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Faro de Vigo

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Infraestructuras

Adif, Renfe y Puertos concentran el bajo nivel inversor del Estado en Catalunya

Unos 1.000 millones de los 1.330 que no se ejecutaron en 2021 corresponden a la empresa pública administradora de infraestructuras ferroviarias

Obras del AVE en la Sagrera, en Barcelona. RICARD CUGAT

Es difícil diagnosticar las razones por las que la baja ejecución de las inversiones del Estado en Cataluña se ha convertido en los últimos años en un mal endémico. Según el análisis que hace la Generalitat, a partir de los datos de la Intervención General del Estado (IGAE), en los últimos años la ejecución de la inversión en Cataluña se ha situado en el entorno del 60%, entre 10 y 15 puntos por debajo de la media estatal. En 2021, sin embargo, el porcentaje rompió el suelo y apenas alcanzó el 35,7% de lo presupuestado, batiendo todos los récords a la baja, tanto en la serie histórica como en la comparación con el resto de las comunidades autónomas. La ejecución media en el conjunto de las comunidades autónomas se situó en torno al 70%, llegando al 183% en Madrid, donde el año pasado se produjo el rescate de las autopistas radiales de peaje. Junto a Cataluña, también sufrieron una ejecución por debajo del 50% el País Vasco, Cantabria, Comunidad Valenciana, Andalucía y Asturias.

De los 1.330 millones de euros de inversión que el Estado no logró culminar en Cataluña en 2021, algo más de 1.000 millones corresponden a la empresa pública administradora de infraestructuras ferroviarias ADIF. El resto de la inversión no ejecutada se concentró, sobre todo, en Puertos del Estado, en Renfe-Operadora, en la empresas pública de navegación aérea Enaire y en la empresa nacional de residuos radioactivos Enresa. Estos cinco centros gestores son los principales responsables de la ínfima ejecución de la inversión del Estado en Cataluña en 2021. Mientras que en los ministerios y organismos autónomos la ejecución en Cataluña superó el 90%; en las empresas públicas (donde se concentra 9 de cada 10 euros de la inversión estatal) apenas fue del 27,3%.

Proyectos en el tintero

De los 707 millones de inversión presupuestados por ADIF en Cataluña, apenas se ejecutó el 24%, mientras que casi 540 millones se quedaron si ejecutar. Además, de los 492 millones presupuestados por ADIF-Alta Velocidad, apenas se ejecutaron 22 millones, el 4,6% del total. Una de las quejas de patronales, entidades e instituciones es que los datos no se desglosan ni detallan, con lo que se hace imposible hacer un seguimiento de lo que se debería haber ejecutado y no se llevó a cabo, según Alícia Cusart, directora de infraestructuras de la Cambra de Comerç de Barcelona. Esa es una crítica a la que se suma Joaquim Llansó, presidente de la Cambra de Contractistes d'Obres de Cataluña: la falta de desglose y, por tranto, de transparencia para hacer un seguimiento.

La documentación que la IGAE publicó el lunes no detalla qué obras se llevaron adelante y cuáles de ellas se quedaron a la zaga. Sin embargo, es evidente que la práctica totalidad de los 492 millones de inversión proyectada en Alta Velocidad para Cataluña se quedaron, de momento, en el tintero. Entre ellos: 126 millones en líneas de explotación; 182 millones para el Corredor Mediterráneo; 22 millones en la estación AVE del aeropuerto de Girona o 142 millones programados para el tramo ferroviario entre Vandellós y Valencia

Tan bajo nivel de ejecución ha reavivado el clamor de políticos y empresarios reclamando un mejor desempeño del Estado en Cataluña. Después de las críticas expresadas el lunes por el 'conseller' de Economía, Jaume Giró, la portavoz del Govern, Patrícia Plaja, afirmó este martes que los datos suponen la muestra clara del "desprecio del Gobierno a los catalanes". En su opinión, los ciudadanos que viven en Cataluña "no se merecen un Estado que les abandone".

Explicaciones

Pero hay expertos, altos cargos y exaltos cargos que, de un modo u otro, renuncian a ver "una mano negra" contra Cataluña en el Estado y aducen otro tipo de argumentos. "Puede que la rigidez del Estatut de Cataluña, que impone destinar el 18% de la inversión estatal en Cataluña, haga imposible poder absorber año a año esa cantidad y que, por eso, de forma recurrente se queden proyectos sin ejecutar en el año", aventura un exalto cargo de la Generalitat. La misma fuente afirma que "Cataluña debería plantearse tener unos pocos grandes proyectos consensuados con el territorio o muchos pequeños para poder ejecutar toda la inversión".

Desde su punto de vista, es comprensible que haya años de baja ejecución, en los que la administración se centre, sobre todo en la licitación de los proyectos; a cambio, después de estos años debería haber otros con sobreejecución.

Es lo que, según ADIF pudo haber ocurrido en 2021. El año pasado fue un ejercicio en el que pasaron dos cosas: por un lado, el grupo ADIF apenas ejecutó el 16% de de lo que había previsto invertir en Cataluña; por otro lado, 2021 fue un año récord para ADIF en cuanto a licitaciones para Cataluña, por un total de 510 millones de euros. Son proyectos que se irán ejecutado en los dos o tres años posteriores a su licitación. Así, el Ministerio de Transportes espera que los proyectos sí puedan avanzar a un mayor ritmo este año. Entre los proyectos en cartera están los accesos al aeropuerto de Barcelona; la duplicación de vía entre Parets y La Garriga; actuaciones de cercanías de Cataluña; las estaciones de Sagrera y Sant Andreu; la variante Tarragona-Vandellós o el soterramiento de Sant Feliu y Montcada i Reixac.

Dentro de las razones que contribuyen a explicar la menor ejecución inversora en Cataluña, el Departamento de Raquel Sánchez también señala la contestación social y política, que, por ejemplo, ha acabado abortando la ampliación del aeropuerto de El Prat. "En cuanto se anuncia una inversión en una carretera surge inmediatamente una plataforma a favor y otra en contra. Eso no impide que se realice el proyecto, pero sí lo ralentiza", explica de forma gráfica una fuente ministerial. Precisamente, la ministra Sánchez ha llamado a hacer "una reflexión" sobre el necesario "consenso en el territorio" a la hora de abordar determinados proyectos de infraestructuras.

En todo caso, el hecho de que no se detallen proyectos impiden también ver que el ritmo inversor en Rodalies se ha acelerado, al igual que las obras de descongestión del transporte ferroviario de mercancías de Tarragona al norte o la obras en la estación de La Sagrera, en Barcelona, según fuentes conocedoras de estos proyectos. Lo corroboran también desde la Cambra de Comerç.

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