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Función pública

El salario real de los funcionarios ha bajado el 15% en la última década

El incremento planteado desde Hacienda no revierte la pérdida de poder adquisitivo ni de este año, ni la acumulada tras una década de recortes

Funcionarios trabajan en una oficina en La Rioja. EP

Un empleado público en España ha visto como su poder adquisitivo bajaba el 15,1% en la última década. Es decir, a final de mes el sueldo le llega para menos. Ese déficit escala hasta el 33,1% si se echa la mirada dos décadas atrás, hasta el 2002; según cálculos recopilados por los sindicatos UGT y Csif. Una pérdida sostenida y prolongada en el tiempo que el último acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los sindicatos agrava para este año a cambio de asegurar subidas salariales por encima de la media para los dos siguientes. 

2010, José Luís Rodríguez Zapatero se convierte en el primer presidente del Gobierno de España en recortar el sueldo de los funcionarios. Medida que anuncia junto la congelación de las pensiones, endurecer la jubilación parcial, supresión del conocido como ‘cheque bebé’ y otros. En anteriores épocas de vacas flacas para el erario público otros presidentes, como Felipe González, optaron por la congelación, pero ante la magnitud del estallido de burbuja financiera e inmobiliaria Zapatero impuso una reducción de entre el 5 y el 15% de los salarios públicos, en función de la remuneración de los empleados. A mayor sueldo, mayor recorte. 

El líder socialista daba así el pistoletazo de salida a una década funesta para los bolsillos de los trabajadores públicos, que si bien no perdieron su empleo con los despidos masivos del sector privado durante la Gran Recesión, sí vieron castigado duramente su poder adquisitivo. Al recorte de Zapatero le siguieron cuatro años más de congelación. El ‘popular’ Mariano Rajoy inauguró su primer año al frente del Gobierno con un recorte de facto del salario de los empleados públicos, retirando las dos pagas extra de Navidad y verano. Lo que, según estimaciones sindicales, equivalió a un 7% menos de salario en el cómputo del año. 

Condicionados sus mandatos por los ciclos económicos, mayoritariamente el sueldo de los empleados públicos ha subido más durante los gobiernos del PSOE que durante los del PP en lo que va de siglo XXI. Durante la batuta de Zapatero y hasta ese 2010 de recortes, los incrementos anuales rondaban entre el 2 y el 3,6%; mientras que durante los dos mandatos de Rajoy hubo más años de congelación que de incremento. Y las mayores subidas que pactó con los sindicatos en 2018 y hasta 2020 no llegó a aplicarlas, sino que las acabó firmando ya Pedro Sánchez tras vencer en la moción de censura.

El nuevo ejecutivo socialista –en coalición con Unidas Podemos desde 2020- está emulando por el momento los registros de Zapatero, con incrementos por encima del 2% (a excepción del 2021, que alegando los efectos del covid y con un IPC mínimo se subió el 0,9%). No obstante, las cuantías pactadas con CCOO y UGT hasta el 2024 anticipan una probable pérdida de poder adquisitivo. Tomando como referencia las previsiones de la OCDE, este año el IPC cerrará en el 9,1% y el incremento salarial pactado para los funcionarios es del 3,5%. Y el año que viene la previsión de inflación está en el 5%, frente a una subida de sueldos de entre 2,5 y 3,5% (dependiendo del PIB y la propia inflación). Para el 2023 todavía no hay previsiones de evolución de los precios y los salarios subirán entre el 2 y el 2,5%.

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