El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó ayer un nuevo Perte (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica), en esta ocasión el destinado a la economía social y el sector de los cuidados, que estará dotado con 800 millones de euros y que será aprobado el próximo martes por el Consejo de Ministros. La inversión pública, procedente de los fondos europeos Next Generation, implicará a 12 ministerios, por lo que se trata de una “apuesta trasversal”, que tiene un doble objetivo: por un lado, “desarrollar todo el potencial de la economía social”, que es aquella formada por empresas que, de manera asociada y cooperativa, están destinadas a la producción, distribución, circulación y consumo de bienes y servicios; y por otro, “fortalecer los servicios en el ámbito de los cuidados”. Según reconoció Sánchez, la pandemia ha puesto de manifiesto “la importancia” de los cuidados de menores, mayores y dependientes, pero también las “vulnerabilidades” del sector. Para corregir sus déficit, el Ministerio de Derechos Sociales está embarcado en una negociación con las comunidades, la patronal y los sindicatos destinado a transformar el sector de las residencias y que estos espacios sean más pequeños, más acogedores y tengan más personal.

Líneas de actuación

Asimismo, el Ministerio de Igualdad ha puesto en marcha el Plan Corresponsables, una política semilla destinada a facilitar la conciliación y los cuidados de menores y que supone el primer paso hacia el sistema estatal de cuidados que el Gobierno quiere crear, a semejanza del sistema de dependencia.

Además de estos dos proyectos ya puestos en marcha, con el Perte se prevé fomentar la formación y cualificación de los trabajadores del sector de los cuidados; promover proyectos de vivienda colaborativos y mejorar la atención de los menores a cargo de las administraciones, según detalló el presidente del Gobierno. En cuanto a la economía social, la inversión pública se destinará prioritariamente a facilitar la conversión de empresas en crisis en cooperativas u otras fórmulas que permitan la supervivencia de la actividad y el mantenimiento de los puestos de trabajo y a mejorar la competitividad y cooperación entre las pymes del tercer sector.

“Aunque parezca mentira, el tercer sector supone el 10% del PIB –y el turismo el 12%–, ocupa a 2,5 millones de personas y está formado por más de 43.000 empresas”, destacó la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también en el acto de presentación. En este contexto, apuntó que se trata de una economía “que se aleja de lo convencional, no compite, es horizontal, inclusiva, cooperativa, feminista, próxima a lo local y ambientalmente justa”. “Con este Perte, estamos democratizando la economía”, concluyó. A su vez, Juan Antonio Pedreño, presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) señaló que el PERTE “va a permitir que se puedan abordar los cambios estructurales para que el sector se consolide y crezca” y convertir a España “en un país de referencia en un momento ilusionante”.