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Faro de Vigo

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Consecuencias del paro en los transportes y la falta de materias primas

El paro del transporte se extiende y deja a la economía gallega al ralentí

Los paros causan un bloqueo en cadena de toda la industria transformadora de Galicia | La explotación forestal cesa operaciones a partir del lunes: “No nos podemos mover” | La alimentación alerta de más problemas de desabastecimiento para el consumidor

Granito almacenado, ayer en el puerto de Vigo, sin capacidad logística; falta de productos en supermercados y buques de extracción de mejillón, amarrados ayer en O Xufre (A Illa). R. Grobas / F. Casanova / Bernabé/Javier Lalín / I. Abella

De la cosecha de las mentes más brillantes han aflorado historias increíbles. Conflictos, plagas o invasiones, arrasando rutinas y vaciando calles. Relatos fantásticos que han quedado ahora para el anecdotario tras una pandemia mundial, seis oleadas, millones de muertos y una guerra en los pulmones de Europa. Todo, en escasos 24 meses. La eclosión del COVID forzó, en la primavera del 2020, un apagón controlado de la actividad económica global para contener la propagación del virus, con la única continuidad de aquellos sectores considerados como esenciales. La invasión de Ucrania, primero, y el paro decretado en el transporte de carretera, después, arrastra hoy la economía gallega a un cerrojazo que no entiende de servicios básicos o industrias clave. Un castillo de naipes, yendo al suelo: pesca, lácteo, metalurgia, granito, manufactura alimentaria para consumo humano y animal, forestal, gran distribución... La persistencia de todos los factores que aderezan esta crisis ha llevado ya al cierre provisional a decenas de fábricas en toda la comunidad; muchas de las que mantienen la producción cuentan los días que les queda de stock, tanto de materias primas como de insumos. “Vamos a tener que ir al ERTE, no nos podemos mover”, constatan fuentes del clúster granitero. Un diagnóstico unánime, como compartida es también, sin fisuras, la crítica hacia la Administración: “Esto es una turba, no tenemos con quién hablar. Es urgente que haga algo ya”, abundan desde el de la madera. “De ninguna manera –zanja la Federación de Usuarios del Puerto de Vigo (FUPV)– se puede tolerar que no se permita el abastecimiento de productos de primera necesidad. Y los perecederos están abocados a ser destruidos”.

Granito

“No recibo bloques y no puedo sacar contenedores. Nosotros hemos parado”. Habla el primer ejecutivo de una de las principales graniteras de España, que había mantenido la producción pese a la escalada de precios de la energía. La falta de materias primas y de logística ha logrado lo que los efectos de la guerra de Putin no habían conseguido. “No tengo madera para hacer caballetes, como si no tuviéramos ya suficientes problemas”. El suyo no es un caso aislado, como apunta el gerente del Clúster del Granito, José Ángel Lorenzo. “Vamos a un paro inmediato de operaciones. La logística ha desaparecido, las empresas están estranguladas”. Si bien la invasión de Ucrania provocó un efecto expansivo en los costes, la incapacidad de operar derivada de los paros en el transporte “hace que esto sea peor. Las empresas no pueden acumular stock, generando coste interno. No queda otra que parar y tomar medidas extraordinarias”, como eventuales suspensiones de contratos.

Granito almacenado, ayer en el puerto de Vigo, sin capacidad logística. / RICARDO GROBAS

Madera

La actividad de explotación forestal quedará paralizada a partir del lunes, si antes no se alcanza un acuerdo con las plataformas que han convocado los paros y movilizado los piquetes. “La mayoría de los aserraderos harán lo mismo”, añade el presidente del Clúster da Madeira, José Manuel Iglesias. “No se pueden mover las máquinas del monte, no hay góndolas, no nos suministran el gasoil. Solo podemos parar”. No tienen, además, perspectiva de reactivación. “Llevamos la semana sin poder sacar pedidos, y la previsión es que el próximo lunes tampoco lo hagan”, comparte otro empresario del sector. “Es decir, dos semanas sin facturar, que en el escenario actual de problemas de suministro e incremento de precio complica todo mucho más”. El sector arremete contra la “impunidad” de algunos piquetes. “Nos han parado máquinas forestales y, que sepa, esas no son de transporte por carretera”.

Construcción

El torniquete que existe en la logística por carretera tiene una afectación desigual en función de los sectores, y según sea su dependencia de suministros diarios o capacidad de estocaje. La construcción no utiliza materiales perecederos, pero sí utiliza un flujo constante de insumos como hormigón, arena o maderas. “Las empresas se verán abocadas a parar a partir de este viernes por falta de suministros”, constata el presidente de la Federación Gallega de la Construcción (Fegacons), Diego Vázquez Reino.

Metal

El sector padece por partida doble la tormenta perfecta por el tijeretazo a las importaciones desde Rusia –sobre todo acero y paladio– y las dificultades para dar salida a su producción ahora en pleno paro de los transportistas. “Empezamos a tener problemas serios para cumplir en aeronáutica y automoción, entre otros sectores –advirtió ayer Enrique Mallón– y eso conlleva sanciones”. El secretario general de Asime pidió utilizar parte de los fondos de los Next Generation para apoyar la producción en suelo gallego y en toda Europa de materias primas básicas.

