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Ignacio Moreno Cofundador de Capchase, reconocido como uno de los "30 under 30" de "Forbes"

“En la pandemia era mucho más atractivo emprender que asistir a clase desde casa”

“Nos sacrificamos para abrir financiación a todo el mundo financiándonos nosotros con capital riesgo”

ignaciomoreno Ccedida

Una startup que financia startups. Es la idea detrás de Capchase, el proyecto de cuatro jóvenes montado en plena pandemia para dar soluciones a empresas tecnológicas que funcionan con suscripciones (como Netflix), a las que adelanta dinero para crecer más rápidamente. Dos años y tres rondas de financiación después, Capchase tiene unos 120 empleados repartidos por todo el mundo y la prestigiosa revista financiera Forbes ha nombrado a uno de sus cofundadores, Ignacio Moreno Pubul (Ferrol, 28 años), como uno de los 30 mayores talentos menores de 30 años en el campo de la tecnología en Europa.

–¿Cómo surgió la idea?

–A principios de 2020, tres de los cuatro cofundadores llevábamos tiempo trabajando juntos en otra startup y habíamos visto lo que sufren las startups de tipo SaaS (software como servicio, por sus siglas en inglés) por no tener flexibilidad en la manera de conseguir capital. Nos apetecía montar algo juntos y la pandemia fue un poco la excusa perfecta, lo que nos empujó. Estábamos empezando o a punto de empezar a estudiar másters y, en esa situación, era mucho más atractivo lanzarse a hacer algo así que quedarse en clase desde casa.

–¿Cómo fue el empezar en plena pandemia?

–Como no había opción, tuvimos que adaptarnos. En ese momento, además, estaban dos cofundadores en Boston, otro en Singapur y yo estaba en Madrid. La verdad es que, cuando no tienes opción, te adaptas. Estábamos acostumbrados ya a trabajar de manera muy digital, muy flexible, porque veníamos ya del mundo de las startups, donde es más común esta forma de trabajo y, con herramientas para comunicarnos de manera sincronizada, se hizo bastante llevadero. También es verdad que trabajamos mucho. Ahora ya no concebimos una manera de trabajar que no sea remota porque, si quieres construir un equipo rápido, te dejas mucho talento por descubrir si te limitas a una zona geográfica concreta.

–¿Por qué escogieron centrarse en empresas que funcionan a base de suscripciones?

–Por dos razones. La primera es que es lo que está haciendo toda la industria del software, y ya no solo del software porque estamos empezando a ver por todos lados pagos en diferido en suscripciones; es un sistema que tiene mucho sentido en cuanto a caja para todo tipo de compañías. Y esa es la clave y la segunda razón: lo predecible que es la caja de una empresa que funciona así. Cuando tienes unos ingresos predecibles, para nosotros en Capchase es más fácil medir el riesgo que tiene la financiación de una compañía y a la vez para las compañías tiene mucho más sentido financiarse a través de un producto más parecido a deuda que vendiendo un trozo de la empresa a cambio de capital. Cuando hay mucho riesgo sí tiene sentido ir al capital riesgo, pero, cuando tienes ya una caja predecible, hay otros instrumentos financieros que tienen mucho más sentido.

–¿Por qué pasó de la ingeniería aeroespacial a las “fintech”?

–Yo siempre he tenido la idea de que lo que estudias evidentemente te tiene que gustar, pero tampoco es tan determinante. Un grado son cuatro años, que, en lo que es la longitud de una carrera, no es nada. Para mí la ingeniería es una manera de pensar, con lo cual extrapolar maneras de pensar o de trabajar a cualquier otro campo no es tan complicado. En mi caso, pasar al mundo del software, que ya me gustaba incluso antes de empezar los estudios, no fue tan complejo.

–Empezaron entre cuatro amigos. ¿Cuántos son ahora?

–Unos 120, un poquito más, distribuidos por todo el mundo. Tenemos unos 30 en Estados Unidos, entre 30 y 40 en España –entre Madrid y Barcelona y otras zonas en remoto–, 15 o 20 en Londres y el resto está por todo el mundo: Italia, República Checa, Polonia... Tenemos una sede en Madrid y otra en Nueva York y oficinas más pequeñas en Barcelona y Londres. Estamos buscando más gente, pero el gran boom de crecimiento de personal ya se dio. Nosotros crecimos muy rápido en los últimos seis meses y ahora hay que asentar el equipo y trabajar juntos porque llevamos todos muy poco tiempo.

–Financian “startups”. ¿Cómo se financian ustedes?

–Siempre decimos que nos autosacrificamos para poder hacer esto para todo el mundo y para abrir este tipo de financiación a todo el mundo. Nosotros nos financiamos con capital riesgo. Levantamos tres rondas: una semilla, una serie A y una serie B recientemente. En total, unos 100 millones de dólares [casi 95 millones de euros] en equity [mecanismo mediante el cual un inversor aporta capital a cambio de un porcentaje de la empresa]. Y luego con deuda, que es la parte que utilizamos para financiar otras compañías.

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