Un 7,4% en Alemania y un 8,4% en Estados Unidos. La inflación interanual en ambos países se situó en abril en cifras históricas. En el caso germano, supone la mayor tasa desde la reunificación del país y el mayor incremento de los precios desde 1981 en la entonces Alemania Federal. En Washington, en cambio, se situó dos décimas por debajo del 8,5% registrado en marzo, el primer descenso después de siete meses de escalada, pero sigue en niveles que están entre los más elevados en 40 años. En Berlín, además, la inflación alcanza un máximo histórico por segundo mes consecutivo desde la reunificación.

En ambos países, la energía ha tenido un impacto sustancial en la carestía de la vida. En Estados Unidos, por ejemplo, los precios del crudo, la gasolina, la electricidad y el gas natural subieron un 30% en los últimos 12 meses, empujados por un encarecimiento del 80,5% del primero y de un 43,6% de la segunda.

La Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destasis), que apunta a la invasión rusa de Ucrania como punto de inflexión en los precios de la energía, destaca que también fue en un contexto bélico cuando se registró por última vez una tasa de inflación semejante en la antigua República Federal. Fue en el otoño de 1981, cuando los precios del petróleo subieron como consecuencia de la primera guerra del Golfo entre Irak e Irán.

El coste de los alimentos también experimentó importantes subidas interanuales el mes pasado. En Alemania, aumentó un 8,6% (incluyendo alzas del 27,3% en las grasas y los aceites), mientras que en Estados Unidos hizo lo propio un 9,4% (especialmente el relativo a compras en el supermercado, que aumentó un 10,8%).