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Faro de Vigo

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Las cotizaciones crecen en Galicia el triple que el empleo por la mejora de los salarios

La Seguridad Social recaudó en la región hasta noviembre un 8% más que en 2020, con Pontevedra a la cabeza | En el régimen general sube un 8,5% y un 22% en autónomos

La mejora de los salarios ha contribuido al alza de las cotizaciones FdV

La intensidad de la sexta ola por culpa de ómicron, mucho menos grave, pero con una capacidad de contagio tremendamente superior a las variantes anteriores, obligó a las administraciones a imponer de nuevo parte de las restricciones de aforo que ayudaron a frenar la expansión del COVID-19 en otros picos de la pandemia. Fueron menos límites y menos también las actividades afectadas gracias a la vacunación generalizada de la población, pero dolieron porque coincidían con uno de los momentos del año más dados al consumo, la Navidad.

La base imponible media rondó los 1.800 euros al mes en Galicia el pasado año

Los primeros datos sobre la facturación de las grandes empresas y las pymes societarias evidencian que el trago no fue tan amargo como se preveía. En el cuarto trimestre del año vendieron un 10,4% más que en el mismo periodo de 2020 y los perceptores de rentas del trabajo, el indicador fiscal que mide la evolución del empleo asalariado, creció un 5,9%, según el reciente balance de la Agencia Tributaria, que confirma de nuevo el impacto en sus ingresos por “los cambios en la estructura del empleo”. ¿Qué significa eso? Que los nuevos puestos tienen mejores condiciones que los destruidos desde el inicio de la pandemia. Y eso también se está notando en la recaudación de la Seguridad Social.

Entre enero y noviembre del pasado ejercicio, los ingresos por cotizaciones sociales de la Tesorería General en Galicia alcanzaron los 4.301 millones de euros, como recoge el último informe del organismo, tras un incremento anual del 8%. A esa cantidad hay que añadir los más de 485 millones de recaudación en la comunidad entre las mutuas colaboradoras. No son cifras aún definitivas porque falta la aportación de diciembre, un mes relevante en las cuentas de la Seguridad Social, y tampoco consta el saldo de todas mutuas.

El ascenso de los ingresos triplica el alza de la afiliación a la Seguridad Social en la región durante esos meses, un 2,5%. Pasa exactamente lo mismo en la comparación con 2019: la contribución de las nóminas a la caja del sistema se elevó un 3,2%, mientras que las altas de trabajadores medraron un 1,1%.

Las cotizaciones de los afiliados al régimen general aumentaron un 8,5%. Las de los autónomos se dispararon un 22,2%. Los del régimen del mar se incrementaron un 1,3. La gran caída está en la contribución de los trabajadores con prestación por desempleo, que disminuyen un 10,5% por la mejora de la ocupación y la salida de los ERTE.

La provincia más dinámica en ocupación y con mayor subida de la recaudación es Pontevedra, donde las cotizaciones engordaron un 9% frente al primer ejercicio de la crisis del coronavirus y un 3,6% respecto a 2019. El avance anual en Ourense fue del 8,8%; un 7,5% en Lugo; y el 7,1% en A Coruña. Murcia, Baleares y Castilla-la Mancha lideran las subidas en el conjunto del Estado, las tres por encima del 9%.

Los datos de afiliaciones demuestran que a Galicia le falta fuelle en la recuperación del empleo que había antes del estallido de la crisis del coronavirus. De ahí que tampoco destaque entre los territorios aventajados en el despegue de la recaudación de la Seguridad Social frente a los niveles prepandemia de 2019.

Con los refuerzos en sanidad y educación y el auge en estos momentos de otros sectores y ocupaciones con mejor remuneración –especialmente los ligados a las nuevas tecnologías, consultoras o planificación de infraestructuras– la base imponible en Galicia se situó a lo largo del pasado año alrededor de los 1.800 euros al mes, algo sin precedentes.

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