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Faro de Vigo

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El yate de Bezos que puede con 145 años de historia

Róterdam desmantelará un puente centenario y patrimonio nacional para que pueda pasar un velero encargado por el fundador de Amazon

Uno de los veleros construidos por Oceanco en el que se basa el encargado por Bezos. | OCEANCO

El dinero lo compra todo. Y si no, que se lo digan a los vecinos de Róterdam. La ciudad de los Países Bajos verá como uno de sus monumentos, el histórico puente De Hef, será cercenado para que el último capricho del multimillonario Jeff Bezos pueda ser completado. El fundador de Amazon encargó al astillero holandés Oceanco la construcción del segundo mayor yate a vela del mundo, pero es tan grande que no puede pasar por debajo del puente, de 1877 y único camino posible al mar. ¿Solución? La estructura será desmantelada por el medio para que puedan pasar los tres mástiles del velero y posteriormente será reparada, tal y como aseguró a los medios locales un portavoz del Ayuntamiento de la ciudad.

El histórico puente que será cercenado. | // CREATIVE COMMONS

El yate a vela será, con sus 127 metros de eslora, el segundo mayor del mundo en su segmento. Su precio se estima en cerca de 500 millones de dólares (más de 430 millones de euros al cambio actual) y desde el principio fue vinculado al magnate estadounidense.

La noticia que afecta al puente fue adelantada por medios locales como Rijnmond, que recordaba que las autoridades habían prometido que el puente jamás se volvería a tocar tras sufrir una intensa restauración en 2017. Sin embargo, el Ayuntamiento de Róterdam romperá su promesa para cumplir las expectativas de Bezos, que incluso se encargará de correr con los gastos de la obra y posterior reparación del puente. “Es el único camino al mar”, señaló el portavoz del Ayuntamiento.

El movimiento vecinal ya paró a principios de los 90 el desmantelamiento del puente

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La medida, sin embargo, ha causado gran controversia entre los ciudadanos. Y es que De Hef, como se conoce a la estructura, es desde el año 2000 un monumento nacional y los defensores de este patrimonio histórico no están por la labor de que se toque una instalación de casi 150 años de antigüedad que llegó a sufrir daños en el bombardeo que asoló la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial y que todavía sigue en pie con su característico color verde. De hecho, un movimiento vecinal ya evitó a principios de los 90 el desmantelamiento de la estructura.

Para el presidente de la Sociedad Histórica de Róterdam, Ton Wesselink, señaló que “el riesgo siempre estará ahí”. “No tenemos muchos edificios históricos en Róterdam. Muchos monumentos se perdieron durante la guerra, y este puente nos gusta mucho. Ha sido restaurado hace unos años y se prometió no tocarlo, así que no se entiende que ahora, así como si nada y porque un barco quiera pasar, tengamos que desmantelarlo. Siempre habrá riesgo de que sufra daños”, denunció en declaraciones a Efe.

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