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Faro de Vigo

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COVID e inflación se comen el Banco de Alimentos

La entidad de Vigo alerta de un descenso de un 30% en las donaciones y un aumento de 7.000 usuarios más que necesitan sus recursos por inflación y la crisis sanitaria

Iván Martínez, presidente del Banco de Alimentos de Vigo. | // MARTA G. BREA

El coronavirus y la subida del IPC están haciendo mella en el Banco de Alimentos de Vigo. En marzo de 2020, justo antes de que saltaran todas las alarmas, la entidad hizo su última operación kilo de recogida de alimentos prepandemia. Ahora que las ha reanudado, las donaciones han caído “en el entorno del 30%”, cuenta a FARO el presidente de la entidad, Iván Martínez, quien, no obstante, incide en que “es arriesgado dar la cifra exacta”. Y por si no fuera suficiente, a la menor cantidad de alimentos disponibles para donar se suma una mayor cantidad de personas que requieren los servicios de la fundación. Concretamente, son unos 7.000.

“Antes de la pandemia, atendíamos a unas 15.000 personas; después, a unas 22.000”, explica Martínez. Este aumento lo achaca el presidente del Banco de Alimentos vigués a los efectos que ha tenido la pandemia de coronavirus, pero la disminución de las donaciones tiene, a su juicio, una raíz triple: la crisis sanitaria sí, pero también el aumento de los precios, que en abril (último mes del que hay datos) fue del 9,1% con respecto a hace un año en Galicia, y la incertidumbre que genera el contexto actual, no solo por el encarecimiento de la vida, sino también por el conflicto bélico desatado€ en Ucrania.

Nuevas operaciones kilo

Y, aunque la situación está lejos de ser óptima –o acaso debido precisamente a ello–, la fundación ha reanudado sus operaciones kilo, ahora que la situación sanitaria lo permite. Este mes ha participado en la campaña Mayo solidario, una iniciativa desarrollada por la cadena de supermercados Gadis y que se ha reforzado precisamente este fin de semana gracias a 215 voluntarios desplegados tanto en establecimientos de Vigo como de otras nueve localidades de toda la provincia: Pontevedra, Mos, Nigrán, Tui, Cambados, Lalín, Marín, Sanxenxo y Vilagarcía.

Esa iniciativa permitirá tener “un barómetro”, explica Martínez, “que permitirá ver si hay un descenso de las donaciones con respecto al Mayo solidario de años anteriores”. Y aventura: “Yo creo que sí lo habrá”.

¿Qué hace, entonces, la organización en un contexto como el actual para atender a todas las personas que necesitan sus servicios? “Buscar alternativas”, responde su presidente. “El Banco de Alimentos sigue ahí, sigue buscando recursos debajo de las piedras y no baja nunca la guardia”.

Una de esas piedras bajo las que está mirando el banco es el Consorcio de la Zona Franca de Vigo. Martínez se ha reunido recientemente con el delegado de la Zona Franca, David Regades, para intentar encontrar oportunidades para colaborar. “Estamos intentado movernos con ellos para abrir nuevas vías de localizar alimentos y ayudas y estamos intentando reforzarnos y buscar opciones nuevas para cubrir estas necesidades”, cuenta.

El confinamiento decretado en la pandemia supuso un golpe a la actividad del Banco de Alimentos, pero no un parón. Así, en 2020 realizó su primera operación kilo online. “Nunca se había hecho y el resultado fue muy bueno”, celebra el presidente, que destaca también que, “cada vez que el banco dice que va a hacer una campaña, la sociedad responde de manera muy positiva”.

Más de 80.000 kilos

Y los datos le dan la razón. Esa primera operación kilo desarrollada de manera virtual logró que el banco consiguiera más de 80.000 kilos de comida. Durante el primer mes de la campaña, celebrada bajo el lema #yoayudoalbancobueno, fueron unos 2.300 los donantes que adquirieron alguna de las cestas solidarias (por valor de 10, 20 y 30 euros) de productos básicos que se pusieron a disposición de los ciudadanos que quisieran colaborar en la iniciativa.

La cifra se obtuvo gracias a la colaboración de esos miles de donantes, pero también de rostros conocidos que se sumaron a la campaña para promocionarla. Entre ellos figuran el actor Manuel Manquiña, la presentadora de televisión Carlota Corredera, el gaitero Xosé Manuel Budiño o el escritor Domingo Villar, recientemente fallecido.

Ahora, con la pandemia más controlada, vuelven los eventos presenciales, pero la entidad está optando por fórmulas mixtas. Así, acepta donaciones tanto de alimentos a la salidas de los supermercados, como monetarias al pasar por caja.

El papel de las autoridades

A pesar de los esfuerzos realizados, Martínez reconoce que “el Banco de Alimentos no aspira a cubrir el 100% de las necesidades”, ya que parte del trabajo les corresponde a las autoridades”.

Y a ellos apela precisamente a la hora de buscar soluciones, ya que, a su juicio, son ellos quienes deben tomar las medidas necesarias para garantizar que se satisfacen las necesidades alimenticias de toda la población. “A los estamentos políticos, ya sean locales, autonómicos o estatales, siempre se les puede pedir un poco más de implicación y de empatía porque siempre hay necesidades”, dice.€

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