El baile de marcas que no cesa en automoción: de Faurecia a Forvia o de Citroën a Stellantis

La transformación de Faurecia en Forvia es el último ejemplo de cambio de nombre en un sector marcado por las operaciones corporativas | De Citroën a Stellantis, de Ensa a BorgWarner o de Dalphimetal a ZF: así han evolucionado los principales proveedores gallegos.

Instalaciones de la fábrica de Faurecia, que pasa a ser Forvia

Instalaciones de la fábrica de Faurecia, que pasa a ser Forvia / J. Lores

J. C.

Pocas -por no decir casi ninguna- empresas gallegas o arraigadas en Galicia y vinculadas a la industria del automóvil han conservado intacta su marca a lo largo de los últimos treinta años. El último ejemplo de ese cambio constante de nombre lo ha protagonizado Faurecia, multinacional francesa con tres plantas y miles de trabajadores en Vigo y Ourense, que tras su fusión con el fabricante alemán de equipos Hella pasará a denominarse Forvia. Como Faurecia, la cabeza tractora del sector en la comunidad, Stellantis, y la práctica totalidad de compañías componentes de automoción y auxiliares con actividad en la región han tenido diversas denominaciones -algunas incluso difíciles de pronunciar, como SMRC Automotive Interiors Spain, antes Reydel, antes Visteon, y antes Fundiyacto- y, por extensión, propietarios.

Por dimensión e impacto, el de Citroën es el cambio más conocido. La planta viguesa, que inició sus operaciones en 1958, ha pasado de ser Citroën Hispania a PSA Peugeot Citroën (tras la absorción de la marca de los galones por la del león), Grupo PSA (tras la integración de Opel) y ahora, Stellantis (completada la fusión con la italoamericana Fiat Chrysler Automobiles). Con todo, y pese a que han pasado 64 años y tres marcas entre tanto, para muchos vigueses, sobre todo aquellos de mayor edad, es y seguirá siendo la Citroën.

Cada cambio en la denominación obedece a un movimiento corporativo: fusión, absorción o cambio de propietario, y en un sector tan globalizado y competitivo como el de las cuatro ruedas, este tipo de operaciones están a la orden del día. Como Stellantis, han tenido que cambiar varias veces de cartelería y denominación la práctica totalidad de los proveedores de primer nivel (TIER1). A continuación, algunos ejemplos de entre las más de 100 industrias que hoy componen el Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga):

ZF

Las plantas de Vigo y Porriño de la alemana ZF tienen su origen en la compañía española Dalphimetal (España y Seguridad), especializada en elementos de seguridad a bordo (airbags, cinturones de seguridad, etc.). De Dalphimetal se pasó a TRW cuando la multinacional estadounidense adquirió la propiedad, y de TRW a ZF cuando el gigante alemán tomó el control (ZF son las siglas de ZF Friedrichshafen AG, un conglomerado que tiene su origen en el fundador del zepelín ). 

Borgwarner

El centro de Zamáns de la corporación estadounidense también ha tenido varios nombres, y ubicaciones. Arrancó, como muchos talleres vigueses, a finales de los años 70 como Ensa. Después pasó a denominarse Dayco Ensa, luego Dytech Ensa (cuando pasó a manos de la italiana Dytech), y por último, BorgWarner, tras la compra por parte de la multinacional americana. Pese a su propiedad internacional desde hace años, es una de las compañías que más apuesta por innovar en Galicia, especializada en sistemas de recirculación de gases de escape para reducir las emisiones contaminantes. 

SMRC

Los orígenes de SMRC se remontan a 1971, cuando se fundó con el nombre de Fundiyacto para proveer a Citroën Hispania. En 1999, la factoría fue adquirida por la compañía norteamericana Visteon, al igual que las plantas de Igualada y Medina de Rioseco. Visteon la vendió después a un fondo de inversión, adoptando el nombre de Reydel Automotive, y en 2018 acabó en manos del grupo hindú Motherson Sumi Systems, que la rebautizó como SMRC Automotive Interiors Spain.

Plastic Omnium

El centro de parachoques y portones traseros de Redondela comenzó sus operaciones en 1991 como Inerga Plásticos, del grupo Eurotec, produciendo una pieza para el Citroën ZX. Tras la compra por parte del proveedor francés Plastic Omnium, adoptó este nombre, al igual que las plantas de la antigua Inergy en Vincios. 

Adhex Tech Tapes

La planta (ahora en Porriño) arrancó su actividad en 2001 como Plasto Technologies Iberia. 

Autoneum

El centro de A Rúa, en Ourense, antes era Rieter Saifa. 

GKN Driveline Vigo

La mayor planta de componentes de Galicia, al menos por volumen de empleo, vio la luz en 1973 de la mano de Seat y Citroën como Indugasa (Industrias Mecánicas de Galicia). Cambió de nombre en los ochenta cuando fue adquirida por la multinacional británica GKN, hoy en manos de un fondo de inversión. 

Lear

La planta de asientos de la estadounidense Lear en Valladares arrancó a mediados de 2005 bajo la tutela del grupo burgalés Antolín, una empresa emblemática del sector del automóvil con tradición en Galicia pero que hoy ya no tiene actividad industrial en la comunidad. 

Magna

Ha sido de una de las mayores desinversiones del capital gallego en el sector del automóvil. En 2018, el holding vigués propietario de Viza vendió la empresa, especializada en armaduras para asientos desde los años setenta, a la canadiense Magna.

Akwel

La multinacional automovilística francesa, que tiene en O Caramuxo su centro mundial de desarrollo para mecanismos de apertura y fabrica mandos y depósitos de Urea para vehículos diésel (es el principal proveedor de Stellantis), comenzó sus operaciones hace medio siglo y antes de Akwel era más conocida como MGI Coutier.

Expleo

Los cambios de nombre también afectan a las ingenierías. La francesa Assystem Technologies, con mucha presencia en Vigo, también mutó a Expleo hace ahora tres años.

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