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Adiós al descuento de la gasolina: los gallegos pagan ya más de 2 euros por litro

Tan solo tres estaciones en Galicia se resisten a superar la barrera

Una mujer reposta gasolina atenta al surtidor en Vigo.

Una mujer reposta gasolina atenta al surtidor en Vigo. / MARTA G. BREA

A las puertas del verano, la subida del precio del combustible es imparable. Lejos queda ya el comodín de una cobertura estatal de al menos 20 céntimos, prorrogada hasta finales de septiembre, que fue sobradamente absorbida en las últimas semanas. La ayuda ni siquiera reduce actualmente el coste por debajo de los 2 euros en varios puntos. En toda la comunidad, tan solo tres gasolineras se resisten a vender por encima de la moneda grande con respecto a los 95 octanos. En cuanto al diésel, cerca de medio centenar todavía no ha superado el umbral.

Con los datos presentes, ni siquiera estirando la ayuda a los 30 céntimos a través de las opciones ofrecidas por algunas de las empresas como Repsol y Cepsa se llega a rebajar el precio a menos de 2 euros el litro: la estación más cara de toda la región, situada en Betonte de Arriba (Lugo), topa su electrónico en 2,309 €/l.

Solo tres estaciones con la gasolina por debajo de los 2 euros

Los vecinos de Pontevedra y A Coruña lo tienen literalmente imposible para encontrar una estación de servicio donde repostar gasolina de 95 octanos a menos de 2 euros el litro. Para hallar los puntos más económicos de la comunidad habría que desplazarse a las provincias de Lugo y Ourense, y, aún así, sobran los dedos de una mano para contarlos: dos en la capital lucense, que la venden a 1,985 euros/litro; y una en el municipio ourensano de O Bolo, a 1,989 —actualizada el pasado día 13, por lo que podría ser superior este domingo—, a tenor de los últimos guarismos publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica.

Siendo que el aporte estatal para relajar el bolsillo, de 20 céntimos, se instauró precisamente en abril, las cuentas ya no cuadran: pagamos incluso más que cuando la sociedad ya entendía como prácticamente imposible asumir los crecidos precios de entonces

En abril, sin ir más lejos, el precio de la gasolina era alrededor de 30 céntimos más barato. Siendo que el aporte estatal para relajar el bolsillo, de un mínimo 20 céntimos, se instauró precisamente en esas mismas fechas, las cuentas ya no cuadran: pagamos incluso más que cuando la sociedad ya entendía como prácticamente imposible asumir los crecidos costes de entonces.

Para el caso del diésel, el carburante que utiliza la mayoría de turismos y camiones, la sangría es menor. Este fin de semana, todavía se puede comprar el litro por menos de una moneda de las grandes en 42 estaciones de servicio: 21 en A Coruña, 12 en Pontevedra, seis en Lugo y tres en Ourense. La medalla al puesto más económico se la lleva igualmente uno del concello de O Bolo: 1,869 €/l.

Para la gasolina, estos son los puestos de repostaje más baratos y caros, provincia a provincia:

  • Pontevedra: 2,067 en Vilanova de Arousa y 2,279 €/l en Loimil do Carballo
  • Ourense: 1,989 €/l en O Bolo y 2,249 €/l en Nogueira
  • A Coruña: 2,029 €/l en A Coruña ciudad y 2,299 €/l en Lapido
  • Lugo: 1,985 €/l en Lugo ciudad y 2,309 €/l en Betote de Arriba

Para el diésel:

  • Pontevedra: 1,967 €/l en Vilanova de Arousa 2,189 €/l en Vigo
  • Ourense: 1,869 €/l en O Bolo y 2,179€/l en A Gudiña
  • Lugo: 1,915 €/l en Lugo ciudad y 2,249 €/l en Betote de Arriba
  • A Coruña: 1,959 €/l en A Coruña ciudad y 2,227 €/l en Santiago de Compostela

Para más inri, a esta escalada imparable del valor de los combustibles se suma la inesperada de la luz, que, sobre el papel, no ha notado la 'excepción ibérica' planteada por España y Portugal para provocar un abaratamiento. Por lo pronto, se prevé que subirá este lunes un 46% con respecto a hoy. Se espera por lo tanto que la inflación continúe por la senda ascendente en las próximas semanas.

En medio de este contexto, los camioneros gallegos se debaten si volver a organizar nuevos paros, lo cual sería letal para la situación actual. Sindicatos y patronal claman por medidas urgentes para frenar un reventón de precios que derive, de nuevo, en un caos de abastecimiento y un freno a la economía.

Un panorama semejante sufren los barcos de pesca. Muchas embarcaciones no han podido salido a faenar últimamente y han tenido que permanecer amarradas a puerto, según avisó el presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), Basilio Otero.

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