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Si el petróleo está más barato, ¿por qué cuesta tanto repostar?

Aunque el crudo cuesta esta semana casi 40 dólares menos que hace 10 años, los márgenes brutos de las gasolineras se han duplicado - Los empresarios del sector apuntan a la guerra y a los impuestos como principales culpables

Si el petróleo está más barato, ¿por qué cuesta tanto repostar? / ALEX DOMINGUEZ

No existe un solo sector en la economía nacional que no se esté viendo afectado por la constante subida de los precios del combustible de los últimos meses. Al igual que ocurre con los precios de la luz, los carburantes marcan cifras récord día tras día, lo que provoca que empresas, distribuidores y familias se pregunten por qué cuesta tanto hoy llenar el depósito.

La Asociación Provincial de Empresarios de Estaciones de Servicio considera que esta subida constante está directamente relacionada con la reciente guerra iniciada por Rusia contra Ucrania. Sin embargo, los precios del combustible comenzaron a subir meses antes de que estallase el conflicto, algo que el presidente de la patronal relaciona directamente con los impuestos. Emilio Córcoles recuerda que "el 50% de lo que paga el consumidor al repostar corresponde a impuestos", lo que está "ahogando" al sector. Además, denuncia que "el IVA se calcula después de pagar el impuesto especial del combustible", por lo que los empresarios "están pagando un impuesto sobre otro".

Sin embargo, esta tasa especial para la gasolina y el diésel permanece congelada desde hace más de una década, por lo que no tiene relación directa con la subida de precios actual. Según los datos de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), en enero de 2022 los impuestos han supuesto el 49% del precio por litro de gasolina en España, mientras que los costes del producto significaron el 35% y el último 16% se debió a los márgenes brutos de beneficio, en los que se incluyen los costes de distribución y mantenimiento de las estaciones de servicio. La AOP, en su artículo "¿Por qué se han encarecido los combustibles?", asegura que, en esta ocasión, la causa "se encuentra en el precio del petróleo", que en noviembre de 2020 rondaba los 40 dólares por barril de Brent -el que marca los estándares en Europa- y ahora cotiza aproximadamente a 84 dólares.

Comparativa del precio del crudo con el del combustible en los últimos 10 años.

No obstante, el crudo esta misma semana (con un precio cercano a los 90$) ha marcado unos valores un 36% más bajos que en el año 2012, cuando costaba en torno a 120$ por barril. Por ello, según las causas expuestas por la AOP, el precio final del combustible debería haberse reducido del mismo modo que lo ha hecho la materia prima. Pero lejos de producirse ese descenso, el coste de la gasolina y el diésel ha vuelto a batir récords situándose cerca de los 1,80 euros por litro. Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) -que no incluyen los últimos meses- se habría producido un aumento considerable del margen bruto de los surtidores de carburante en los últimos años. Estos márgenes (que incluyen los costes de las estaciones, la contribución al fondo de eficiencia y el porcentaje obligatorio de biocombustibles) prácticamente duplicaron sus ingresos entre 2012 y 2020, pasando del 11% al 21% en el caso de la gasolina, y del 12% al 22% en el del diésel.

Las soluciones del sector pasan por menos impuestos

A pesar de los datos arrojados por la CNMC y la AOP, la patronal asegura que este incremento de sus ingresos no se traduce en un mayor beneficio, puesto que los costes de personal, mantenimiento de las estaciones y otros gastos se han visto igualmente incrementados en los últimos años. Emilio Córcoles mantiene que "del precio total, los beneficios reales para las estaciones de servicio pueden ser del 2%, aunque varía en función de cada establecimiento". Por ello, Córcoles cree que lo más urgente es la supresión del impuesto sobre hidrocarburos, que sería "fundamental", ya que el IVA "no afecta directamente a la empresa, sino al cliente particular".

El representante de los empresarios del sector confía en que "el hecho de que bajen los impuestos aumentaría la venta, por lo que el Estado seguiría recaudando" y alerta de que, en estos momentos, "muchas estaciones sufren riesgo de no poder comprar el producto por lo estrecho del margen". Además, aunque reconoce que los impuestos llevan años fijos, advierte de que "sí ha aumentado el porcentaje obligatorio de biocombustibles, que son más caros" y que, de reducirse temporalmente este porcentaje, también se reduciría el precio final.

Mientras tanto, en uno de los sectores más afectados por la subida, el del transporte, creen que "la guerra es un condicionante como cualquier otro, pero no el único". Para el secretario general de FETRAMAFrancisco Ortiz, "no todo es el precio del petróleo, los intermediarios en la compraventa también influyen". En cualquier caso, Ortiz considera que "todos quieren sacar tajada de esta situación, y al final lo paga la gente de su bolsillo".

Desde la confederación se están manteniendo contactos con el Gobierno a través del Ministerio de Industria para abordar las posibles soluciones a la crisis de los carburantes, pero por el momento estas conversaciones no se han traducido en ningún compromiso concreto

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