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El fin de curso más prohibitivo en 4 décadas

Solo el euríbor, también al alza, escapa de valores históricos: la electricidad y el butano alcanzan precios máximos mientras el coste de los alimentos sube más de un 10% en un año | El IPC subyacente, el mayor en 12 meses

Santiago de Compostela celebraba su ceremonia de inscripción como Patrimonio de la Humanidad, Ronald Reagan y Mijail Gorbachov se reunían en Islandia para acercar posturas entre sus bloques, Freddie Mercury daba su última actuación con Queen y Diego Armando Maradona anotaba para Argentina lo que posteriormente sería conocido como “el gol del siglo”. Para encontrar un año con un encarecimiento de la vida tan elevado como el de este 2022 hay que viajar más de tres décadas atrás en el tiempo. Hasta aquel 1986.

La tormenta perfecta resuena hoy provocada por la coda de la pandemia de coronavirus, la guerra de Ucrania y una crisis de suministros con ecos globales. El BCE ya ha dejado caer que, tras años de estímulos, volverá a subir los tipos de interés este verano, los alimentos se encarecieron en el último año más de un 10%, la energía hizo lo propio más de un 40% y, aunque alejado de sus máximos históricos, el euríbor ha vuelto al terreno positivo. Estos son algunos de los termómetros que señalan el coste de vida a medida que se acerca el verano.

Inflación.

Los últimos datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística, de abril, arrojan un encarecimiento de los precios de un 9,1% con respecto al mismo mes del año anterior en Galicia (significativamente por encima del 8,3 que registró el conjunto del Estado). Nunca había subido la cesta de la compra tanto un cuarto mes el año desde el 10,2% de 1985.

IPC subyacente.

El último indicador adelantado del INE, del pasado mayo, cifra en 4,9% en España el aumento interanual del IPC subyacente (que no tiene en cuenta el precio de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados por presentar una mayor volatilidad en sus precios). De confirmarse, esta cifra no solo sería la más alta de lo que llevamos de 2022, sino también de los últimos 12 meses.

Alimentos.

Poner un plato en la mesa costaba en abril de este año un 10,3% más que en el mismo mes del año anterior en el conjunto de España. Nunca la alimentación había experimentado un encarecimiento semejante desde que el INE empezó a publicar los datos de los precios por subgrupos, en enero de 2002. El mes que más se acercó fue junio de 2008 (un 7,4%).

Energía.

A punto de nieve han subido la electricidad, el gas y otros combustibles en el último año. La energía se encareció en abril un 40,2% con respecto al mismo mes del año pasado. El dato aquí tiene doble lectura, pues, si bien la subida interanual fue espectacular, la evolución con respecto al mes pasado muestra que se abarató un 16% con respecto a marzo.

Combustibles y carburantes.

Galicia paga por el combustible de los automóviles más que la media de la Eurozona (2,07 euros por litro con impuestos en el caso de la gasolina y 1,915 en el del gasóleo, con A Coruña y Ourense como provincias más prohibitivas, con datos de ayer). Llenar el depósito es hoy notablemente más caro que en el mismo mes del año pasado (1,33 euros el litro en el caso de la gasolina y 1,201 en el caso del gasóleo).

Butano.

Un 40% más cara que hace un año se paga la bombona de butano en España. Concretamente a19,55 euros, según dispuso el BOE el pasado 16 de mayo (el nuevo precio entró en vigor al día siguiente). Con la tarifa de mayo de 2021, el precio era 5,59 euros más barato, de 13,96 euros. Se trata, denuncia Facua - Consumidores en Acción, del tercer máximo histórico consecutivo que alcanza la bombona de butano.

Euríbor.

Ocurrió el pasado abril. Después de seis años en terreno negativo, el índice de referencia de la mayoría de las hipotecas a tipo variable cerraba el mes en positivo después de seis años en números rojos. Un mes después, el 31 de mayo, el euríbor escalaba hasta los 0,39 puntos, cifra, eso sí, muy alejada de sus máximos históricos.

