El grupo de automoción Stellantis, fruto de la fusión de PSA y FCA, está tomando medidas de ajuste en su filial Opel en suelo alemán. Según informan medios locales y recoge Reuters, la firma está planeando la reestructuración de dos de sus factorías, ubicadas en Russelsheim y Eisenach, con el objetivo del alcanzar las sinergias de 5.000 millones de euros fijadas como objetivo tras la fusión de ambas multinacionales.

Según el periódico local Handelsblatt, una fuente les explicó que “Opel está siendo desmembrado” por parte de Stellantis, que busca dividir ambas plantas del grupo para lograr una mayor flexibilidad en la producción y, según el medio, también una menor influencia de los sindicatos. Con este movimiento, las plantas ya no serían parte de Opel, pero permanecerían vinculadas a Stellantis, según apuntó un portavoz de la compañía a Reuters. “Las ventajas asociadas con esta organización más eficiente y flexible deberían contribuir a asegurar puestos de trabajo a largo plazo”, añadió.

Junto a ello, la firma ha decidido cerrar lo que resta de año la fábrica de Eisenach, donde produce el SUV Grandland, que pasará a fabricarse en las instalaciones de Sochaux, en Francia. El motivo es la escasez mundial de microchips, aunque los sindicatos desconfían y apuntan a que el vehículo podría “no regresar” a Alemania. En España Opel tiene una factoría en Figueruelas, Zaragoza.