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Faro de Vigo

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Índice de Precios al Consumo

¿Cómo nos afecta la inflación más alta en casi 40 años?

El IPC del 9,8% tiene efectos en numerosas variables, que van de los salarios al ahorro

Un puesto del mercado de la Boquería en Barcelona.

La inflación del 9,8%, el nivel al que se estima que ha llegado en marzo, la cota más elevada desde mayo de 1985, afecta a numerosas variables. Además de reducir el poder adquisitivo de los salarios o las pensiones, también tiene efectos en el ahorro o los alquileres y por ello el Gobierno ha decidido poner un tope a la subida de los arrendamientos hasta el 30 de junio.

A pesar de que el Banco Central Central Europeo (BCE) comenzó asegurando que la escalada del nivel general de precios se debía aun fenómeno coyuntural ligado al incremento del coste de la energía, ahora ya admite que se ha trasladado al conjunto de la economía y puede ralentizar la recuperación. De hecho, la tasa anual de la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como la energía o los alimentos no elaborados, se ha disparado hasta el 3,4%, la cota más elevada desde 2008. Todo ello alimenta las reclamaciones de recuperación del poder adquisitivo por parte de los sindicatos y acerca más las subidas de los tipos de interés, como ya ha ha hecho la Reserva Federal en EEUU.

Los salarios

La inflación erosiona el poder adquisitivo de los salarios. Los convenios colectivos firmados hasta febrero dejan un balance de incremento medio de los salarios del 2,26%, muy alejados de la tasa anual de inflación. Los sueldos encaran el 2022 con la negociación colectiva parcialmente bloqueada por esa espiral inflacionista y por la falta de entente al más alto nivel entre la CEOE, CCOO y UGT, que tienen pendiente desde hace un año abordar un nuevo 'convenio de convenios' para guiar a la negociación colectiva. Además está sobre la mesa un pacto de rentas mediante el que los sindicatos deberían aceptar limitaciones en las alzas salariales y las patronales, en los márgenes y beneficios.

El ahorro

Como sucede con los salarios, también el ahorro pierde valor con el alza de la inflación. La retribución de las cuentas y depósitos es prácticamente nula, ya que el precio del dinero se mantiene en el 0%. Los 100 euros de cuando comenzó el año valen hoy el 9,8% menos y, difícilmente encontrarán una retribución que lo compense o supere. La única vía es asumir mayores riesgos en la bolsa. En la actualidad, el dinero que está en cuentas y depósitos bancarios experimenta un rendimiento (por así decirlo), del 0,01% cuando tiene un plazo de hasta un año; del 0,27% entre un año y hasta dos y del 0,04% en los plazos de más de dos años, según los datos del Banco de España referidos a enero. En renta fija pública, las letras del Tesoro a 12 meses arrojan una rentabilidad negativa del 0,572% y los bonos a 5 años, positiva, del 0,581%. El Ibex, el principal indicador de la bolsa española ofreció el año pasado el 7,9%, pero igual que sube, baja.

Las pensiones

Las pensiones es otra de las rentas que se ve afectada por la inflación. Los pensionistas se ven beneficiados por una paguilla para compensar el desvío con respecto a la inflación estimada que sirvió para actualizarlas en 2021, el 0,9%. De todas formas no recuperarán todo lo que han subido los precios, sino que la referencia es la inflación media de diciembre de 2020 a noviembre de 2021, situada en torno al 2,5%, tal como prevé la reforma parcial acordada por los gentes sociales. En 2022, las prestaciones deben revalorizarse a partir de este nivel. Teniendo en cuenta la evolución que está teniendo el índice de precios de consumo (IPC) es previsible que en 2022, los beneficiarios también tengan que recibir una paguilla compensatoria (o sin diminutivo) si los precios se disparan como está sucediendo en el ejercicio actual.

Los alquileres

Otra de las rentas que se ven afectadas por el IPC son los alquileresY eso es es buena noticia para los propietarios, pero mala para los inquilinos. Por eso el Gobierno ha decidido que hasta el 30 de junio los pequeños propietarios y los inquilinos negocien la actualización y, en caso de que no haya pacto, que sea el 2%, que equivale al índice de garantía de competitividad. Eso significa que, con pacto, el alza podrá superar ese listón, siempre que sea acordado y el titular sea un pequeño propietario. En el caso de los grandes propietarios, el alza no podrá superar en ningún caso el 2% hasta el 30 de junio. Como consecuencia de la limitación, el ahorro en un piso con un alquiler de 600 euros será de unos 46 euros al mes: con este último dato del IPC (a ala espera de que se confirme a mediados de abril) su cuota habría subido en 58,8 euros, pero con la medida del Gobierno lo hará en 12 euros. Por gran propietario se entiende aquella persona física o jurídica que sea titular de más de 10 inmuebles urbanos o una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados de uso residencial, excluyendo garajes y trasteros.

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