Hijos de Rivera teme tener que suspender toda su actividad fabril a partir de hoy

Alimentación y bebidas

El grueso de la actividad transformadora en las empresas de alimentación depende ahora mismo del stock, aunque la falta de suministro de envases y la imposibilidad de sacar producción ya ha provocado el cese temporal de compañías de pequeño y mediano tamaño. Entre las grandes está el grupo que produce y distribuye, por ejemplo, las cervezas Estrella Galicia. “La situación es muy grave para la actividad de Hijos de Rivera. A nuestras instalaciones industriales, tanto la fábrica de cerveza de Estrella Galicia o la de sidras Maeloc, como los manantiales de Cabreiroá, Agua de Cuevas o Fontarel, no llegan desde el lunes ni materias primas ni el resto de suministros básicos para el envasado, lo que podría suponer la paralización total de la actividad fabril a partir de este viernes”, inciden fuentes de la compañía. “Además, el stock de los productos está al límite en algunos centros logísticos, los camiones cargados están parados sin poder circular ni entregar y la mayoría del reparto se ha visto afectado, incluso se han interrumpido por completo las exportaciones. Por nuestra parte condenamos cualquier tipo de violencia y pedimos una rápida resolución de este conflicto”, culminan. La Asociación Galega de Empresas de Envasado de Auga Mineral Natural (Agamin), donde se integra Cabreiroá y el resto de las marcas de la comunidad (Aguas de Cospeito, Aguas de Sousas, Fontecelta, Agua Sana y Xanxinés) se sumó ayer a la denuncia pública por “la gravedad de la situación”. El sector “podría parar la producción ante la imposibilidad de dar salida a los productos”, advierte el gerente, Benigno Amor, con los correspondientes problemas de desabastecimiento. La capacidad de producción “está seriamente afectada”, de ahí que las envasadoras de agua, con 250 trabajadores y más de 300 puestos indirectos, no descarten “iniciar expedientes de regulación temporal de empleo”.

Supermercados

“Estamos en una situación muy, muy límite”, coinciden la mayoría de cadenas de distribución alimentaria en Galicia, abocadas a hacer equilibrios una jornada más por la paralización de los camiones desde la pasada madrugada. En un comunicado conjunto, las asociaciones empresariales de la cadena de valor del gran consumo (Aces, Aecoc, Anged, Asedas y Fiab), solicitaron en las últimas horas al Gobierno “su colaboración urgente para poder garantizar el buen funcionamiento de la cadena de suministro, ante el recrudecimiento de las acciones destinadas a impedir que el transporte de mercancías por carretera pueda ofrecer sus servicios a las empresas del sector y al conjunto de la sociedad”. Rechazan “los actos vandálicos” registrados “en algunos puntos” y hacen un llamamiento “a la responsabilidad de los convocantes” del paro para “evitar hacer pagar a los ciudadanos los problemas que la sociedad en su conjunto ya está sufriendo y que son consecuencia del actual contexto inflacionista y el complejo escenario internacional”. Las cinco asociaciones trasladan “su firme compromiso” con el abastecimiento de productos esenciales. Lidl ya avisa con carteles a las puertas de carencia de mercancía por culpa del paro.

Comercio

Las pequeñas y medianas tiendas alertan del impacto en las ventas y “la fidelidad de sus clientes” por el paro de parte de los transportistas. La Federación Galega de Comercio se suma a la solicitud de “medidas urgentes” para “garantizar” la normalidad y frenar “consecuencias nefastas”, tras “dos años muy complicados ya” por los cierres en el arranque de la pandemia, la merma del consumo de los hogares y los sobrecostes de materias primas y energía. 

Buques de extracción de mejillón, amarrados ayer en O Xufre (A Illa). Iñaki Abella

La pesca elaborada trabaja contra stock; Calvo para

En el área de Vigo está radicada la mayor concentración de industria de elaborados pesqueros de Europa; su puerto, pese a las acometidas de la competencia, es líder en el mismo segmento. Galicia, en su conjunto, aporta más del 60% de la facturación conservera del país, y es la segunda referencia a nivel global. Credenciales que no responden, y no por voluntad propia, a la realidad que se vive hoy en factorías y muelles, como consecuencia de la guerra de Ucrania y los paros en el transporte.

Al menos dos de las diez mayores compañías de elaborados de España han tenido que cesar su producción por carecer de suministro de plásticos para envoltorios y bandejas, según pudo constar FARO en fuentes directas de ambas firmas. “Nosotros estamos fabricando contra stock [utilizando materia prima almacenada], pero no servimos porque no podemos salir”, inciden desde una tercera, también del top 10. “Seguimos fabricando, aunque si esto continúa así no sabemos hasta cuándo”. La segunda mayor conservera de Galicia, Calvo, ya ha anunciado medidas drásticas. Paralizará su producción a partir del lunes, como constaron desde la patronal Anfaco-Cecopesca. Son 600 puestos de trabajo los que quedarán en suspenso en la provincia de A Coruña. La conserva se ha visto estrangulada además por la falta de aceite de girasol, importando principalmente desde Ucrania, razón por la que buena parte del sector ha pasado a trabajar con aceite de oliva. El Gobierno portugués, por ejemplo, ha permitido al sector a que pueda utilizar otros aceites vegetales sin tener que modificar los envases, como medida excepcional. También se ha cesado la mayor parte de la actividad de extracción de mejillón, lo que agrava la situación de la red de depuradoras de toda la comunidad. La pesca, que sigue amarrada, continúa exigiendo medidas para abaratar el gasóleo. Francia bonificará el consumo de sus barcos con 35 céntimos por litro hasta el mes de julio.

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