucho, la mitad de los menores de 30 años percibió en Galicia 7.964 euros en 2020, un 2,5% menos que en 2019 (2019). El 40% de los asalariados en la comunidad de esta franja de edad (59.225 personas) se queda por debajo de los 6.000 euros brutos al año (39,5% el año anterior), y seis y de cada diez no pasa de 12.000 euros (857 euros al mes en 14 pagas), frente al 11,8% (17.300) que ganó más de 20.000 euros.

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