El futuro de la planta de Alcoa en San Cibrao (Lugo) está en el aire. Y nunca mejor dicho. Mientras la multinacional negocia la opción de seguir adelante con la producción de aluminio en Galicia, pero con un parada de dos años, a cambio de no despedir a nadie –tras la anulación por parte del Tribunal Supremo del ERE planteado para 500 trabajadores–, aparece en escena Greenalia, que anunció ayer la firma de un preacuerdo con Alcoa para suministrarle electricidad cuando se reinicie la actividad en las cubas. Se trataría de una “tarifa estable” y a largo plazo, 10 años, para cubrir 2.297 givatios/hora (GWh) de su consumo a partir de la producción de los parques eólicos que está desarrollando en la provincia luguesa.

“Este preacuerdo se enmarca en la propuesta del plan industrial de Alcoa para reactivar la instalación a partir de 2024 en un contexto alcista en lo referente a las tarifas eléctricas”, señala Greenalia en una nota de prensa. Será a través de un contrato de compraventa de energía (PPA, por sus siglas en inglés) ligado a “hasta 18 proyectos” de eólica que suman una potencia total de 895 megavatios (MW). Todos, según el grupo dirigido por Manuel García, cuentan con acceso y conexión, están admitidos a trámite y 8 salieron ya a información público. Greenalia detalla que algunos de ellos están tramitándose en el Gobierno central. Son, por tanto, parques de más de 50 MW, a los que se está oponiendo la Xunta.

El anuncio llegaba solo unas horas antes de que el comité de empresa tenga que posicionarse sobre la última oferta de la empresa con esa parada de dos años.