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La crisis de los chips fuerza el parón en Vigo de hasta 500 camiones: “No lo aguantamos”

Camiones portavehículos y remolques de Gefco, aparcados en los alrededores de Balaídos Ricardo Grobas

La planta de Seat en Martorell ha sido la última en ajustar su plantilla para adaptarse a la escasez global de semiconductores (microchips), con un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afectará a hasta 1.300 operarios al día. Antes fue Stellantis Vigo la que, con la suspensión del cuarto turno del Sistema 2, ha buscado adaptarse a un colapso que se prolongará durante meses y que forzará a toda la industria a prorrogar las suspensiones de contratos hasta el tercer trimestre de 2022. Pero hay otra actividad, menos intensiva en mano de obra, que se ha visto golpeada con idéntica dureza.

La reducción de actividad en Stellantis, proveedoras y demás plantas del auto en España deja al sector logístico en números rojos | Fegatramer denuncia la “ruina” de muchas empresas

“Nadie se acuerda de nosotros. Hay que aguantar, pero a ver quién es capaz. Nosotros, no”

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Habla el secretario general de la Federación Gallega de Transportes (Fegatramer), José Carlos García Cumplido, que advierte de la “ruina” de decenas de empresas de logística por la caída en la actividad y el retraso en los pagos por parte de clientes. “El parón afecta a la práctica totalidad de los portavehículos”, que cifra, en referencia a los que operan alrededor de la producción de Balaídos, en un centenar. “Los demás están a un 20%”. En suma, calcula que hay hasta 500 camiones afectados en el entorno de Vigo.

“Muchos de ellos solo traen piezas, repuestos o materias primas, pero otros además las mueven entre diversas empresas o las llevan a otros puntos de España, donde también hay fábricas de automoción y tienen proveedoras” de la ciudad, explica. Y abunda:

“Si a un camión le falta el trabajo, la carga, de ida o la vuelta, se rompe la cadena y la empresa es inviable económicamente. Obviamente, si salen o vuelven vacío se arruinan”

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El hecho de que las proveedoras gallegas sean multimarca reduce la exposición a un único riesgo cliente, pero el caos en la cadena de suministro es tan general que no actúa apenas de salvaguarda. Tampoco para las empresas de transporte, mayoritariamente pymes. “Hay sociedades con uno, dos o tres camiones, incluso de ocho. Pero la mayoría son autónomos, que tampoco pueden acceder a los ERTE ni mandar a sus trabajadores”. Es Gefco (siglas de Groupages express de Franche-Comté), única proveedora de logística de la fábrica de Stellantis y primer cliente del Puerto de Vigo, la que subcontrata estos servicios a otras firmas.

Camiones portavehículos y remolques de Gefco, aparcados en los alrededores de Balaídos. Ricardo Grobas

Para el secretario general de Fegatramer, la situación actual “es un poco lo que pasó en pandemia en los momentos de cierre”, si bien entonces “resultó necesario mantener e incluso incrementar los transportes para traer o llevar comida o medicamentos, aunque muchas empresas pararon y dejaron de aprovisionarse.

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El gran reto fue conseguir unos viajes de retorno que no había para no perder mucho dinero”. Por eso García Cumplido lamenta la desidia que, condena, existe hacia el transporte. “Entonces, muchos servicios se prestaron igual porque era necesario, una situación de emergencia, pero esto no es soportable en condiciones normales como las actuales”. Con el precio del gasóleo, además, en máximos de hace siete años. “Las letras del camión tenemos que pagarlas igual”.

Camiones en la carretera de entrada a Stellantis Ricardo Grobas

Pagos

Se da la circunstancia, además, siempre de acuerdo a Fegatramer, que los proveedores de servicios de Gefco “lleva desde junio sin pagar a las numerosas empresas de transporte que subcontrata”, y que ha obligado a algunos empresarios a endeudarse para sostener sus gastos corrientes, como las nóminas, los impuestos o el combustible. “No hemos recibido ninguna explicación, no sabemos si guarda relación con la venta”. Se refiere a la decisión de Russian Railways (75% del capital) y la propia Stellantis (24,96%), accionistas de Gefco, de buscar comprador para el grupo logístico, un proceso para el que han contratado a JP Morgan y Rothschild. FARO trató de obtener la versión ayer de Gefco, sin éxito.

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Gefco cerró el pasado ejercicio con ventas por 3.805 millones de euros, tras anotarse un descenso del 20% por el parón del COVID. Con 1.913 millones, Stellantis se mantuvo como primer cliente, aunque la dependencia de este consorcio se ha ido reduciendo en los últimos años. Ford, Renault, Skoda, MAN o Toyota también han confiado a Gefco sus servicios principales de logístico, así como Nestle, Panasonic o Knauf.

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