“Siempre nos quedamos en la superficie, una charla, una ingeniera que nos cuenta su experiencia en el colegio… pero faltaba este paso más de compromiso de todos los agentes. Ahora sí, vamos a contratar, vamos a crear referentes femeninos tecnológicos de verdad y vamos a situar a Galicia a la vanguardia en la lucha contra la brecha de género, apoyando además una cultura de talento que incorpore el sesgo femenino”. Son las palabras de Lorena Rosende, vocal de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), CEO de la firma CEO de Itera Técnica e impulsora de una iniciativa que ha unido los caminos de la patronal y la Deputación de Pontevedra. Ambas instituciones acaban de lanzar el proyecto Tecnolóxicas, con el objetivo de “promover la capacitación técnica de mujeres en el ámbito tecnológico, dando respuesta a necesidades actuales del sector industrial y empresarial para asegurar su integración real en el mercado laboral”.

La intención pasa por “situar a Galicia en la cabeza en la lucha contra la brecha tecnológica de genero” y generar una cultura de talento femenino para “enriquecer el tejido industrial”. “El empleo del futuro y el empleo de calidad va a ser tecnológico, no podemos excluir a las mujeres, que somos el 50% de la población”, enfatizó la presidenta del Ejecutivo provincial, Carmela Silva. Lo definió como una alianza “potentísima, que no tiene ninguna asociación empresarial ni institución”. Para el secretario general de Asime, Enrique Mallón, “por primera vez vamos a generar un cambio real en el que vamos a hacer confluir las necesidades reales de las empresas con la formación de las mujeres para que se produzca una inserción real en el mercado laboral tecnológico”.

El objetivo es que Tecnolóxicas dé formación específica a 100 mujeres, preparándolas en áreas muy concretas que son demandadas por las propias empresas de Asime y del sector, para luego acogerlas en prácticas remuneradas de un mínimo de seis meses. Además, se realizará un mentoring y acompañamiento de todas las participantes para ayudarlas en su carrera profesional como tecnólogas. Asimismo, una segunda pata del proyecto será una aceleradora para impulsar proyectos tecnológicos específicamente orientados al mercado femenino, como pudiera ser un Uber para mujeres o apps para vigilar la salud femenina.