Vivienda.

En la provincia de Pontevedra, el metro cuadrado se situó a finales de mayo en los 1.543,24 euros el metro cuadrado en el mercado de compraventa (frente a los 1.506,26 un año atrás) y en los 9,35 euros por metro cuadrado en el mercado de alquiler (36 céntimos menos que en la misma fecha de 2021). Son datos de Idealista, que, eso sí, están basados en análisis de los anuncios del portal y no tienen en cuenta posibles regateos posteriores.

claves destacadas

  • El euríbor resucita seis años después

    El índice de referencia para la mayoría de las hipotecas de tipo variable está en 0,39 puntos tras pasarse años en negativo.

  • Gasolina y diésel, a 1,82 y 1,842 euros

    Galicia tiene la cuarta gasolina más cara de España y el sexto gasóleo más costoso del país.

  • La vida, casi un 10% más cara en Galicia

    En abril, último mes con datos, los precios subieron un 9,1% en Galicia. En el conjunto de España, lo hicieron un 8,3%.

Los autónomos, “apretando márgenes”

Javier Santamaría, en su tintorería de la rúa de Zaragoza, en Vigo. / RICARDO GROBAS

Los autónomos gallegos están encajando unos aumentos en sus costes de producción que llegan al 40% o 50%, fundamentalmente en electricidad y combustibles. El dato lo aporta Jesús Diéguez, secretario de Agtamar (Asociación Gallega de Trabajadores Autónomos y del Mar) y propietario de una consultoría de gestión empresarial en Vilagarcía desde hace 22 años.

“Cuesta llegar a fin de mes. Los autónomos estamos apretando márgenes y pasándolo mal”

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Quienes más sufren los precios, cuenta a FARO, son los que tienen un establecimiento que mantener iluminado y los que usan un vehículo en su trabajo. “Cuesta llegar a fin de mes. Los autónomos estamos apretando márgenes y pasándolo mal”, cuenta. Celebra que se hayan aprobado medidas como el descuento de 20 céntimos por litro de gasolina y el tope al precio del gas, pero reclama inmediatez en la puesta en marcha de esta última y, sobre todo, “implementar ya el nuevo régimen de cotización de autónomos”. Aun así, cree que “el miedo y la incertidumbre están generando mucho ruido” y que “ni todo está tan bien como dicen unos ni tan mal como dicen otros”. Pone como ejemplo que, en su sector, fueron “los primeros” en notar la crisis de 2008, porque las gestorías fue “de los primeros gastos” que se empezaron a ahorrar las empresas cuando cayó el chaparrón. “Y yo ahora noto que hay incertidumbre, pero que las empresas están contratando empresas como la mía”, compara.

Los trabajadores por cuenta propia encienden las alarmas mientras esperan por una recuperación que se resiste a llegar

Menos optimista se muestra Javier Santamaría, dueño de una tintorería en la rúa de Zaragoza de Vigo desde hace 30 años. El IPC “está afectando a los tres pilares” del sector, protesta: luz, combustible (ambos, más caros) y clientes (“entre un 10% y un 15% menos que en 2019”, último año anterior a la pandemia, que “ya no había sido un año bueno”, explica).

“La gente tiene miedo a subir los precios”

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Asegura que no ha repercutido el encarecimiento de sus costes de producción en el precio de sus servicios desde hace tres años, como muchos otros compañeros de profesión: “La gente tiene miedo a subir los precios”. Lo que sí ha hecho para amortiguar el golpe es empezar a cobrar por el servicio a domicilio, algo que, asegura, no hacía hace un año. “Estamos mejor que el año pasado y que el anterior, pero se suponía que este iba a ser el año del bum y de la recuperación y no lo está siendo en absoluto. Esto no se aguanta mucho. Pesa mucho la factura de la luz”, lamenta.

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