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Faro de Vigo

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Abanca plantea un ERE de hasta 380 empleos por sus últimas absorciones

La entidad transmite a los sindicatos su intención aplicar bajas voluntarias

Entrada de la sede operativa de Abanca en Vigo. // Marta G. Brea

Abanca acaba de completar la integración operativa de Bankoa, una entidad muy selecta que opera sobre todo en el País Vasco con una treintena de oficinas y tres agencias de empresa. Su plantilla ronda los 250 trabajadores. Algo menos tiene la red española de Novo Banco –unos 170, además de 102 agentes, y 10 sucursales– que permitió al líder financiero de Galicia superar por primera vez los 100.000 millones de volumen de negocio.

Para digerir ambas operaciones, Abanca convocó ayer a los sindicatos a la apertura de la negociación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a “entre 370 y 380 personas”, según confirman fuentes de las centrales. La cita fue puramente organizativa, aunque el banco ya les transmitió que el ajuste se debe a causas organizativas y al modelo de negocio cambiante por la cada vez mayor digitalización. Su intención es que las salidas sean voluntarias con bajas incentivadas a partir de los 58 años.

Solapamiento provincial

“El proceso afecta a prácticamente la totalidad de provincias”, cuenta Alberto Alonso, de la CIG, por el solapamiento en 15 provincias. “Las protestas que estamos viendo con los vecinos de pueblos contra el cierre de oficinas son la mejor prueba de que el modelo no cambia por la gente, sino que son los bancos que están limitando la oferta a la clientela –añade–. Así que no existen causas justificadas”.

José Ramón del Pliego, de UGT, cree que los mayores problemas se podrían dar con los servicios centrales de Novo Banco en Madrid, que, además, tiene muy pocas oficinas para poder recolocar el excedente. “Algo que no ocurre en Bankoa, por ejemplo”, explica, con una línea roja: “la voluntariedad”. “Nuestro objetivo es el mismo que teníamos con el acuerdo logrado para la absorción de Banco Caixa Geral, donde no hubo despidos”, recuerda Del Pliego. En aquel ajuste pactado en abril de 2020 se marcharon unos 190 trabajadores con indemnizaciones “que en la práctica suponían unos 45 o 46 días por año trabajado sin limitaciones de 42 mensualidades”.

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