Delegados de CC OO y UGT se concentraron ayer delante de las sedes de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) en Vigo y la de A Coruña (CEC) para “blindar los salarios” ante la inflación. Los dos sindicatos acusan a las empresas de repercutir la subida de costes en el precio final de los productos, “cargando todo el peso de la inflación en la ciudadanía y aprovechando el alza para elevar también el margen de beneficio”. “Habrá conflicto”, amenazan, si insisten en “la cerrazón y la avaricia”.